domingo, 29 de marzo de 2009

Fórmula 1 2009


Así es piltrafillas, ha comenzado el espectáculo, un nuevo motivo de discusión para el foro de la comunidad –alonsistas vs. antialonsistas- y una excusa más para tumbarse algunos domingos en el sofá con un vermout, unas patatitas y unas aceitunas rellenas mientras se prepara en la cocina alguna comida al horno, de esas que no requieren demasiados cuidados. Hoy, por aquello de la diferencia horaria, la carrera ha tenido lugar por la mañana –hora española- por lo que algunos hemos cambiado las patatitas por el café con leche y el pan con mantequilla. Y bueno, nos hemos encontrado con los Brawn GP, un equipo que hace poco estaba desahuciado, con menos de la mitad de presupuesto que McLaren, colocando en los dos primeros cajones del podio a sus pilotos mientras los dos grandes habituales se encontraban con bastantes problemas –sobre todo Ferrari- para presentar batalla. Visto lo visto, espero divertirme con el campeonato de este año. En cuanto a Alonso, lo cierto es que a su Renault le falta aún bastante como para poder estar en la pelea por los primeros puestos con cierta tranquilidad. Lo de hoy ha sido pura suerte.

sábado, 28 de marzo de 2009

Jane Hammond




Esta interesante y completa artista es Jane Hammond, una reputada fotógrafa, autora de collages y pintora que durante su carrera ha conseguido diversos e importantes galardones y ha realizado –desde mediados de los 80- un ingente número de exposiciones por Europa y América. Su obra consta en numerosas colecciones, tanto privadas como públicas y aunque os adjunto varias imágenes de algunos de sus trabajos, quiero hablaros especialmente de su obra Fallen.



Adquirida este año por el Whitney Museum de San Diego, la instalación consta de 3.994 hojas con dos características. La primera es que cada una tiene escrito el nombre de un soldado fallecido en la guerra de Irak, y la segunda –para mi la más sorprendente- es que las hojas no son realmente hojas. Se trata de reproducciones en papel pintadas una a una, basadas en hojas que la artista recogió cada otoño desde 2004 en bosques de Connecticut, Maine, Virginia, Texas, California, Hawaii, Colorado... y varios estados más. ¿A que es impresionante?

Ola Bell





Estas surrealistas imágenes son obra de Ola Bell, fotógrafa británica que según su biografía comenzó a tomar instantáneas en 2005 con una Zenit que le prestaron. Enamorada de los gatos –de hecho, dedico esta entrada a la piltrafilla Klimtbalan-, Ola ocupa casi la totalidad de su obra a autorretratarse, no para documentar su vida sino –según sus propias palabras- capturar su estado de ánimo en diversos instantes de su existencia.

Hiroshi Sugimoto




Este es Hiroshi Sugimoto, un fotógrafo japonés que estudió arte en Los Angeles pero ha trabajado siempre en Nueva York. Su trabajo –además de la belleza plástica de sus obras- se basa en premisas filosóficas y está fuertemente influenciado por la arquitectura y el surrealismo. Acostumbra a captar imágenes de gran formato que casi siempre son el resultado de una estudiada sobreexposición.

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viernes, 27 de marzo de 2009

Revolver






La segunda de la sesión es –como ya he anunciado antes- Revolver, una cinta que no es que se haya llevado buenas críticas precisamente –en realidad lo que he leído era bastante desalentador- y que en nuestro país se estrenó el pasado Enero a rebufo de RockanRolla pero que sin embargo fue rodada antes. Se trata una vez más de un pretendido retrato de ciertos aspectos de los bajos fondos –tema que al señor Ritchie apasiona y a mi me encanta- que se enmarcan esta vez en un argumento simple en apariencia pero bastante enrevesado. En los primeros diez minutos de película se nos presenta el prólogo de la historia, la de un tal Jake Green que ha pasado tiempo en la cárcel y que se presenta en el casino de su antiguo jefe para iniciar su venganza. Lo primero que hace es ganarle una buena suma de dinero, algo que a Mr. Macha –un espléndido Ray Liotta- no le hace ninguna gracia. Así, con Jake prometiendo que la venganza no ha hecho más que empezar, un personaje que aparece de pronto dispuesto a ayudarle y el ofendido capo mafioso pidiendo que acaben con él finaliza el primer acto de una historia enloquecida y violenta a ratos y pausada, misteriosa y grandilocuente a otros.




Debo admitir que a mi me ha gustado mucho la cinta. Ciertamente no obtuvo gran éxito en su momento ni de público ni de crítica –y en nuestro país ya ni hablemos-, sin embargo a mi me ha parecido interesante y con cierto halo de misterio. He leído críticas que la han calificado de pretenciosa, pero desde mi punto de vista Revolver es como un cuento que avanza haciéndonos partícipes de la perplejidad de su protagonista y que nos invita a hacernos las mismas preguntas que él en nuestro camino hacia el desenlace. Es verdad piltrafillas que cuando en una televisión intercala escenas de animación que representan exactamente lo mismo que ocurre en ese momento en la película se puede pensar que a Ritchie se le ha ido un poco la olla, quizás la cinta pierde ritmo en algún momento y quizás también le sobren algunas escenas, pero aún así el resultado es altamente recomendable. Sin embargo se trata de una película con trampa, con truco, una película que al final nos da una respuesta, la clave de todo cuanto hemos visto... y debo admitir que o soy muy lerdo o esta no es todo lo clara que sería de desear. Aún así, me he distraído mucho más de lo que –a tenor de la información que tenía- esperaba. Interesante amiguitos.

RocknRolla





Amiguitos, me dispongo a regalarme una sesión doble del director británico Guy Ritchie, alguien que –aunque algunos no lo crean- ya era famoso antes de casarse con Madonna. La primera que pienso ver es RocknRolla, una película a ratos frenética pero bastante densa, con mucho diálogo –es casi obligado verla en versión original para advertir los giros y entonaciones de sus personajes-, que nos cuenta como un par de delincuentes que acaban debiéndole dinero a un capo de los bajos fondos londinenses llamado Lenny Cole –delincuente de la vieja escuela con diversos políticos en su bolsillo que asiste a la llegada de extranjeros al negocio con cierto desencanto- entran en contacto con una bella joven que les propone llevar a cabo un atraco. No saben que la chica no es otra que Stella, una guapa contable necesitada de emociones fuertes que está casada con un abogado homosexual y trabaja para Yuri Omovich, un gangster ruso recién establecido en la capital –muy sibilina su presentación como dirigente de un club de fútbol, no diré nombres- que se ha asociado con el mencionado Cole para conseguir permisos de edificación. En esas, los hombres de Arch –lugarteniente de Cole- querrán recuperar una pintura de gran valor sentimental para el ruso –se trata de una especie de amuleto de la buena suerte- que le dejó en préstamo al capo británico y que éste ha extraviado. El tiempo apremia porque Omovich –que cree haber perdido su buena estrella- quiere que Cole se la devuelva. Paralelamente –en una trama enrevesada de engaños, humor inglés, violencia y devaneos amorosos-, nos enteramos de que el hijo del viejo gangster es una estrella rockera drogadicta que finge su propia muerte para aumentar las ventas de su último álbum.




Piltrafillas, según parte de la crítica, Rocknrolla es un intento del realizador por recuperar las buenas críticas que cosecharon anteriores filmes suyos como Snatch, cerdos y diamantes –una película que a mi me gustó mucho- y hacer que se olviden fracasos como Revolver, la otra cinta que pretendo visionar. Desde mi punto de vista no ha conseguido superar la primera, pero el resultado es más que logrado y la actuación de la mayoría de los intérpretes más que aceptable. Sin embargo, lo cierto es que soy poco objetivo ya que me gustan mucho las películas de bajos fondos londinenses, con ese estilo tan diferente a la delincuencia norteamericana a la que estamos más acostumbrados a ver en cine y televisión –más violenta, excesiva y cargada de acción, como fuegos de artificio-, pero con métodos igual o más implacables. Ah amiguitos, la vieja Europa.

Janet Layher



Le toca ahora a Janet Layher, una fotógrafa alemana de la que no he podido encontrar información personal o profesional. Sus fotografías me han gustado, eso sí.

Richard Hamilton




Imperdonable piltrafillas, después de tantas y tantas entradas, aún no os había hablado de Richard Hamilton. Este artista británico está considerado –junto con Paolozzi, de quien os hablé ayer precisamente- como precursor del Pop-Art. En concreto, los historiadores del Arte consideran su obra Just what is it that makes today’s homes so different, so appealing? –un collage que me encanta y que os adjunto acompañado de un par de obras más- como uno de los primerísimos trabajos de esa corriente artística.

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Tal astilla.


Un poquito más abajo, el 21 de marzo para ser exacto señorita.

Stefan Soell





A mediados de Agosto del año pasado ya os di cuenta de él, lo sé amiguitos. Pero con más de 1.200 entradas dedicadas a la fotografía a fecha de hoy, es casi inevitable repetir algún fotógrafo. Además, cuando se trata de artistas como Stefan Soell me parece que es perfectamente comprensible, ¿o no?

Simon Eryk Borowsky



Os presento hoy a Simon Eryk Borowsky, fotógrafo polaco que estudió en Israel y escogió el tema del voyeurismo y la sensualidad como leit motiv de su carrera. Aquí, en el blog de la comunidad de los piltrafillas de este mundo friki y bizarro en el que nos ha tocado vivir, estamos encantados con su elección.

jueves, 26 de marzo de 2009

Bitch


Políticamente incorrecto, lo sé, pero es que he tenido muy mal día, creedme.

Tracy Nakayama



Para terminar, aquí está la obra de Tracy Nakayama. Nacida en Honolulu en 1974, el trabajo de esta pintora se basa en la exploración de la sexualidad humana con contínuas referencias a la pornografía, la música o el cine aunque con un estilo que le resta dureza al resultado final. Ha paseado su obra por ciudades estadounidenses como Chicago, Los Angeles y –sobre todo- Nueva York, aunque ha participado también en exposiciones en Japón, Austria y Alemania.

Noel Mahaffey




Piltrafillas, hoy he descubierto a este pintor hiperrealista norteamericano llamado Noel Mahaffey. Como ya sabéis los habituales, este estilo pictórico es uno de los que más me gusta. Sin embargo, no recuerdo haber oído hablar nunca de este hombre. Sea como sea, hoy reparo mi ignorancia dedicándole un espacio.

Randy Castillo


Y ahora uno de esos in memoriam musicales de los que de tanto en tanto os hablo. Hoy toca hablar de Randy Castillo, batería al que conocí cuando tocaba con Ozzy Osbourne pero que –entre otras bandas por las que pasó- también había tocado en el álbum de debut de Lita Ford. Su último trabajo a finales de los 90 fue en las filas de Motley Crue, reemplazando al huído Tommy Lee cuando éste quiso iniciar una fallida carrera en solitario. Tal día como hoy de 2002 falleció a causa de un cáncer contra el que luchó largo tiempo sin éxito. Adjunto clip de una actuación de Randy con Ozzy en Moscú a finales de los 80.

Eduardo Luigi Paolozzi




Este es Eduardo Luigi Paolozzi, un pintor.... ¡escocés! Sí amiguitos, no lo hubiéseis dicho nunca ¿verdad? Total, que este artista nacido al norte de Edimburgo que se trasladó a París para trabajar resulta que está considerado uno de los fundadores del Pop-Art. Sin embargo, él siempre se consideró un surrealista. Lo dejo a vuestro juicio.