domingo, 28 de agosto de 2016

Now you see me 2


Amiguitos, os pondré en antecedentes. Hace tres años os comenté aquí Now you see me, una película de Louis Leterrier ninguneada por la crítica que –sin embargo– se convirtió en un éxito de público y que nos contaba el fabuloso robo de las cuentas bancarias de un poderoso agente de seguros llamado Arthur Tressler –quien requería los servicios de un antiguo ilusionista llamado Thaddeus Bradley para desenmascarar a los culpables– perpetrado por unos magos conocidos como Four horsemen, a la vez que el agente Dylan Rhodes del FBI les seguía la pista y con una sociedad secreta denominada The eye como fondo. Pues bien, este verano se ha estrenado la secuela de aquella cinta, en esta ocasión bajo la batuta del realizador chino Jon Chu, un tipo que en el pasado dirigió sendas películas con Justin Bieber como protagonista. Ahí es nada. Decir que las críticas de esta segunda entrega eran decepcionantes es quedarse corto. La mayoría de ellas provocaban ganas, no sólo de no ver la película sino de destruir todas las copias que se habían distribuido por el mundo. Pero ya sabéis que lo que digan los críticos o la gentuza que acostumbra a escribir reseñas cinematográficas de tres al cuarto –entre quienes por supuesto me incluyo– puede servir de indicador, pero nunca hay que creerlo a pies juntillas. Así que me he decidido por ver Now you see me 2. Con un par. 


Así que Thaddeus está ahora en prisión como único condenado por aquel robo, los Horsemen se encuentran en la clandestinidad y Dylan –del que a estas alturas ya sabemos que se trata del quinto jinete del grupo– continúa en su trabajo como agente del FBI y se dispone a convocar a sus compañeros siguiendo instrucciones de The eye. Al parecer, una empresa tecnológica llamada OCTA que dirige Owen Case en solitario después de que su socio y cofundador Walter Mabry falleciese años atrás en un accidente tiene previsto sacar al mercado un smartphone que le permitirá conseguir los datos personales de sus clientes para venderlos al mejor postor. Esa es la razón por la que Dylan sacará de la oscuridad a los Four horsemen, que se reunirán en el acto de presentación del OCTA8. Y casi logran desenmascarar a Case, pero en el último momento se truncan sus planes. Alguien les ha descubierto, alguien muy listo y con suficientes recursos económicos como para ponerlos contra las cuerdas y obligarles, no a destruir a Case y OCTA sino a robar para él su tesoro más valioso. Protagonizada de nuevo por Morgan Freeman, Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo y Woody Harrelson con la presencia de Michael Caine, debo deciros finalmente que Now you see me 2... me ha gustado mucho. No me cansaré de decir que el cine es arte, pero también entretenimiento. Y si las películas están bien hechas y resultan entretenidas, no importa si el guión no es enrevesado o las interpretaciones no son de Oscar


Es cierto que hay escenas que sobran –la del As de picas de mano en mano resulta larga en exceso y algo cansina– y aspectos como que Eisenberg no destaca precisamente en esta entrega, que la aparición de la californiana Lizzy Caplan –interpretando a Lula, el nuevo integrante femenino del grupo– resulta cargante y sobreactuada y la inclusión en el reparto de Daniel Radcliffe –lo siento pero eso es ya algo personal, lo admito, soy incapaz de ver a este tipo como algo distinto a Harry Potter intentando ser otra persona– no me ayudan demasiado a valorar como redonda la película. Además, encontramos en ella algunos trucos que lejos de ser de magia y dejarnos con la boca abierta al sernos explicados más tarde, son directamente efectos visuales digitales inverosímiles, lo que resta gran parte del encanto. Pero también es cierto que Ruffalo, Freeman y –sobre todo– Harrelson aportan su talento a un conjunto con acción y humor. Así pues, olvidaos de las malas críticas, afrontdla sin prejuicios y disfrutad de un buen rato. Now you see me 2 es un simpático exponente de puro cine de evasión más que notable, en mi opinión claro.