domingo, 26 de mayo de 2013

Simone Ridi


Me despido del domingo con Simone Ridi, diseñadora gráfica natural de Florencia que, más que como trabajo, considera la fotografía como un medio de expresión. Lleva años participando en diversas exposiciones y, ¿qué queréis que os diga?, a mi me ha encantado.

Stand up guys


En el aspecto cinematográfico, subo el nivel con Stand up guys –traducida libremente como Tres tipos legales-, una cinta que me he decidido por ver únicamente por la presencia de dos monstruos a los que admiro, los enormes Al Pacino y Christopher Walken, porque si os soy sincero, que su director fuese Fisher Stevens –habitual productor y realizador de documentales al que he visto en diversos papeles secundarios como actor de televisión- no me daba demasiada confianza. De hecho, ignoro la razón por la que tales cabezas de cartel aceptaron embarcarse en un proyecto así. La historia que nos cuenta es la de Val, convicto que tras cumplir condena de 28 años, sale de prisión. El único que le espera a la salida es Doc, su gran amigo y compañero de fechorías. Lo que Val no sabe es que otro viejales, el jefe mafioso Claphands, ha ordenado a Doc que acabe con él como venganza por el asesinato de su hijo. 


Amiguitos, Stand up guys es una buddy movie de geriátrico, una película de gángsters de la tercera edad, una cinta de acción con el nivel de acción de dos septuagenarios que roban Viagra o esnifan medicamento para las cataratas y que sacan de un asilo a su antiguo colega –Alan Arkin completando el cartel- aquejado de enfisema pulmonar. Pero me ha gustado el guión, la fotografía, las interpretaciones -¿qué se puede objetar a un tête à tête continuo entre Walken y Pacino?-, la música... todo en general. Sí, es cierto, no es redonda, pero sin duda es mucho más recomendable y fresca que algunos de los estrenos vacíos e infames que se promocionan a bombo y platillo. Al final resulta que Stevens no lo ha hecho tan mal. Recomendable. 

Y aquí tenéis a dos bellezas que acompañan a nuestros protagonistas, Katheryn Winnick como la prostituta Oxana y el precioso Dodge Challenger SRT que los abueletes roban para dar una vuelta.

Asalto y violación en la calle 69


Comienzo mis reseñas cinematográficas de hoy con una frikada –ayer fue el Día del Orgullo Friki, no es por nada- del realizador argentino Pablo Bellini. Piltrafillas, os presento Asalto y violación en la calle 69, una muestra de sexploitation cutre en su variante rape and revenge que –por lo infame- se ha convertido en cinta de culto. El argumento –por ponerle un nombre- nos cuenta como un trío de delincuentes atraca una productora cinematográfica en la que trabaja nuestra protagonista, Maribel. La banda, formada por un psicópata, un gay y una lesbiana, decide quedarse a cubierto después del robo antes de escapar y aprovechan para violar y vejar a las empleadas de la empresa. Eso nos deja algunas escenas subidas de tono y la constatación de que algunas de las mujeres sufren la situación menos que otras. Pero los atracadores han tenido ayuda del interior y, entre eso y que en su huída se olvidan un arma, Maribel conseguirá dar con ellos y vengarse. 


En fin piltrafillas, protagonizada por Silvia Peyrou –una actriz y presentadora argentina, versión chabacana de Isabel Sarli, a quien no le llega ni a la suela del zapato-, conocida por sus papeles en películas de las que en España recibían la etiqueta de “clasificada S”, material de videoclub que no acstumbraba a entrar en el circuito de salas comerciales, esta Asalto y violación en la calle 69 es una muestra clásica del cine de serie Z argentino de los 80 y principios de los 90. En poco más de una hora, Bellini y su musa Peyrou nos ofrecen interpretaciones patéticas, un guión desastroso, efectos especiales de feria, humor sin gracia... total, una bazofia épica. Sin embargo, no se puede negar que estamos ante una joya del cine bizarro argentino por lo que –como tal- tiene un sitio de honor asegurado en este blog. Orgullo friki, amiguitos.

Fred Beltran Re-visited


Regresa al blog desde un caluroso 18.07.09 el dibujante francés Fred Beltran, con el que contribuyo a subir la temperatura de esta comunidad de piltrafillas.

Hasisi Park aka Park Won Ji


Inicio el domingo con una completita selección de los trabajos de Hasisi Park –pseudónimo de la coreana Park Won Ji-, una fotógrafa afincada en Seúl que colabora habitualmente con publicaciones y marcas tan conocidas como Vogue, Elle, Dazed and Confused, Nylon, Converse, Samsung o Urban Outfitters.