martes, 16 de agosto de 2016

München und Salzburg (Part XIII)


Y al fin llegamos a Salzburg. Lo cierto es que antes del viaje no me había preparado la visita a la ciudad. Con el convencimiento de que en tres días tenía suficiente para recorrerla, ni se me ocurrió mirar un solo mapa para escoger lugares de interés. Por eso, cuando desde la A1 me dirigí al centro a través de la vía urbana 150 y me di de narices contra una montaña mientras buscaba mi hotel, me asaltó una gran desazón. ¿En dónde habíamos reservado alojamiento? ¿dónde coño estaba el centro de la ciudad? ¿acaso estábamos en las afueras? Por suerte, pronto nos dimos cuenta de que esa montaña era Kapuzinesberg, una colina tras la que se encuentra el casco antiguo de Salzburg, a poco más de cinco minutos a pie desde el lugar en el que tomé la primera foto que os adjunto. Total, que aquí tenéis imágenes de la iglesia de San Sebastián y su cementerio, del Zwergelgarten y sus enanos, de la vieja Salzburg desde el Müllnersteg y de la catedral y alrededores. Finaliza la tanda una visión nocturna del río Salzach.

3 comentarios:

ÁNGEL dijo...

El Tomtom, el Tomtom...

King Piltrafilla dijo...

Yo no uso esas cosas... ni pregunto a los lugareños (que es lo que siempre quiere hacer mi mujer). Soy de los de mapa de toda la vida y una buena dosis de orientación. Eso da más satisfacciones que el puto Tomtom o similar.

ÁNGEL dijo...

Joder, cuando vas con el tiempo ajustado y por países exóticos el Tomtom te puede salvar la vida, tron. Otras veces te mete por direcciones prohibidas o te manda a la Cochinchina, jaja. Fíate tú de esas señorita argentina (la prefiero a la versión sargento), jaja.