martes, 19 de octubre de 2021

Kim Hyung Sik


Os traigo hoy a Kim Hyung Sik, un fotógrafo surcoreano que se dedica a la moda, la publicidad y el retrato de celebridades para clientes como ELLE, W o Marie-Claire, entre otros.

lunes, 18 de octubre de 2021

Mandy-Lyn Antoniou


Toca ahora hablar de Mandy-Lyn Antoniou, una fotógrafa canadiense que reparte su tiempo entre Vancouver y Los Angeles y adora desde el heavy metal al hillbilly extremo pasando por el soul, Elvis, la cowboy music o el blues. Sus retratos cargados de erotismo han aparecido en Vice, Juxtapoz, Vogue, Penthouse o Hustler.

domingo, 17 de octubre de 2021

Ahn Joo Young


Finalizo la semana con el surcoreano Ahn Joo Young, un fotógrafo dedicado a los reportajes de moda y belleza, la publicidad y el retrato de celebridades. Colabora habitualmente con publicaciones como Vogue, ELLE, Harper’s Bazaar, GQ o Marie-Claire.

Venom: Let there be Carnage (2021)


¿Sabes lo que quieren los secretos?, los secretos quieren salir. Por eso es tan difícil guardarlos.” 
 
Esta frase que aparece en la película me ha estado rondando la cabeza desde que salí del cine determinado a poner por escrito mis impresiones sobre Venom: Let there be Carnage. Y es que me va a ser muy complicado guardar el secreto... que no es otro que expresar la completa decepción que me ha supuesto la película. Protagonizada por Woody Harrelson, Michelle Williams, Stephen Graham y un Tom Hardy que no sólo escogió a Andy Mi tesoooooro Serkis como director sino que parió la historia sobre la que Kelly Marcel escribió un guión de lo más estúpido, el argumento –que prometía mucho más a priori– nos cuenta en resumen cómo antes de ser ajusticiado, el asesino Cletus Kasady muerde a Eddie Brock y al tragar su sangre propicia que el simbionte Carnage crezca dentro de él. Y entonces Cletus y Carnage llegarán a un acuerdo, el segundo ayudará al asesino a liberar a su amada Grito de la institución de alta seguridad de Ravencroft y el primero ayudará al simbionte alienígena a acabar con Venom quien, por cierto, se ha enfadado con Brock y le ha abandonado. No os penséis que flipo si os digo que estamos ante una película de amor, el de Cletus hacia Frances pero también el de Venom hacia Eddie. 
 

Así es, un disparate como una catedral. Le sumáis unos personajes sin profundidad, una historia plana y la sensación al final de la película de que hemos asistido a la nada más absoluta y tendréis Venom: Let there be Carnage. Mención aparte merecen los cansinos diálogos entre Eddie Brock y Venom pretendidamente hilarantes pero que son como si viésemos darse la réplica a Lussón y Codeso o los Hermanos Calatrava. Aquí, los viejunos entenderéis perfectamente el nivel de caspa al que me refiero. Los millennials no sabréis de qué os hablo, pero no os preocupéis, eso que os ahorráis. En fin, que todo el despropósito sólo se arregla –y muy de refilón– en la escena postcréditos, aunque uno no sabe si se trata del aviso de un encuentro futuro muy ansiado o de un bluff de falsas esperanzas. En fin, que recuerdo cuando con mi hija esperaba cada nuevo estreno del MCU y ahora ni he visto Shang-Chi ni veré Eternals. Es más, tengo mis esperanzas puestas únicamente en las próximas de Spiderman, Captain Marvel y Thor. Total, que no hace falta que vayáis a ver esta entrega de Venom ni incluso –si las cosas no mejoran–la tercera parte que parece que existirá en un futuro.

Collier Schorr


La primera entrada del día es para la neoyorquina Collier Schorr, una fotógrafa formada en la School of Visual Arts que en su obra aborda temas como el feminismo, el género o la sexualidad. Afincada en Brooklyn, sus fotografías se han visto en exposiciones desde Minneapolis a Amsterdam, pasando por Salamanca o Nueva York.