Toca despedir las entradas de hoy con el alemán Michael Groeger, un fotógrafo y realizador formado en economía y estudios de mercado que empujado por su pasión por el arte visual se trasladó a Nueva York, graduándose en su prestigiosa School of Visual Arts. Después de trabajar como asistente de fotógrafos de la talla de Steven Klein, inició su propia carrera en el campo de la moda y la publicidad para clientes como Elle, Marie Claire, L’Officiel, Schön!, Zara, Triumph International, Mont Blanc, Mercedes-Benz Fashion y muchos más. Reside a caballo entre Nueva York y su Munich natal.
sábado, 29 de agosto de 2026
Michael Groeger
Toca despedir las entradas de hoy con el alemán Michael Groeger, un fotógrafo y realizador formado en economía y estudios de mercado que empujado por su pasión por el arte visual se trasladó a Nueva York, graduándose en su prestigiosa School of Visual Arts. Después de trabajar como asistente de fotógrafos de la talla de Steven Klein, inició su propia carrera en el campo de la moda y la publicidad para clientes como Elle, Marie Claire, L’Officiel, Schön!, Zara, Triumph International, Mont Blanc, Mercedes-Benz Fashion y muchos más. Reside a caballo entre Nueva York y su Munich natal.
Frankfurt am Main und andere Städte (X)
Hoy toca hablar de nuestra visita a Heidelberg, localidad situada en el valle del río Neckar que, como el Meno, también es un afluente del Rin. Así, después de llegar a la ciudad en tren y desplazarnos en tranvía –el calor hacía inviable el recorrido a pie– hasta la Bismarckplatz, iniciamos nuestro paseo por la Hauptstrasse, desde donde se accede a la iglesia de los Jesuítas de Heiliger Geist und St. Ignatius, que nos pareció muy bonita con sus paredes blancas, quizás porque antes habíamos entrado en la protestante Providenzkirche que no nos emocionó especialmente. La Hauptstrasse, vamos, lo que en nuestro país se llamaría Calle Mayor, desemboca en la Marktplatz, la plaza más importante de la ciudad, rodeada de restaurantes, con la Herkulesbrunnen en el centro, el Ayuntamiento a un lado y la enorme Heiliggeistkirche al otro.
La iglesia, de estilo gótico tardío y construida con arenisca, ha sido reformada en numerosas ocasiones a lo largo de su historia –la última en el siglo XX– y tiene numerosas vidrieras contemporáneas. La que os muestro, por ejemplo, es de la artista de Düsseldorf Hella Santarossa. Y después de la visita obligada al viejo puente, la puerta Stadttor, el Brückenaffe (literalmente mono del puente, escultura en bronce que replica la anterior en piedra destruida en el siglo XVII) y sus ratoncitos vecinos, decidimos visitar el monumento más importante de la ciudad, el Heidelberger Schloss que ya íbamos divisando tanto desde el Alte Brücke como desde la plaza Kornmarkt en su imponente ubicación en la ladera de la colina Königstuhl.
Alexandra Nataf Re-visited
Hoy regresa desde un todavía reciente 01.02.24 la parisina Alexandra Nataf, una fotógrafa y realizadora que reparte su tiempo entre Nueva York y Los Angeles dedicada al retrato y los reportajes de belleza y estilo de vida.
viernes, 28 de agosto de 2026
Frankfurt am Main und andere Städte (IX)
Y después de comer, continuamos con nuestro paseo por Mainz que nos condujo a orillas del Rin, no sin antes admirar el interior de la Pfarrkirche St. Ignaz. De estilo neoclásico, alberga un órgano de principios del siglo XIX del que más del 80% de sus tubos son los originales construidos por Bernhard Dreymann. Una vez junto al río, ni la proximidad del agua rebajaba la sensación de ahogo que el sol y el calor de esas horas nos provocaba. Aún así –si se tiene que hacer se hace, turismo obliga– dimos un largo paseo por el parque de esculturas Rheinufergalerie, entre las que destacaban para mi gusto Raubkatze de Philipp Harth y esa bailarina de la que desconozco el autor. Y desde el río regresamos a la estación por la Kaiserstrasse, avenida en la que destaca la cúpula –no entramos, estábamos demasiado acalorados– de la Evangelische Christuskirche.
Ya en Frankfurt, tras un corto descanso en el hotel, dimos un nuevo paseo al atardecer por la ciudad que nos llevó a la denominada orilla de los museos en Sachsenhausen, en ese momento que los fotógrafos denominan la golden hour y que me ofreció esa luz especial con la que tomar unas fotografías entre las que destaca para mi gusto la del edificio del Banco Central Europeo. Completo las imágenes del día con la de un pequeño utilitario que me encontré antes de cenar.
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