domingo, 27 de marzo de 2016

Ava’s possession


“Dicen que los demonios son la oscuridad, pero sólo son sombras, como materia oscura, agujeros negros o espacio negativo. Y nada te hace más completo que la unión total con tu propia sombra”

Y mi última recomendación del mes se va para Ava’s possessions, una película escrita y dirigida por Jordan Galland que tiene música de Sean Lennon, el hijo de Yoko Ono y John Lennon. La película nos cuenta la historia de Ava Dopkins, una joven profesional que trabaja en un sello discográfico y se recupera de una posesión demoníaca durante la que ha destruido propiedades ajenas, atacado a personas con inusitada violencia y se ha ganado cargos por exhibicionismo y posesión de narcóticos. Y es que durante un tiempo, Ava ha servido de receptáculo físico a Vapula, gran Duque infernal al que siguen seis legiones de demonios y que se acostumbra a representar como un león alado. Como única salida para que –después de ser exorcizada–, la fiscalía no solicite su ingreso en prisión, Ava se ve obligada a inscribirse en un grupo de apoyo de “Poseídos Anónimos” mientras intenta recuperar su trabajo y reconciliarse con sus amigas, tarea difícil ya que durante el episodio no sólo les hizo la vida imposible sino que llegó a follarse al novio de una de ellas. En las reuniones se utiliza como terapia un collar que actúa como invitación a este mundo para la última energía espiritual que ha poseído a los pacientes, se filman sus reacciones y se estudia la evolución de cada uno. Cuando el paciente es capaz de quitarse el collar durante la sesión e interrumpir por si mismo la manifestación demoníaca, se considera que ha completado su entrenamiento para reinsertarse en su vida anterior, pero hay que decir que algunos de ellos asisten a la terapia desde hace años sin encontrar mejora en su estado. 


Poco a poco, mientras comienza a oír voces y sufrir extrañas alucinaciones, Ava intenta averiguar qué es todo lo que hizo mientras estuvo poseída, investiga nombres, lugares, detalles... y asiste a las sesiones intentando comprender la razón de lo que le ocurrió. Piltrafillas, el argumento de Ava’s possessions es muy original en el sentido de que se aleja de las películas de posesiones demoníacas a las que estamos acostumbrados, al no centrarse directamente en el episodio del control por un ente malvado ni en los detalles del exorcismo o su preparación, sino que desarrolla su acción justo después del mismo. Otro punto a favor de la cinta protagonizada por Louisa Krause es que tiene esa apariencia de película independiente de bajo presupuesto que la hace más cercana a la realidad, menos ficticia o artificiosa y que consta de interpretaciones muy convincentes. Por todo ello –además de finas pinceladas de humor y un gran final– es muy recomendable. Ni yo me lo esperaba, la verdad.