domingo, 25 de junio de 2017

Steven Pan


Y si el día ha comenzado con sensualidad y elegancia, lo finalizo de la misma manera con una selección de obras del norteamericano Steven Pan. Natural de las afueras de Washington DC, a mediados de los 90 se trasladó a Nueva York, donde estudió en la School of Visual Arts y llegó a trabajar como asistente de Steven Meisel y Mark Seliger. En la actualidad, al frente de su propia carrera, cuenta entre sus clientes con firmas y publicaciones como Interview, Vogue, W Magazine, Ralph Lauren, Tommy Hilfiger, Calvin Klein o Prada.

Wonder Woman (2017)


Despido las entradas cinéfilas del fin de semana con la esperada Wonder Woman, la nueva entrega de Warner Bros. para DC Entertainment que –al igual que antes hicieron en Marvel– han encontrado en la gran pantalla el filón que va a aportarles a ellos un montón de millones y a los que crecimos con los cómics de una y otra editorial unas cuantas alegrías. O eso esperamos todos. La historia que cuenta la película es lo de menos, por conocida, plana y simple. Diana, princesa de las Amazonas salva la vida de un aviador espía norteamericano que trabaja para el ejército británico y ha caído ante las playas de la isla escondida de Themyscira. Descendiente de Zeus, su misión en la vida es la de defender la paz. Así, viajará hasta la civilización –la acción de la película transcurre durante finales de la I Guerra Mundial– para luchar junto al piloto y un reducido grupo de peculiares mercenarios con el objetivo de derrotar al villano general Ludendorff, quien con un devastador gas creado por la infame Doctora Veneno, pretende boicotear el armisticio que Alemania está a punto de firmar. Dirigida por Patty Jenkins y protagonizada por Gal Gadot, Chris Pine y un elenco femenino encabezado por Elena Anaya –que con La piel que habito, parece especializada en personajes con máscara–, Robin Wright y Connie Nielsen, la verdad es que Wonder Woman me ha parecido entretenida y bien hecha. Ahora bien, me he hartado de leer críticas que califican a Batman vs. Superman como la peor basura del universo cinematográfico reciente de DC y a esta Wonder Woman como lo mejor que se ha rodado en años. En mi opinión, nada más lejos de la realidad. Como campaña de márketing funciona, pero ya está bien amiguitos. 


A mi me encantó Batman vs. Superman –ya os lo dije aquí– e incluso Suicide squad, de la que también os hablé en su día. Y quizás me gustaron más precisamente porque la crítica se había cebado con ellas. En el caso de Wonder Woman, pese a que no puedo hablar de decepción, sí que os diré que el resultado me ha impactado mucho menos de lo esperado. El único punto incontestable es que con Gal Gadot han acertado de pleno. La bella y espigada modelo y actriz irradia candor, simpatía y coraje a raudales. Uno llega a creerse que está ante la poderosa hija de un dios que emana ingenuidad, bondad y fuerza a partes iguales. Ahora bien, esa sencillez del producto final que tanto alaban a mi me sabe a poco. Es verdad que la historia del personaje creado por William Moulton Marston es inverosímil y Jenkins ha dirigido una cinta que no pretende ser otra cosa que la simpática puesta en imágenes de un cómic, pero ¿no es el cine de evasión un vehículo para hacernos creer que lo irreal es real y lo trivial de gran importancia? Así pues, prefiero que las más de dos horas que paso en la butaca me intenten convencer de que un tipo que se disfraza de murciélago para salvar a la humanidad y sufre por culpa de sus demonios internos está determinado a fundar una especie de club de superhéroes que asistir a un gran despliegue de efectos CGI y personajes totalmente planos al servicio de un guión simple con desenlace y pretendidos giros de guión de lo más previsibles. En fin, amiguitos, espero mucho más de la Liga de la justicia, donde podremos volver a disfrutar del carisma en pantalla de Gadot aunque espero que la oscuridad de Affleck aporte algo más de enjundia al producto final.

The assignment (2016)


No hace mucho cayó en mis manos esta película. Lo cierto es que, como en muchos otros casos, venía precedida de críticas devastadoras pero, como en otras tantas ocasiones, he hecho caso omiso de ellas. Dirigida por Walter Hill, coescrita por él mismo y basada en un comic escrito por Hill junto a Alexis Nolent, The assignment cuenta con la participación de Sigourney Weaver, Michelle Rodriguez y los televisivos Tony Shalhoub –Adrian Monk en la serie homónima– y Anthony LaPaglia –Jack Malone en Without a trace–, algo que a priori parecía convertir esta cinta en un producto digno de ser disfrutado. Y la verdad es que la historia no está del todo mal. Tenemos a la exdoctora Rachel Jane, una antigua cirujana plástica, recluida en un centro psiquiátrico con su licencia retirada. Culta, amante de la literatura y millonaria gracias a la herencia paterna, fue detenida tras encontrarla la policía con un disparo en el pecho, rodeada de los cadáveres de sus guardaespaldas, en la mesa de operaciones de su propia clínica clandestina. Jane ha sostenido siempre que la pistola que se encontró junto a ella era de un tal Frank Kitchen. Pero los médicos y las autoridades siguen sin querer darla de alta ya que no existe rastro alguno en los archivos del FBI sobre ese tal Kitchen, por lo que todo cuanto explica Rachel parece ser producto de su imaginación. 


Sin embargo, la realidad es que el gángster Honesto John Bakonian era el proveedor de cuerpos para la doctora Jane, gente asesinada en su nombre o competidores a los que se quería quitar de enmedio y que entregaba a la cirujana para que esta pudiese realizar experimentos que luego aplicaba en sus pacientes. Bakonian empleaba a Frank Kitchen para llevar a cabo los asesinatos, un profesional que acabó con la vida del hermano de Rachel y a quien esta acusa de ser el mismo que le disparó a ella. Y es que lo que Rachel Jane se calla es que Bakonian decidió prescindir de los servicios de Kitchen y dar su cuerpo a Jane para que esta pudiese castigarle por haber matado a su hermano, y que en lugar de acabar con su vida, esta castigó al asesino realizándole una operación de cambio de sexo. Pero Frank no acepta de buen grado el pretendido regalo y decide vengarse. Primero de Bakonian y todos los que trabajan para el, y luego de la responsable de su cambio de sexo. En fin amiguitos, producida por la compañía de un israelí nacido en Egipto que reside en Beverly Hills y fue benefactor de Hillary Clinton en la campaña presidencial de 2016, The assignment consiguió ser vapuleada por la crítica, hacerse blanco de furibundos ataques de la comunidad LGBT y estrenarse directamente en el circuito de vídeo por demanda. Por supuesto, no todo es malo, Hill nos regala escenas como la de Michelle Rodriguez palpando su sexo para ver hasta donde ha llegado su cambio físico o vestida con un albornoz y con las tetas al aire, machacando con un bate la cabeza de su casero. Eso y disfrutar de una interpretación aceptable por parte de Weaver son puntos que salvan por los pelos el visionado de la obra. Al margen de ello, es una peliculilla de serie B algo tediosa en varios momentos y sin demasiado interés. Para fans de la Rodriguez.

Annemarieke Van Drimmelen


Elegancia y sensualidad son dos de las muchas características que definen las fotografías de la neerlandesa Annemarieke Van Drimmelen, habitual colaboradora de publicaciones como Vogue o Rika.

sábado, 24 de junio de 2017

Vince La France


Vince La France es el pseudónimo de un ilustrador francés del que nada os puedo contar, así que me limitaré a mostraros un breve selección de sus obras cargadas de erotismo.