Después de comer regresamos por el Ponte di Rialto a la Piazza San Marco para aprovechar que los rayos de sol de primera hora de la tarde habían conseguido filtrarse entre la niebla y ofrecían una visión de la zona con algo más de alegría.
Desde ahí fuimos callejeando –o canaleando– hasta el Arco del Paradiso, pasando por la Parrochia di Santa Maria Formosa y encontrándonos con un grupo escultórico de dos leonas y dos leones dispuestos por sus alrededores. Se trata de una obra de Davide Rivalta vinculada a la renovación del palacio de la Fondazione Queri Stampalia instalada en 2025 y que en teoría debía retirarse en otoño del mismo año. Por suerte, aún está ahí.
Para finalizar la tarde nos dispusimos a visitar la Basilica dei Santi Giovanni e Paolo, de la que acompaño varias instantáneas precedidas por las de la Statua di Bartolomeo Colleoni y la fachada de la Scuola Grande di San Marco. Y tras disfrutar de un buen Negroni en una tranquila piazzetta de la zona, volvimos al Ponte di Rialto dispuestos a buscar un sitio para cenar cercano a nuestro hotel.



No hay comentarios:
Publicar un comentario