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domingo, 26 de marzo de 2017

Pontiac Aztek


Amiguitos, hace poco me dio por comenzar Breaking Bad, una de esas series de los últimos tiempos que ha alcanzado el grado de culto y que nunca me había decidido a ver. Y, además de los múltiples factores positivos que posee y que han acabado enganchándome a ella, una cosa llamó poderosamente mi atención desde el primer momento. Qué feo era el coche del protagonista. Bueno, feo es poco, me parecía repulsivo, contrahecho, asimétrico, como construido a trozos. No tardé en buscar datos sobre él y así me enteré de que era un Pontiac Aztek, un vehículo lleno de soluciones inteligentes y novedosas para la época al que General Motors dio luz verde sin imaginar lo que les esperaba: el mayor fracaso de ventas de su historia. Y como he dicho, feo de cojones. 
Sus creadores –con Don Hackworth al frente del proyecto– estaban ilusionados y orgullosos de haber creado para Pontiac un coche como el Aztek, germen de lo que hoy se conoce como exitoso SUV, con refrigeración, suelo deslizante, maletero de fácil acceso, suspensión independiente, tracción total, gran luminosidad y visibilidad, facilidad para retirar los asientos... todo era avanzado a su tiempo. Pero en las encuestas previas a su lanzamiento, la gente contestaba que no lo querría ni regalado. Total, que orgullosos de los logros técnicos, en General Motors comercializaron el Aztek haciendo oídos sordos a los comentarios de los “ignorantes” potenciales compradores que, evidentemente, dieron la espalda al coche. 

En resumen, que pese a que en la actualidad existe un club de propietarios contentos de su Aztek –seguramente también existe algún club de conductores del AMC Goblin– la mayoría de los norteamericanos siguen opinando que es horrible y parece que, al igual que ocurrió con el Peugeot de Colombo, el Aztek está llamado a convertirse en un icono de la historia de la televisión. 

Walter White y su... carismático Aztek

sábado, 17 de mayo de 2014

UTOPIA


¿Os gustan las series que se apartan de lo habitual?, ¿los cómics?, ¿las teorías conspiranoicas?, ¿no le hacéis ascos a la violencia extrema ni a los guiones enrevesados? Así pues, vosotros –como yo- seréis unos valedores más de esta serie británica puesta en antena el año pasado por Channel 4. El argumento de Utopia cuenta como un grupo de frikis –no se les puede definir de otra manera- llamados Becky, Ian, Wilson y Grant, se ven envueltos en una trama relacionada con una organización secreta que tiene relación con una novela gráfica dibujada por un maníaco depresivo. Tras ellos –y una misteriosa Jessica Hyde- veremos a un par de asesinos implacables, a sueldo de The Network, sociedad que no duda en torturar o matar a quien sea a la hora de acabar con aquellos que puedan poner en peligro su existencia. Y además, la fotografía es estupenda. Haceos con ella, amiguitos, recomendación del King Piltrafilla.

jueves, 24 de abril de 2014

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Día Mundial de la Televisión


Piltrafillas, así es. Un año más se celebra este 21 de noviembre el Día Mundial de la Televisión desde que el 17 de diciembre de 1996 así lo proclamase la Asamblea de las Naciones Unidas. Otra de esas fechas que no sirven para nada pero que me permiten escribir una nueva entrada. He hecho un pareado, qué cosas.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Miliki ha muerto


Piltrafillas, ha muerto Miliki. Los de mi edad lo reconoceréis en seguida, ya que tendréis implantadas en las neuronas un buen número de sus canciones. Los más jóvenes quizás hayáis vivido alguna de sus etapas televisivas, ya alejado del circo que montó con sus hermanos, su sobrino... e incluso su hijo, el hoy importantísimo productor, realizador y músico Emilio Aragón. Otros de vosotros –acaso la mayoría, sobre todo si no sois españoles o sudamericanos- no conoceréis a este gran artista. Pero en España, en un tiempo en que la televisión era en blanco y negro, sólo había un canal e internet no se le había ocurrido ni a Julio Verne, quién no sabía la respuesta a la pregunta ¿Cómo están ustedeeeees? Es que estaba muerto. Hasta vi en el cine su película Había una vez un circo. En fin, no es momento de recordar las obras y logros de este sevillano universal, icono de una época, ídolo de varias generaciones de los que en los 70 éramos críos –para eso ya está internet- pero creo que tocaba reconocerle –aunque él ya era consciente de ello- lo que había supuesto para los que como yo le tuvieron como compañero de infancia aquellas tardes de sábado en blanco y negro. Se ha ido otro trocito de nuestra vida.

martes, 23 de octubre de 2012

Heavy Metal Television


Amiguitos, en Twitter me entero de que el próximo 15 de noviembre está previsto que inicie sus emisiones en streaming el canal de alta definición Heavy Metal Television, que –como su nombre indica- va a dedicarse a programar clips y reportajes de hard rock y heavy metal. La idea es que tenga el típico formato de VJ presentando novedades y clips clásicos, pero ya veremos en qué queda todo eso. La verdad es que cuando apareció MTV, programas como Headbangers Ball eran el sueño de todo metalhead. Sin embargo, hoy en día, cuando uno tiene YouTube para hartarse de ver clásicos y novedades cuando, cómo y en el orden que quiera, la verdad es que propuestas como Heavy Metal Television no me provocan la misma ilusión. De todas formas, por supuesto que voy a ser uno de los que el día 15 estaré ahí. Podéis entrar desde aquí en la página del nuevo canal.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Aquellos dos rombos


Y ya que estoy con entradas televisivas –un tag que no se prodiga demasiado en este blog-, ayer me fijé en esos recuadritos con los que los canales identifican si el contenido es para mayores de 12 años o de 18. Si os he de ser sinceros, yo no me fijo mucho en esos detalles. De hecho mi hija de trece años –no sé lo que pensará de ello un psicólogo pediatra-, disfruta desde hace años devorando telefilmes en los que los asesinatos, la sangre y las vísceras son protagonistas, cosas como CSI y series parecidas. Sin embargo, aún se siente incómoda ante escenas ligeramente eróticas. Pero de lo que os quiero hablar no es de la manera en la que educo televisivamente a mi hija sino de algo de mi infancia, una marca que aparecía en la pantalla a menudo y a la que mis padres sí hacían mucho caso. ¿Alguien se acuerda de los dos rombos? Los que tengáis mi edad seguro que sí. Ignoro quién estaba detrás de ellos, es decir, quién decidía la cantidad de rombos blancos que debían acompañar a un programa y en razón de qué... pero os juro que hasta que no tuve dieciséis años, mi madre no me pasó ni una. Mi padre, tan riguroso en otras cosas, era más permisivo. Le decía a mi madre que no pasaba nada, que era porque se veía una teta o porque salía un asesinato y –a veces- podía ver acompañado por él alguna película de misterio o alguna escena en la que pillaba cacho. Es extraño, pero cuando rememoro aquella época, las imágenes vienen a mi en blanco y negro. En fin piltrafillas, eran otros tiempos.

Once upon a time...


Ayer estuve mirando en Antena 3 –aunque en AXN hace meses que está en la parrilla- el estreno de Once upon a time, una serie de ABC en la que se nos cuenta como Emma -la actriz Jennifer Morrison-, una cazarrecompensas de Boston de 28 años recibe la visita de un niño de diez que resulta ser Henry, el hijo al que dio en adopción. El niño le cuenta que su madre adoptiva es en realidad la Reina Malvada del cuento de Blancanieves y que los habitantes de su pueblo –casualmente llamado Storybrooke y ubicado en Maine, acaso un guiño a Stephen King- son personajes de cuento atrapados en este tiempo, sin memoria de su pasado o condición por culpa de un maleficio de la reina. Es más, Henry le dice a Emma que ella es la hija de Blancanieves, a la que sus padres pusieron a salvo y que tiene en sus manos el poder de romper el maleficio. La serie nos muestra imágenes de la vida real, con la madre de Henry –la alcaldesa de la población-, el mafioso, el psicólogo o la maestra y las alterna con la historia fantástica basada en el libro ilustrado con el que Henry está obsesionado utilizando los mismos actores para dar vida a Blancanieves, el brujo Rumpelstiltskin o la Reina Malvada. El acierto es que todo cuadra, pero –al menos en el primer capítulo- no queda del todo claro si el niño está en lo cierto o es todo producto de su imaginación. Sin embargo, la historia genera en Emma tal curiosidad que decide quedarse en el pueblo, despertando la animadversión de la alcaldesa Regina Mills. En fin amiguitos, que este primer capítulo me dejó buen sabor de boca. Deciros que también se sumarán a la trama otros habitantes de Storybrooke que –según Henry- son en realidad Caperucita Roja, la Bella Durmiente o el Capitán Garfio. En mi opinión es una buena idea que –por de pronto- tuvo continuidad en Estados Unidos en una segunda temporada, lo que ya es mucho en estos días. A ver que tal.

domingo, 25 de marzo de 2012

Alaska & Mario


Pues sí amiguitos, no sé si será que tengo una edad que me hace recordar los 80 y ciertas estéticas con cariño, que no tengo criterio o que me gusta el petardeo, pero confieso que este heavy cuarentón amante del arte eminentemente visual que soy se declara fan de Mario Vaquerizo. Este tipo se convirtió en una estrella mediática el año pasado -relegando a la sombra a su mujer, la cansina Alaska- gracias a la MTV, que nos mostró el día a día de un hombre que es más inteligente de lo que aparenta y que ante todo es auténtico como pocos. Y precisamente eso es lo que al parecer llamó mi atención y la de un buen número de telespectadores, el conocer como ese tipo rarito al que habíamos visto a veces fotografiado en algún sarao o haciendo playback con su grupo es un artista hiperactivo, un representante de artistas, el esposo de una figura de la talla de Alaska, pero también un tipo -casi- como nosotros al que le chifla la cerveza, la decoración kitsch y someterse a intervenciones estéticas. Mario Vaquerizo –repito-, la verdadera estrella de un reality que quizás en su primer año podía llamarse Alaska & Mario, pero que definitivamente debería haber llevado este año el título de Mario & friends feat. Alaska, es un entertainer, un showman, un artista alegre, optimista, encantado de haberse conocido y al que no parece poner freno el sentido del ridículo. Por eso, cuando he leído en el blog de Charlie Günner que esta noche se emitía un nuevo capítulo de la segunda temporada y aunque esta vez no tenía en mente seguir a esta pareja, me han entrado ganas de verle de nuevo. Bueno, a él y a su hermana Marta –aquí comparto el gusto de Charlie y, supongo, de muchos de vosotros-, la única Nancy del grupo de Mario que hace que se me caiga la baba y la verdadera excusa para que haya escrito esta entrada.

jueves, 1 de marzo de 2012

Mis series favoritas

Amiguitos, ya os anuncio que no soy de los que tienen tiempo o ganas para ver series en el ordenador; a mi lo que me relaja es tirarme en el sofá con la parienta al final del día, taparme con mi manta y ver una serie por televisión que me distraiga. Y como nunca he tenido subscripción a plataformas digitales, sólo puedo disfrutar de lo que los canales libres de pago me ofrecen. Es por eso que el resumen de las series que sigo es bastante patillero. Pero tampoco es que me importe demasiado.


Me acuerdo de cuando comencé a ver CSI –la seminal, la de Las Vegas-, toda una novedad para la época, con el genio de laboratorio Grissom y sus compañeros, una serie inteligente, con imágenes impactantes y unos personajes con cierta profundidad. Claro que llegó un momento en el que la relación entre el jefe del equipo y Sara se hizo cansina y empecé a cansarme de ella. Mi ídolo: Jim Brass, un tipo sarcástico como pocos. Luego llegó la franquicia de Miami, un comic de colorines, increíble, inverosímil, con la presencia de Horatio Caine, el puto amo, un personaje interpretado por el entrañable David Caruso que es una caricatura –su postura en jarras, sus gafas de sol, sus frases lapidarias- que en otra serie quedaría ridículo, pero que aquí encaja de maravilla. Sin embargo, desde que la forense Alexx, la única persona en el mundo capaz de presentarse en la escena de un crimen en pleno campo con traje chaqueta y tacones de aguja –mi mujer la llamaba Barbie forense negra- se marchó y tomaron protagonismo la rubia Calleigh –mi mujer la llama Barbie risitas- y su relación con el hispano Delko –otro que, como la Sara de Las Vegas, no se sabe si está o no en la serie-, también comencé a cansarme un poco. Ahora estoy con los de Nueva York, la spin off más policíaca y cruenta, la que más me gusta como serie de asesinatos a pesar de la cara acartonada de Gary Sinise.


Otra de las series que sigo desde hace años –aunque alguna temporada la fidelidad ha sido discontinua- es la de House, el antisocial y egoísta médico adicto a los calmantes, que he recuperado este año poco contento con el papel de amargado que tiene Foreman pero divertido por el acertado trabajo de Charline Yi como la friki doctora Chi park.


Una de las series veteranas que siempre me deja buen sabor de boca es Bones, que además de tener ciertas dosis de acción y escenas forenses, ofrece humor, amor, sexo, intriga y unos guiones muy logrados. Además, de tanto en tanto aparece Billy Gibbons –ni idea de a quién se le ocurrió convertirle en padre de Angela-, lo que es un buen guiño para los amantes del rock.


Y últimamente me he aficionado a Walking Dead, una mezcla de gore y relaciones humanas no vista antes en televisión que tiene el mérito de mantenerme ante la pantalla a lo largo de todos sus episodios, aunque en alguno de ellos no pase absolutamente nada relevante. Es mi opinión, claro.


Os diré que también sigo Alcatraz, bueno, lo intento, porque ayer tocaba que la emitiese La 6, y en su lugar dieron una película. La verdad es que comencé a verla por el reclamo del argumento y –sobre todo- del nombre de J.J. Abrams, pero de momento me parece simplemente pasable y amena.


Por último –he dejado lo mejor para el final- me he enganchado a Sons of Anarchy gracias a las inmejorables críticas que había leído, y debo admitir que me está gustando mucho. Tiene un montón de personajes interesantes, pero para mi, la que se lleva la palma de largo es la genial Katy Sagal en su papel de la cabona Gemma, una especie de Angela Channing motera y más joven.

En fin piltrafillas, que hacía tiempo que no le dedicaba una entrada al mundo de la televisión y hoy me ha parecido un buen día para hacerlo.

domingo, 26 de junio de 2011

Peter Falk


Amiguitos, hace tiempo que se había ido. Aquejado de demencia senil, el actor norteamericano Peter Falk se hallaba recluído en su mansión desde 2009 bajo los cuidados de su esposa sin reconocer el mundo que le rodeaba, ese mundo que le respetaba y que para siempre le identificará con el carismático policía de pelo enmarañado, gabardina de aspecto roñoso y excepcional inteligencia que conocíamos por su apellido, el teniente Colombo. Aún así, aunque enfermo, Falk seguía entre nosotros. Pero este jueves, mientras muchos de nosotros dormíamos la mona de la verbena de San Juan, Peter Falk dejó de respirar. Se nos ha ido otro referente de la infancia piltrafillas. Sirvan estas palabras como recuerdo de un actor del que ya hablé en el pasado, concretamente en Mayo de 2009 inaugurando una breve serie de entradas dedicadas a automóviles de personajes de televisión y –más recientemente- en Noviembre del año pasado en una reseña dedicada a la preciosa El cielo sobre Berlín.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Eurovision


Piltrafillas, ayer me enteré de que este próximo sábado se va a celebrar la gala del Festival de Eurovisión y yo sin pensar en ello. Aún recuerdo cuando –de pequeño- esperaba cada año el festival como algo excepcional, o la edición de 2008 –joder, cómo pasa el tiempo- cuando unos cuantos matrimonios nos reunimos a cenar y reírnos viendo la actuación paródica de Rodolfo Chiquilicuatre. Pero la verdad es que... ¿a alguien –que no sea friki amanerado o en su defecto José Luis Uribarri- le interesa hoy en día el festival de marras?, ¿es que alguien sabe quien carajo es esta chiquilla? Pues –por si os interesa, cosa que dudo- se trata de Lucía Pérez, una gallega que al parecer nos va a representar la noche del sábado en Düsseldorf. Ya os anuncio que yo pondré Nitro y veré Ley y Orden. Me encanta Vincent D’Onofrio en su papel de Robert Goren como digno sucesor del inteligente, desaliñado y mítico Colombo. Por cierto, ¿de qué os estaba hablando?

martes, 26 de abril de 2011


Yo ya estoy inscrito.

sábado, 22 de enero de 2011

The Walking Dead



Últimamente no acostumbro a aficionarme a series por capítulos que tengan continuidad. Así pues, títulos conocidos y venerados por el gran público en los últimos tiempos como Lost o Prison Break no significan nada para mi. Eso de tener que esperar al siguiente capítulo semana tras semana o a la temporada siguiente para conocer desenlaces y finales me produce hastío. Eso o directamente un monumental cabreo si de pronto el canal que emite la serie en nuestro país o la productora original deciden cancelar la emisión, algo que ya me pasó hace años con Jericho, una serie que a mi me gustaba, sí, ¿qué pasa?. Total, que si por la noche me tumbo en el sofá a relajarme antes de ir a dormir me gusta hacerlo con series de capítulos autoconclusivos, tipo CSI, o Law & Order.
Sin embargo, hace un par de semanas me dio por ver The Walking Dead y debo decir que me ha enganchado. Basada en un comic de Robert Kirkman y Tony Moore editado por Image, el año pasado Frank Darabont la llevó a televisión y fue –cosas de este mundo globalizado en el que vivimos- estrenada en más de cien países a la vez. En España fue el canal de pago FOX el que la emitió por primera vez, pero ha sido ahora al programarlo La Sexta en abierto cuando lo he descubierto. De momento sólo puedo decir dos cosas y es que los guiones intentan ser algo más profundos de lo que sería de esperar en una serie de este tipo y que las escenas son bastante subidas de tono sin escatimar en vísceras o violencia. En fin amiguitos, que ahora ya sabéis que cada martes estaré viendo las aventuras de Rick Grimes y sus compañeros de penuria en su lucha por sobrevivir por los alrededores de Atlanta.

sábado, 17 de octubre de 2009

NCIS: Cote vs. Catherine



Hace mucho que no le dedico una entrada a algún tema televisivo y quiero hacerlo hoy –la razón os la diré al final- con un par de series de ambiente militar, aunque en diferentes contextos. La primera es una que actualmente sigo, NCIS. La acción de la misma transcurre en una unidad especial de investigación criminal de la Armada estadounidense. Sin embargo los delitos que estos agentes investigan –narcotráfico, asesinatos, terrorismo- no se restringe a cuarteles o navíos, sino que tiene lugar en las calles de cualquier ciudad estadounidense. El único requisito para que actúe el equipo es que en el crimen se halle involucrado –sea víctima o culpable- algún marine o miembro de la Armada. Jethro Gibbs –francotirador y ex-marine, hombre de acción poco dado a la burocracia- y sus hombres (y mujeres) son una mezcla de comando especial del FBI con CSI.



Una de las situaciones que sirven de leit motiv a la serie es la equívoca relación entre el agente especial Anthony Dinozzo, mujeriego, inmaduro y amante del lujo con Ziva David, joven, atractiva e independiente agente del Mossad destinada al NCIS. Como anécdota o diré que la actriz que representa el papel de la israelita es la chilena María José “Cote” De Pablo.




La segunda tiene varios puntos en común con la anterior. Obviando que en nuestro país se pueden ver las dos por La 6, ambas series son de la cadena CBS y resulta que los personajes de NCIS se presentaron al público en un capítulo doble de esta. Me refiero ahora a JAG, otra serie ambientada en el mundo militar –en la Armada nuevamente-, y concretamente en los tribunales.
Original de la NBC, se canceló por falta de audiencia hasta que la CBS la rescató y la convirtió en una de las más exitosas de la cadena. Los argumentos presentan diversos hechos delictivos y las pesquisas del comandante Harmon Rabb –piloto de la Armada- y su ayudante, la teniente del cuerpo de Marines Sarah McKenzie. Dejando a un lado las tramas inteligentes y las imágenes espectaculares –se trata de una serie apoyada por el Ministerio de Defensa, lo que ha permitido al equipo de rodaje el acceso a zonas restringidas-, gran parte de su interés se basa en la atracción sexual que siente la pareja protagonista. Y ahora la explicación de mi repentino interés por dedicar un espacio en este blog a estas series. Mientras que en NCIS tenemos a Cote De Pablo, tan discreta en sus apariciones públicas de la vida real como en su papel televisivo, la casta y decente Catherine Bell se nos muestra en la vida real menos mojigata que su personaje de Sarah.




Cuando he visto estas imágenes –y algunas otras de la misma índole- de la californiana de origen británico, no he podido por menos que hablaros de ella. Una cosa ha llevado a la otra y, en fin... me pregunto si todo esto os ha interesado algo.

jueves, 2 de julio de 2009

The Streets of San Francisco



No se me ha pasado, no amiguitos. Ayer fallecía el actor norteamericano Karl Malden. Con una sólida carrera que se inició en el teatro, Malden –nacido en Chicago hace 97 años- se convirtió en inolvidable estrella a raíz de sus papeles en La ley del silencio y Un tranvía llamado deseo, cinta en la que consiguió el Oscar. Formado en el Actor’s Studio, se convirtió en un secundario de lujo para Hollywood apareciendo en multitud de películas. Sin embargo, los de mi edad siempre le recordaremos por su papel de Mike Stone en Las calles de San Francisco, la mítica serie de televisión que en los años 70 relanzó su carrera. En fin piltrafillas, Farrah, Michael y ahora Karl. Vaya semanita.

sábado, 27 de junio de 2009

The Equalizer


Y ahora es momento de comentaros algo de una de esas series de televisión en las que el coche que utiliza el personaje forma parte de su imagen y no es un simple accesorio. Hoy os voy a hablar de The Equalizer, una serie norteamericana de la cadena CBS que se llevó a la pequeña pantalla durante la segunda mitad de los 80.



Personaje: Robert McCall, un antiguo agente secreto que utilizaba sus contactos y conocimientos especiales para ayudar a ciudadanos que se encontraban en problemas ante la maldad o falta de escrúpulos de diversos delincuentes. La serie fue acusada en diversas ocasiones de violenta, pero lo que a mi me resultaba chocante es que McCall –interpretado por el británico Edward Woodward, antiguo actor teatral especializado en Shakespeare- era capaz de participar en las luchas más cruentas sin despeinar un solo pelo, y eso que tenía casi 60 años. Sin embargo, debo admitir que me distraía bastante.
Coche: El vehículo de McCall era un Jaguar XJ de la serie III, automóvil de la antigua marca británica Jaguar Cars Ltd. que hoy es propiedad de la india Tata Motors –cosas de la crisis- y que tenía su origen en un modelo de 1968. La serie III salió al mercado a finales de los 70 y supuso un lavado de cara del modelo anterior a cargo del prestigioso Pininfarina. Durante toda su historia el XJ ha sido eminentemente un automóvil de lujo, y su producción –tras múltiples actualizaciones- se mantiene a día de hoy.

viernes, 26 de junio de 2009

Farrah Fawcett is dead



Amiguitos, ayer murió en Los Angeles la actriz Farrah Fawcett, conocida principalmente por haber representado el papel de Jill Munroe en la primera temporada de Los ángeles de Charlie -serie televisiva de finales de los 70- y uno de los iconos sexuales de mi preadolescencia y de la de muchos españolitos. El cáncer se ha llevado finalmente a una mujer que tuvo diversos problemas con el alcohol y las drogas, que no fue emocionalmente estable –nunca se casó con su compañero Ryan O’Neal, con quien protagonizó sonadas separaciones y reconciliaciones desde los años 80 hasta la actualidad- y que ha fallecido viendo como su hijo Redmond de sólo 23 años cumplía condena. Y es que la desgracia no hace excepciones ni entre las estrellas de Hollywood.