domingo, 21 de agosto de 2016

Money Monster


Y ahora, amiguitos, os comentaré Money Monster, una película que a punto estuve de ir a ver a una sala de cine y que –por suerte– acabé no haciéndolo. Dirigida por Jodie Foster, lo que la cinta nos cuenta es el mal trago por el que pasa Lee Gates, el presentador estrella de un programa de televisión dedicado a la bolsa. Con un gran sentido del espectáculo –lo que incluye surreales bailes–, habla de Wall Street, índices bursátiles y anima a sus fieles espectadores a comprar acciones de diversas empresas o fondos de inversión. Sin embargo, Kyle Budwell pierde los ahorros de su familia por seguir uno de sus consejos y decide secuestrar a Gates con el fin de obtener respuestas. ¿Cómo una empresa que –según el presentador– era un valor seguro pudo perder de golpe 800 millones de dólares? 


Protagonizada por George Clooney –también es uno de los productores–, Julia Roberts, Jack O’Connell y con la aparición de Dominic West, a quien muchos conoceréis por ser el McNulty de la serie de culto The wire, Money Monster tiene a su favor el endiablado montaje de Matt Chesse, las interpretaciones de Roberts y Clooney y ciertos toques de humor que aligeran de tensión la historia aunque el desenlace de la historia sea previsible y obvio. Lo malo es que el argumento se explicaba en diez minutos y resulta artificial el metraje de poco más de hora y media para comunicarlo. Eso no hace más que otorgar a la cinta una manifiesta falta de profundidad, utilizando para transmitir su mensaje precisamente el mismo canal que se critica en la película. A lo mejor esa era la intención de Foster, demostrar la banalidad de un negocio que ni cuando pretende ser serio puede dejar de seguir las pautas propias del espectáculo de masas. Total, que de ninguna manera es una mala película, pero a mi me ha parecido que no tenía enjundia suficiente. Entretenida y bien hecha, sí, pero ¿era sólo eso lo que Foster pretendía?