martes, 18 de septiembre de 2018

Sam Crawford


Hoy os presento a Sam Crawford, un fotógrafo de Nueva Zelanda que ya lleva unos años afincado en Nueva York, donde trabaja para publicaciones como No Magazine.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Larry Clark


Inauguro la setmana con Larry Clark, considerado uno de los fotógrafos norteamericanos más importantes y transgresores de los aparecidos en la segunda mitad del siglo XX. Escritor, realizador y productor, este veterano de la guerra del Vietnam es autor de libros como Tulsa o cintas como Kids, en donde retrata la vida de jóvenes norteamericanos en su relación con el sexo y las drogas.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Sam Weber


Mi última entrada del día es para Sam Weber, un artista natural de Alaska que creció en Canadá y se formó en el Alberta College of Art and Design de Calgary, antes de trasladarse a Nueva York y graduarse en su School of Visual Arts.

To the devil... a daughter (1976)


Y completo mis reseñas de hoy con la entretenida To the Devil... a daughter, coproducción germano-británica con la Hammer por en medio, dirigida por Peter Sykes y protagonizada en sus principales papeles por el estupendo Richard Widmark, el icónico y siempre inquietante Christopher Lee, una virginal Natassja Kinski, Honor Blackman doce años después de interpretar a la sexy Pussy Galore en Goldfinger y un Denholm Elliott que siempre me ha gustado. El argumento nos cuenta como un hombre angustiado requiere la ayuda de un escritor especializado en ocultismo para que se haga cargo de su hija, una monja de los Children of the Lord –orden con sede en Baviera–, aprovechando la llegada de esta a Londres con motivo de su inminente decimo octavo aniversario. El atribulado padre afirma que su hija está retenida por una secta satánica dirigida por el Padre Michael –un sacerdote excomulgado– con el objetivo de convertirla en la representación de Astaroth en la Tierra. 


Una estupenda fotografía del reputado David Watkin –con una extensa filmografía que incluye Memorias de África, por la que ganó un Oscar– y el trabajo de los actores caracteriza a esta cinta que, si bien no tiene un guión demasiado redondo, resulta de lo más recomendable. Richard Widmark resulta convincente en su papel y Chistopher Lee, como siempre, llena la pantalla de maldad en cada escena. Pese a participar la Hammer, hay poca sangre –aunque eso no evita que Sykes nos regale la desagradable escena de la mujer encinta a punto de dar a luz a la que el Padre Michael impide parir– y pocos desnudos, si exceptuamos un frontal completo de la entonces adolescente Natassja Kinski, que también está muy creíble en su papel de joven ingénua. Sin desvelaros nada, también os diré que los efectos especiales son algo patéticos pero no afectan demasiado al producto en general. Así pues, y aunque su final me parece un poco atropellado, os recomiendo que os hagáis con esta To the Devil... a daughter

Como bonus musical, comentaros que la primera escena de la película –cuando el Padre Michael es excomulgado– fue utilizada por White Zombie en su tema Super-Charger Heaven (1995). En concreto, en el minuto 2’29” puede oírse la letanía en latín del obispo y a Christopher Lee exclamar "It is not heresy... and I will not recant!". Por supuesto, aquí tenéis el documento sonoro.

The wall (2017)


Mi primera reseña es para una recomendación contra todo pronóstico. Me refiero a The wall. Y digo esto porque yo mismo he estado a punto de no verla tras leer la sinopsis. Dirigida por Doug Liman –el de Barry Seal (aquí) o El filo del mañana (aquí), por ejemplo– y protagonizada casi en solitario por Aaron Taylor-Johnson, cuenta como en medio del desierto iraquí, el observador de un francotirador norteamericano herido debe resguardarse tras una pared de las balas de otro francotirador enemigo mientras mantiene una conversación con él. Y ya está, casi hora y media de película con un soldado tras una tosca pared de piedra que le protege. 


Con esta premisa, la verdad es que no me atraía demasiado la experiencia. Sin embargo, en uno de esos momentos en los que tenía ganas de ver una película y no tenía otra a mano que llamase mi atención, me he decidido por afrontar su visionado. Y lo cierto es que The wall me ha parecido entretenida, bien rodada –no se hace pesada ni aburrida y transmite continuamente la tensión por la que está pasando el protagonista– y muy recomendable. También es de destacar un desenlace del que no os quiero contar nada pero que se aleja del habitual patrioterismo hollywoodiense de las cintas bélicas de este tipo.