domingo, 13 de marzo de 2016

Room


Comienzo mis reseñas del día –hoy estarán relacionadas con la reciente edición de los premios Oscar– con la coproducción Room. Dirigida por Lenny Abrahamson y con guión de Emma Donoghue basado en su propia novela, la historia que nos cuenta es la del pequeño Jack, al que se nos presenta en Habitación, donde silla, lavabo o cama son reales y el mundo que puede ver a través de la televisión es irreal. Jack es el hijo de Joy, una joven que lleva siete años encerrada desde que Nick la secuestrase cuando esta tenía diecinueve. De manera admirable ha conseguido mantener a su pequeño ajeno a la aterradora realidad, pero ahora, cuando Jack cumple cinco años y comienza a sentir una curiosidad que va más allá de las cuatro paredes de su cubil, decide que es hora de contarle la verdad y preparse para escapar. La cinta nos muestra tanto esta primera parte, en la que los esquemas mentales de Jack se derrumban y debe hacer frente a una nueva realidad, como una segunda en la que –una vez consiguen escapar–, madre e hijo tienen que adaptarse al mundo real, un mundo en el que –extrañamente– es capaz de encajar mejor el pequeño que la joven Joy. 


Amiguitos, con una música del irlandés Stephen Rennicks que con su piano contribuye a que el nudo en la garganta que continuamente se nos forma como espectadores se haga más opresivo si cabe, Room ha tenido en la persona de su protagonista Brie Larson a la gran vencedora de la producción al conseguir los galardones a mejor actriz en los BAFTA, los Oscar, el Independent Spirit o los Golden Globe. Sin embargo es Jacob Tremblay –el crío– quien en mi opinión le roba todos los planos sin que, inexplicablemente –pese a haber recibido algunos premios por su interpretación– haya sido nominado en ninguno de los grandes certámenes cinematográficos del año. Esas miradas, esa naturalidad, esa fortaleza en su fragilidad perfectamente interpretada –más aún cuando la propia Larson ha alabado que, cuando finalizaba el rodaje, Jacob se marchaba a jugar sin acusar ningún tipo de carga emocional– le hacen merecedor de mi respeto. Para mi, Room es Jack. Completan el reparto –entre otros– unos estupendos Joan Allen y William H. Macy. Triste, desgarradora, acongojante y aún así, súper recomendada.