domingo, 18 de agosto de 2019

René Zwaga


Y este es René Zwaga, el hijo de lo que coloquialmente se llama un pintor de brocha gorda que murió cuando él contaba sólo con cuatro años. René creció en Amsterdam y de mayor intentó seguir los pasos de su padre estudiando pintura y diseño de interiores, aunque pronto se dio cuenta de que sus habilidades le conducían por otros derroteros, por lo que se convirtió en artista profesional, determinado a conseguir una técnica propia y dedicarse a la docencia. En sus trabajos mezcla óleos y acrílicos, tanto sobre lienzo como sobre tabla.

Érase una vez en... Hollywood (2019)


Pues ya está, por fin he visto la última genialidad de Quentin Tarantino, un director que no es que tenga una filmografía extensa pero que no tiene ni una sola película que no considere estupenda. Érase una vez en... Hollywood es su novena obra –si consideramos Kill Bill vol.1 y vol.2 como un todo– y, según ha afirmado el realizador, su penúltimo largometraje. Escrita, dirigida y coproducida por él mismo, la película cuenta con un reparto coral extensísimo encabezado por Leonardo DiCaprio y Brad Pitt en el que también aparecen Margot Robbie, Al Pacino o Bruce Dern, así como pequeñas colaboraciones de Michael Madsen, Damian Lewis, Zoë Bell o Luke Perry en la que sería su última participación en un largometraje antes de fallecer el pasado mes de marzo. La acción tiene lugar en el Los Angeles de 1969 –con sus neones, estudios de grabación, matinés, autocines, cantinas mexicanas o la mansión Playboy–, una época de transición en la que el viejo Hollywood está a punto de mutar en una nueva industria, con la ciudad como escenario de las reflexiones de Rick Dalton, un actor en el tercio final de su carrera, que ve como su estrella se va apagando con la llegada de nuevos ídolos. A su lado, el fiel Cliff Booth, doble de acción, amigo, chófer y chico para todo de Dalton, que se encuentra en el mismo momento existencial aunque unos peldaños por debajo desde el punto de vista económico. Todo ello ocurre mientras la secta de Charles Manson está en la ciudad y –oh casualidad– Roman Polanski y Sharon Tate viven en la mansión de Bel Air contigua a la de Rick Dalton. 


Amiguitos, con motivo del estreno de Érase una vez en... Hollywood, estos días han proliferado las listas de las películas de Tarantino, clasificándolas de la mejor a la peor. Pero, ¿eso qué significa?. El cine, como ocurre en el arte en general, es subjetivo a más no poder por lo que esas listas en función del argumento, las interpretaciones, la fotografía o los diálogos... son un montón de guano. Así pues, yo debo deciros que la película me ha encantado y me ha hecho pasar unas horas metido en su argumento –por cierto, enorme homenaje a Hitchcock y sus mcguffin– haciéndome salir del cine con una sonrisa en la boca. Eso no significa otra cosa que Érase una vez en... Hollywood me ha parecido buenísima. Y no me importa ni me planteo si lo es más que The hateful eight o Pulp fiction. La película destila amor por los spaghetti western, las cintas bélicas, las coproducciones hispano-norteamericanas, las series de televisión y el oficio de actor en general –sí, y la podofilia también–, sin olvidar nunca a los dobles, por los que Tarantino siente un profundo respeto y que en esta ocasión tienen un protagonismo muy superior al de Zoë Bell en Deathproof, que vuelve a aparecer como esposa de Kurt Russell –guiño– pero sobre todo por la aplastante presencia de Brad Pitt llevando el peso de la cinta junto a un estupendo DiCaprio. Ambos están soberbios y son la cara visible de una industria que avanza sin piedad devorando a sus propios hijos –si eso pasaba a finales de los 60, imaginad ahora cuando el ritmo es mucho más vertiginoso– y acaso el retrato del mismísimo Tarantino, que quizás siente que ya no es el enfant terrible que con veintipico años rodó la transgresora Reservoir dogs


En resumen, una puta pasada de película con humor, violencia y mucho amor por el oficio para disfrutar sin reservas. Y es que Tarantino podrá no gustarnos desde que él mismo reconoció haber mirado para otro lado cuando supo de los desmanes de su amigo Weinstein, pero es un cineasta que adora su trabajo. Por todo lo dicho, no os la podéis perder, seais seguidores o no del realizador. Por cierto, como en las entregas de Marvel, esperad a la escena postcréditos, entre amarga e hilarante.

Adrienne Egger


Doy inicio al domingo con la pintora norteamericana Adrienne Egger, una artista con influencias del impresionismo y el pop-art que ha recibido diversos premios a lo largo de su carrera. Nacida en Colorado, creció entre Portland y Kansas City antes de formarse en la Boston University y la Universität de Salzburg, localidad en la que ha establecido su residencia.

sábado, 17 de agosto de 2019

Courtney Murphy


Y esta es la fantástica artista Courtney Murphy, una pintora formada entre la University of California de Davis, la New York Academy of Art, la Pont Aven School of Contemporary Art de Bretaña, el Art Center de Pasadena y el California Art Institute, donde estudió con Jeremy Lipking (por cierto, visto aquí). 
En la actualidad alterna su faceta creativa con la docencia en diversos centros de arte y facultades de Long Beach.

Boris Brul


Hoy inauguro el día con Boris Brul, un fotógrafo kazajo dedicado al retrato erótico de quien poco más os puedo contar.

viernes, 16 de agosto de 2019

Kwon Hea Lin aka LINNNN


Nos visita ahora la fotógrafa surcoreana Kwon Hea Lin, también conocida profesionalmente como LINNNN. Afincada en Seúl, en sus trabajos para el mundo de la moda y la publicidad estudia la relación entre el color y las emociones.