lunes, 23 de enero de 2017

Bharat Sikka


Inaugura la semana el indio Bharat Sikka, un fotógrafo de Nueva Delhi que con un tratamiento artístico y esteticista de sus obras se dedica al documentalismo, tanto de grupos sociales como de paisajes urbanos.

domingo, 22 de enero de 2017

Nick Archer


Despido el fin de semana con el británico Nick Archer, un pintor y realizador de animación de Rye formado en el Leeds Polytechnic y la Royal Academy Schools of London.

La amante ambiciosa


Y el premio a la película casposa de la semana se lo lleva La amante ambiciosa, título que tuvo en nuestro país esta producción griega con participación española –María José Cantudo, Claudia Gravy y Pepe Martín, el inolvidable Conde de Montecristo de la serie de TV española de finales de los 60– que dirigió Omiros Efstratiadis en 1982, el año de Naranjito. La historia que cuenta es la de Aris Platonas, un empresario del mundo del espectáculo acuciado por las deudas que está casado con Sara, una escultora adinerada. Tras años de matrimonio, Aris se está distanciando por lo que ella inicia una relación con Petros, el dueño de un gimnasio en el que trabaja Monika, amiga de Anna, una bailarina y cantante española que desea labrarse un porvenir en los escenarios de Atenas. Cuando Anna, que tiene al empresario en su punto de mira con el fin de convertirse en una estrella, consigue enamorar a Aris y comenzar una relación con él, le convence de que sus problemas financieros pueden solucionarse si se libra de su esposa. Así que Aris contrata a un asesino para que le haga el trabajo mientras se obsesiona cada vez más con la joven, convirtiéndola en la protagonista de su nuevo espectáculo. 


Amiguitos, cuando comienzan los créditos a los sones de una melodía al piano con tintes aflamencados que bien podría ser de Felipe Campuzano –lo lamento pero la copia que he visto no tenía los créditos finales y no puedo comprobar su autoría–, aparece la Cantudo en pantalla con dos rosas en el pelo y se pone a bailar algo así como una sevillana en el jardín de su casa. Entonces el realizador nos muestra cómo hojea un periódico llevando una falda transparente para que le veamos las bragas y sonríe al ver la foto de Aris Platonas antes de quitarse el sujetador –aunque lo cierto es que la Cantudo tenía una bonita figura pero poco que sujetar, ya me entendéis– y desaparecer de escena. Total, que llevamos poco más de un par de minutos de cinta y ya nos podemos hacer una idea de la cantidad de imágenes lúbricas gratuitas con las que Efstratiadis nos va a obsequiar. Pero la verdad es que tampoco hay para tanto, apenas un par de escenas de cama pobremente iluminadas en las que se atisba algún pecho y poco más. Por no haber, ni tan solo se despelota Ajita Wilson, un icono del eurotrash que en esta película interpreta un personaje sin importancia al que casi no se le ve ni un centímetro de piel. En fin piltrafillas, que esta La amante ambiciosa es una entretenida producción para fans de la Cantudo –sólo ellos podrán digerir los momentos musicales de la cinta– con trasfondo de trama criminal que ha logrado engañarme a la hora de acertar la identidad del asesino. Lo que hay que ver. En definitiva, recomendada por el tito King



Y como bonus –esta entrada no estaría completa sin el documento musical–, os ofrezco el clip de Soy celosa –que Anna canta en la audición en la que conoce a Aris por primera vez, con una letra que atenta contra la inteligencia de los que la escuchen–, composición de Felipe Campuzano y cara B del single ¿A quién vas a engañar? (RCA-1978), compuesta por el Dúo Dinámico y que Anna canta al final de la película. Todo un regalito para incondicionales de la artista jienense sin vergüenza ni respeto por ellos mismos. 

Por cierto, a media película la Cantudo también interpreta Esos ojitos negros, del Dúo Dinámico... y sí, tengo las imágenes.

Independence day: Resurgence


Os voy a hablar ahora de una película a la que tenía miedo. Miedo de perder mi valioso tiempo dedicándoselo a ella. Me refiero, claro está, a Independence day: Resurgence que dos décadas después recupera la historia de aquel éxito de 1996. Así, nuevamente con Roland Emmerich como director, productor y coguionista y con Jeff Goldblum y Bill Pullman repitiendo en sus personajes, lo que ahora se nos cuenta es como veinte años después de la primera invasión y gracias a la tecnología capturada a los alienígenas, la comunidad internacional se ha unido en un plan defensivo global denominado ESD que previene nuevos ataques desde el espacio. Pero en unas excavaciones en África tiene lugar un inquietante descubrimiento. Antes de ser vencidos, los extraterrestres habían logrado enviar una señal de socorro y todo parece indicar que ha llegado el día en el que la ayuda ha llegado. 


Y si al principio os decía que le tenía miedo a esta secuela, era por que una vez más las críticas que había leído la dejaban a la altura del betún. Vamos, que la calificaban directamente de bazofia aburrida. Sin embargo, después de arriesgarme a verla, debo deciros que a lo mejor sí que hay algo de abuso de CGI, aunque es en aras del espectáculo y si uno no se dedica a analizar la película en cada escena y se abandona a su disfrute tampoco es que moleste demasiado. Tambien he echado en falta Will Smith así como una mayor carga humorística, sobre todo que los personajes se tomen menos en serio la trama inverosímil que Emmerich nos regala, pero en conjunto debo aceptar que me ha gustado. No es más que cine palomitero engañabobos, pero hay películas que uno debe afrontar precisamente como eso. Así pues, yo de vosotros le daría una oportunidad a esta Independence day: Resurgence. Eso si, lo del enjambre y la abeja reina suena a idea robada de Alien 2 y el monstruo parece una versión inflada de esteroides de los bichos de Starship troopers. En resumen, entretenida, sí, pero sin el carisma de su predecesora.

Marillion - Holidays in eden (EMI, 1991)


Pues sí, amigos, regreso a los Marillion –ya reseñados por aquí– y lo hago con Holidays in eden, su segundo trabajo con Steve Hogarth a las voces tras la marcha de un Fish enfadado con el resto del grupo. Seasons end, su primera obra con Hogarth a las voces no me llamó la atención. En aquella época no era como ahora y no podíamos escuchar los dicos si no era comprándolos o a través de la radio, así que pese a ser un álbum compuesto en la era Fish, el cambio de vocalista me echó para a atrás. Posteriormente lo he podido disfrutar y la verdad es que me encanta. Pero uno no se puede comprar todo lo que le gusta, está claro. Total, que a este Holidays in eden sí que le di una oportunidad –a saber el porqué– y hoy os lo traigo a este espacio. 

Producido por Christopher Neil y Rob Eaton junto a la banda entre los Hook End recording studios y los Westside studios, contó con la participación del mencionado Hogarth a las voces y los habituales Steve Rothery a las guitarras, Pete Trewavas al bajo, Ian Mosley a la batería y percusión y Mark Kelly a los teclados. 


Con una portada diseñada por el Bill Smith Studio en base a una ilustración de Sarah Ball, el track list fue: 

Splintering heart 
Cover my eyes (pain and heaven) 
The party 
No one can 
Holidays in eden 
Dry land 
Waiting to happen 
This town 
The rakes progress 
100 nights 

Iniciamos el viaje con Splintering heart, que comienza con un sonido de sintetizador ambiental al que sigue la voz de Hogarth subiendo de intensidad hasta que la maravillosa guitarra de Rothery junto al resto de la banda entran como una exhalacion en nuestros oídos antes de echar el freno de nuevo y desarrollar el tema con un sencillo riff como base que acompaña la voz de Steve, arropada con los teclados de Kelly. Entonces, mientras el aporte de bajo y batería aporta matices, Rothery se va creciendo hasta explotar en un solo magnifico y cargado de sentimiento. Te-ma-zo, señores míos. El viaje prosigue con Cover my eyes, con ese efecto de guitarra que me recuerda a The Edge, estribillos pegadizos y un nuevo trabajo de Rothery a las seis cuerdas para quitarse el sombrero. The party es otro pedazo de canción que comienza con voz y piano y poco a poco se va revistiendo de capas de música que envuelven un tema magnífico que, como el primero, está en mis top del disco. No one can, que lanzaron como single, es quizás el tema que menos emoción me transmite del álbum. Sin mácula desde un punto de vista instrumental o vocal, obviamente, sin embargo no me provoca un especial interés, quizás por tener un estribillo y melodía poco variados y descaradamente orientado a ser radiado. 

Holidays in eden, el tema título, es de lo más completo, destacando todos los instrumentos por igual, con cambios de ritmo transitando desde pasajes enérgicos hasta otros más intimistas. Dry land –otro de los tres singles que se editaron del álbum y un antiguo tema de la anterior banda de Hogarth– es otra fantástica muestra del talento de estos músicos, demostrando con esta segunda obra sin Fish al frente que por supuesto le debían mucho pero eran perfectamente capaces de crecer sin el. Waiting to happen se inicia con una guitarra acústica, la voz de Hogarth y unos leves teclados que de pronto explotan en una melodía simple pero que con los guitarrazos de Rothery adquiere una enorme fuerza, para regresar pronto a un desarrollo intimista. This town es otra de mis favoritas y se trata de la más hardrockera del disco, con un riff que le transporta a uno a los mandos de un deportivo circulando a gran velocidad por las calles desiertas de la ciudad en plena noche hasta la parte final en la que un Rothery inspirado echa el freno con su excelsa guitarra henchida de sentimiento. The rakes progress es tan sólo un interludio instrumental que une This town con 100 nights, la última canción del cedé y otra de mis favoritas, emocionante e instrumentalmente alucinante, otro de esos temas de inicio intimista en el que destaca la desgarradora fuerza de la guitarra de Rothery, un músico al que quizás no se le ha valorado suficiente a la hora de hacer las típicas listas de magos de la guitarra. 


En fin amigos, un álbum que no os podéis perder y al que –como siempre– ninguna de mis palabras puede hacer justicia. Así que una vez más os acompaño una selección de canciones para que disfrutéis de su música. 






¡Feliz fin de semana! 
©King Piltrafilla

Entrada publicada el pasado viernes en zeppelinrockon.com

Nathan Szerdy


Os presento hoy al ilustrador Nathan Szerdy, autor de la parte artística de diversos libros infantiles, portadas de discos de bandas como R.Garcia Band o Adeste, sketch cards para DC, Adventure Time o Walking Dead y diseños para calendarios de pinups como el que os muestro.