domingo, 21 de marzo de 2010

Run! bitch run!







Y después de dos decepciones, en tercer lugar voy a lo seguro y escojo Run! bitch run!, una cinta del subgénero de violación y venganza que comienza con buenas dosis de sexo y drogas, una reciente película de sexploitation a la que alguna nota de prensa calificó como un cruce entre Tarantino y Rob Zombie. La historia se inicia con una casa en la que se vende droga, un antro en el que en una habitación fornica una pareja mientras fuma crack y ve una cinta de nunsploitation, en otra le están practicando una felación a un tipo y en otra un cliente obeso solicita a una puta –aunque ella diga que no es una puta, sino una señorita de compañía y que el dinero es un regalo- algo más de interés por el dinero pagado ya que su desgana le está haciendo difícil mantener la erección. Sin embargo, el gordo cabreado va a sufrir algo peor que un desengaño sexual ya que la mujer -una drogadicta psicópata más decantada por las mujeres y los mangos de desatascador que por los hombres- acabará enfadándose con él y cosiéndole a puñaladas después de romperle un jarrón de flores en la cabeza.




Entonces cambiamos de entorno y conocemos a Catherine y Rebecca, dos jóvenes de un colegio de monjas que se hospedan en un motel y tienen tres días para recorrer el condado vendiendo Biblias. Una de ellas es pacata, tímida y la otra es más desinhibida y abierta pero a ambas las reciben con el mismo desinterés en todas partes –en ocasiones llega incluso a la animadversión- cuando ofrecen sus rosarios, medallitas o libros sagrados. Pero lo peor está por llegar. Sí amiguitos, porque las jovencitas llamarán a la puerta equivocada, la de aquella casa en la que reinan droga, sexo y violencia, un lugar en el cual como os podéis imaginar nada bueno las espera. Y no os voy a desvelar nada más piltrafillas, ya que como habréis adivinado, Run! bitch run! sí que es una de mis recomendaciones de este fin de semana, una cinta de baja calidad, de estética raw y protagonizada por actores semidesconocidos o del mundo de la televisión en la que sólo esperamos ver sangre, sadismo y sexo... y es lo que se nos ofrece en grandes cantidades. ¿Qué más se puede pedir?

No hay comentarios: