martes, 20 de febrero de 2018

Ronny Kabbot


Este es Ronny Kabbot. La verdad es que no tengo ni un solo dato de este norteamericano, pero tampoco es que haga mucha falta a la hora de admirar su talento con la cámara para captar la sensualidad juvenil, ¿no creéis?.

lunes, 19 de febrero de 2018

Fabio Chizzola Re-visited


En efecto, piltrafillas, el italiano Fabio Chizzola ya se pasó por aquí en un lejanísimo 15.11.08 pero el aporte gráfico fue entonces tan pobre que era obligado hacerle justicia con una selección de obras algo más completa. Más vale tarde que nunca.

domingo, 18 de febrero de 2018

Davide Querin


Y despido el fin de semana con el italiano Davide Querin, un pintor de Roma que se graduó en diseño gráfico e ilustración y a principios de los 90 descubrió la obra del argentino Quinquela Martín, lo que le hizo entrar en contacto con diversos artistas de Argentina y latinoamérica así como realizar numerosos viajes a Buenos Aires. A lo largo de su carrera ha alternado la pintura con la ilustración.

Black Panther (2018)


Pues bien, amiguitos, los habituales ya sabréis que cuando hay un estreno de Marvel –y últimamente de DC– la tradición kingpiltrafillesca obliga a pasar una estupenda tarde con mi hija y un bol de palomitas, por lo que estaba cantado que no iba a tardar en comentaros mis impresiones sobre Black Panther. Vamos a ello. La estructura de mis entradas cinematográficas siempre acostumbra a ser la misma, pequeña presentación, sinopsis y breve –o no, depende del día– valoración sobre la película en cuestión. Así que, para no apartarme del camino marcado, os diré que Marvel Studios acaba de estrenar Black Panther, basada en el personaje creado en los años 60 por Stan Lee y Jack Kirby. Dirigida y coescrita por Ryan Coogler y protagonizada por un largo elenco en el que constan Chadwick Boseman, Michael B. Jordan, Lupita Nyong’o, Danai Gurira, Angela Bassett o Forest Whitaker, nos cuenta cómo T’Challa regresa a Wakanda después de lo acontecido en Captain America: Civil war (aquí), dispuesto a convertirse en rey tras la muerte de su padre T’Chaka. Pronto tendrá que enfrentarse con Ulysses Klaue –fantástico Andy Serkis– sin saber que su verdadero enemigo es el que está detrás de sus pasos. Así, T’Challa tendrá que pelear con Killmonger conocedor del pasado de este y de las razones por las que alberga tanto odio y decidir si continúa manteniendo a su país y la tecnología que alberga en secreto, o se pone al servicio del resto de naciones. 


Hasta aquí, sin demasiados spoilers, la primera capa de la cebolla que nos muestra Black Panther, una nueva entrega del universo Marvel. Pero hay más. Antes de nada, dejadme que alabe una vez más el poder de la maquinaria publicitaria de Walt Disney Studios, que nos ha vuelto a vender que estamos ante la película del siglo y nos lo hemos tragado otra vez. Y no, no es cierto, no es tan fabulosa la pantera como la pintan... aunque hay que admitir que esta cinta no es una más del universo de Marvel. Si con Thor: Ragnarok (aquí) dieron una vuelta de tuerca basada en el humor –para algunos desmedido– en esta se ha focalizado en el enaltecimiento racial y el feminismo. Sí piltrafillas, Black Panther es como una blacksploit setentera dirigida por Malcolm X con guión de Angela Davis. Y exceptuando a un par de protagonistas –uno es malo y el otro está relegado a un segundo plano–, su realizador y la práctica totalidad del elenco son de raza negra. Además, la cinta se inicia en Oakland, localidad californiana en la que nacieron los Panteras Negras, en el apartamento de la primera escena hay un póster de los Public Enemy, se escuchan términos como “blanquito” y –dejando de lado a T’Challa y su némesis, Killmonger– la fuerza, tanto física como mental, de Wakanda reside en tres mujeres: Nakia, Okoye y Shuri, activista social y espía, general de la guardia de corps del monarca de Wakanda y responsable del desarrollo tecnológico del reino, respectivamente. También ayuda a convertir a Black Panther en un elemento diferenciador del universo que el villano de turno –estupendo Michael B. Jordan, que ya había trabajado con Coogler en Creed– provoque la empatía del espectador al conocerse su pasado y sus motivaciones. 


Os diré que hay unas cuantas escenas que eliminaría –el primer encuentro de T’Challa con el espíritu de su padre y su perorata me parecen prescindibles– y que el CGI es algo penoso en la pelea de los dos Panther o en la aparición de los rinocerontes de combate, por ejemplo. Pese a ello, el diseño de producción es excelente y esa iluminación le hace venir ganas a uno de irse a África inmediatamente a disfrutar de sus puestas de sol. En resumen, una recomendable película que no es la típica de superhéroes, pero tampoco –en mi humilde opinión, luego no me digáis nada si le empiezan a llover premios– la gran obra que nos prometían. Me ha gustado, sí, pero también me ha decepcionado hasta cierto punto. Y es que yo, cuando voy al cine a ver películas de gente con poderes metida en trajes ajustados, quiero explosiones, peleas, acción, humor, desmesura y espectáculo. Para concienciarme socialmente de la opresión a una raza ya tenemos Detroit (aquí).

Tearin' out my heart


Nombre: Tearin’ out my heart 
Intérprete: Rainbow 
Publicación: 1982 
Autores: Joe Lynn Turner, Roger Glover, Ritchie Blackmore 
Género: Hard Rock 

Entre Twitter, mi propio blog y las colaboraciones que hago en otros, no ando demasiado sobrado de tiempo a la hora de dedicar parte de sus momentos de asueto a escribir en las redes sociales. Pero, cuando el amigo Jake Snake requiere de uno que le escriba unas líneas –y más teniendo en cuenta que se trata de celebrar el 5º aniversario de su blog– lo cierto es que es de recibo cumplir con el encargo. Así pues, a la hora de buscar una canción con sus datos, sus versiones y lo que supone para mi, he primado lo último aunque del tema en cuestión sepa bastante poco y –por desgracia– tampoco se trate de una canción que haya resultado atractiva para otros grupos. Así pues, estamos en 1982, después de finalizar la promoción del álbum Difficult to cure en los Estados Unidos y Rainbow deciden volcarse en ese mercado decantando su sonido desde el hard rock clásico hacia un hard melódico que roza el AOR en ocasiones gracias a la estupenda voz de su vocalista, Joe Lynn Turner, y a la producción cada vez más americanizada de Glover. 


Grabado en Canadá, aparece en el mercado Straight between the eyes con temazos como Miss Mistreated –no confundir con el tema de Purple–, Death alley driver, Eyes of fire o el pelotazo Stone cold. Sin embargo, la canción del disco que más ha significado para mi fue Tearin’ out my heart, una balada que nunca estuvo entre las favoritas de la banda pero que a mi –como todo el disco– me parece fantástica. Y es que este álbum fue uno de los que en formato recopilación autograbada en cintas TDK de cromo me acompañó al viaje de fin de curso de COU, allá por mediados de los 80 del siglo pasado. Pero no fue hasta un par de años después, en mis tiempos de universitario, que una y otra vez, hundido en la miseria y obsesionado por un amor no correspondido, me metía en vena esta canción, con líneas como “Totalmente sólo a la luz de la vela, veo tu cara de nuevo esta noche y siento un enorme vacío sin ti”. Ahí es nada. Pasados unos cursos, la joven –ignoro si por lo cansina de mi insistencia– quiso enrollarse conmigo. Ay amigos, entonces mi vida pasó ante mis ojos en camara lenta y descubrí que como vivía mejor era deseando su amor, sintiéndome una mierda mientras escuchaba a Turner, que adaptando mis gustos –éramos de lo más diferente– para mantenerla a mi lado. Total, que ese fue el fin de nuestra relación más allá de la amistad. Dejé de perseguirla, nunca hablamos de lo ocurrido y la magia de Tearin’ out my heart se desvaneció convirtiéndose sin más en una increíble canción de Rainbow, que no es poco. Aún así, sigue trayéndome estos recuerdos cada vez que la escucho. 


Y eso es todo. Ya os he dicho que ni la propia banda valora demasiado la canción, sin embargo no será tan mala cuando Axel Rudi Pell la versionó en su estupendo The ballads con el fantástico Jeff Scott Soto a las voces. En fin, ¡feliz aniversario Musicae Memorandum!



Colaboración publicada en Musicaememorandum.com

Sascha Oda


Mi primera entrada es para Sascha Oda, un fotógrafo danés habitual de las páginas de Marie-Claire, Cover magazine o Rika, de quien no os puedo decir mucho más.

sábado, 17 de febrero de 2018

Albert Watson


Es el momento de hablaros de un mito viviente de la fotografía de moda de finales del siglo XX. Con numerosos premios y cientos de portadas en su haber, el escocés Albert Watson lleva más de cuarenta años de carrera en los que ha retratado a las mejores modelos del mundo y a las celebridades del espectáculo más rutilantes. También ha creado diversos carteles cinematográficos, ha dirigido spots para la televisión y ha colaborado en numerosas campañas de publicidad.