miércoles, 16 de abril de 2014

Vandenberg – Best of Vandenberg (1988)


Amigos, los seguidores de Whitesnake recordaréis ese impresionante álbum homónimo también conocido como 1987 –fabuloso John Sykes- y su sucesor, el para unos fantástico y para otros fallido Slip of the tongue. El culpable de ambas cosas fue Steve Vai, guitarrista que fue fichado por David Coverdale cuando Adrian Vandenberg –con quien había coescrito el álbum- sufrió un accidente que le impidió grabar las guitarras en el disco. Pero ¿quién era ese tal Adrian Vandenberg? Pues resulta que su verdadero nombre era Adrianus Van den Berg, había nacido en La Haya y a principios de los 80 había formado un grupo bajo su propio nombre –Vandenberg-, algo natural tratándose del compositor de la música y letras de todos los temas de su carrera. Así, en 1982 editó Vandenberg, un año después Heading for tomorrow –ambos grabados en los británicos SOL studios y producidos por Stuart Epps y el mismo Adrian- y en 1985 el tercer y último elepé de Vandenberg, Alibi, producido esta vez por Jaap Eggermont en los Soundpush studios de Holanda y con portada –como su predecesor- del mismísimo Adrian Vandenberg, que como podéis ver es todo un artista. Tras eso, Adrian fue contactado por David Coverdale, quien lo fichó como músico de sesión para el 1987


Y fue precisamente después de la gira de dicho álbum, cuando Adrian se convirtió en miembro oficial de Whitesnake –aún no había llegado Vai- y ATCO decidió aprovechar la ocasión editando este Best of Vandenberg que recopilase lo mejorcito de Adrian con su antigua banda. Eso sí, en la portada pusieron una fotografía actualizada para que a nadie se le escapase la conexión Whitesnake/Vandenberg. Total, que con Adrian en guitarras, teclados y coros, Bert Heerink a las voces, Dick Kemper al bajo y coros y Jos Zoomer a la batería y coros, en 1988 llegó a las tiendas este cedé que hoy os presento con el siguiente track list

Your love is in vain 
Nothing to lose 
Rock on 
Burning heart 
Wait 
Welcome to the club 
Prelude mortale 
Alibi 
Different worlds 
Pedal to the metal 
Fighting against the world 

El cedé se inicia con la estupenda Your love is in vain, una cancioncilla rockera con un riff simple pero efectivo en la que Adrian no destaca demasiado en el solo. Sin embargo, a veces son las cosas sencillas las que nos llaman la atención. Una acústica nos introduce entonces en Nothing to lose que rápidamente se convierte en una de mis preferidas del álbum, esta vez sí, con un solo de Vandenberg un poco más resultón. Rock on es un tema que también me gusta y en el que –como en la mayoría de los de este cedé- el protagonismo se lo llevan la voz de Bert Heerink y la guitarra de Adrian, que –pese a no ser un guitar hero ni un virtuoso- cumple a la perfección a lo largo de todo el álbum aportando lo necesario a cada canción. Burning heart es una balada preciosa –otra en la que el guitarrista utiliza acústica- con un solo que me recuerda el sonido de los primeros álbumes del Michael Schenker Group. Y entonces llega Wait, un temazo –más acústicas- de los imprescindibles de la banda. Welcome to the club no es de las que me entraron a la primera –y su solo es algo rarillo- pero es pegadiza y tiene un estribillo repetitivo que se te mete en la cabeza. Prelude mortale es una instrumental con acústica –a estas alturas ya ha quedado claro que Adrian es un enamorado de ellas- que sirve de introducción a Alibi, tema homónimo del último disco de la banda antes de su desaparición. Tiene unos coros leppardianos y una producción con claras diferencias con los anteriores elepés del grupo que lo convierten en otro de mis favoritos de la recopilación. Different worlds es otra bonita balada llena de acústicas que tiene un solo estupendo. Y para el final del cedé están los temas más hard rock del álbum, con un Pedal to the metal muy recomendable –bonita melodía, coros y gran solo- y Fighting against the world, en el que destaca exactamente lo mismo. En resumen, una inmejorable manera de hacerse una idea del talento de Adrian Vandenberg, de quien –pese a formar parte de Whitesnake desde 1986- solo podíamos conocer su faceta como compositor de parte de los temas de la serpiente blanca o –algunos privilegiados- como músico en directo al lado de un Steve Vai que -era inevitable- eclipsaba al holandés. 


Años después, Adrian coescribió los temas del Restless heart de Coverdale –presiones de la discográfica obligaron a editar el trabajo como de Whitesnake- y ahí sí que tocó por fin las guitarras. Pero a esas alturas yo ya había perdido el interés en Coverdale y su carrera. No obstante, dejando el tema serpens albus a un lado, os recomiendo que –si no lo habéis hecho- conozcáis a Vandenberg y su banda. A modo de resumen, os adjunto clips de Your love is in vain, Different worlds, Wait, Prelude mortale con Alibi y Fighting against the world, aunque todo el disco es aprovechable al máximo. 

Y sí, para los observadores, eso de la parte inferior de la portada es un feo trozo de celo. Es lo que pasa con los cedés, que pese a ser de plástico son más frágiles que el cartón fino de las fundas de vinilo. Aquí, si la solapa que unía la carátula a la carcasa se rompía, ya nos podíamos despedir de un cierre correcto. Lo del adhesivo no es muy elegnte, lo sé, pero he preferido no ocultarlo en aras de la autenticidad.






¡Feliz fin de semana! 
© King Piltrafilla

Entrada publicada el pasado viernes en zeppelinrockon.com

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