miércoles, 18 de septiembre de 2019

Maty Chevrière


Esta es Maty Chevrière, una fotógrafa y pintora canaria establecida en Barcelona que creció rodeada del agreste paisaje volcánico de Gran Canaria y afirma que una parte de él está siempre presente en sus obras, inspiradas por las cosas diarias que observa.

martes, 17 de septiembre de 2019

Nicoline Aagesen


Es momento de que nos visite Nicoline Aagesen, una fotógrafa danesa que vivió por un tiempo en Grecia antes de establecerse en Hong Kong, donde residía su novio. Viajera incansable, ha hecho realidad el sueño de convertir su pasión por la cámara en un espacio de libertad y alegría.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Max Thompson


Hoy os traigo a Max Thompson, un fotógrafo de Los Angeles que se dedica a la moda y el retrato de artistas. Con él inicio una nueva semana.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Matthew Carter


Cruzo el ecuador del mes con el arte de Matthew Carter, un pintor neozelandés formado entre la Cardiff School of Art and Design y la AUT University de Auckland, ciudad en la que reside alternando su faceta creativa con la docencia en su Browne School of Art.

Terror train (1980)


Piltrafillas, preparad las palomitas porque llega Terror train, una ligeramente entretenida película de miedo juvenil. Dirigida por Roger Spottiswoode, está protagonizada por Jamie Lee Curtis dos años después de ser atormentada por Michael Myers –de hecho, el realizador siempre ha comentado que su deseo era rodar una especie de Halloween en un tren–, con la participación de David Copperfield, muy conocido y respetado entonces gracias a la televisión pese a su juventud y a punto de comenzar una gira internacional. El argumento nos cuenta cómo en la fiesta de fin de año de una fraternidad de medicina, unos estudiantes gastan una broma pesada a otro, provocando que se traume y tenga que ser hospitalizado en un psiquiátrico. 


Años después, los mismos estudiantes organizan la víspera de Año Nuevo una fiesta de disfraces a bordo de un tren, comenzando a ser asesinados por un desconocido –perfectamente imaginable, claro está– que conforme se producen las muertes va tomando prestado el disfraz de su última víctima. En fin amiguitos, que para nada se cumplió el deseo de Spottiswoode y lo único que Terror train tiene en común con Halloween es Jamie Lee Curtis. Aun así, lo cierto es que pese a su falta de ritmo y unos efectos de maquillaje de baratillo, la película –que tiene el honor de haber sido el primer slasher de la 20th Century Fox– tampoco quedó tan mal y resulta amena, aunque es de usar y tirar. Para pasar un ratito ochentero.