domingo, 24 de julio de 2016

Marauders


Bueno piltrafillas, pues si hace un par de semanas os hablaba de 100 años de perdón, una película que se iniciaba con un atraco a un banco bajo la lluvia, en la que los atracadores llevaban máscaras y los motivos –relacionados con el mundo de la política– no eran los que podían parecer en un principio, hoy estoy en las mismas con Marauders, de Steven C. Miller. Eso sí, no se trata del mismo argumento –la motivación de los criminales es aquí muy diferente–, pero tiene muchos puntos en común. Y la verdad es que en esta aparece un Bruce Willis en horas bajas y en la de Calparsoro salía Luis Tosar en un papel casi secundario y aquí tenemos a Christopher Meloni y en aquella a Jose Coronado –el detective Stabler de Nueva York y el inspector Peyón de Ceuta respectivamente en sendas series policiacas televisivas–, aunque no tengáis ninguna duda de que la que os comenté el otro día era superior. Lo que pasa es que aquella era española y esta es una producción de Lionsgate Premiere que he tenido que ver en versión subtitulada. Pero hacedme caso, en nuestro país se hace muy buen cine, simplemenete es que los norteamericanos tienen mayor poder de distribución para que al resto del mundo lleguen sus productos de segunda clase. Dicho esto, debo ser sincero con vosotros y deciros que pese a todo ello y a las críticas que había podido leer y dejaban Marauders a la altura del betún, a mi el resultado me ha parecido bastante presentable. 


Lo que encontramos en Marauders es el violento atraco de una sucursal del Hubert International Bank de Cincinnati. Las pistas incriminan a un tal T.J. Jackson, antiguo Ranger del ejército que años atrás asesinó a un joven Alex Hubert, hermano del actual dueño del banco atracado. La investigación del caso la llevará el agente Montgomery del FBI con su equipo y lo que en un principio parecía un vulgar robo con víctimas y más tarde se torna en lo que parece un caso de chantaje, al final se destapa como algo más oscuro. Y no os puedo contar más, excepto que a mi me ha gustado. Meloni actúa con solvencia y Willis aparece como reclamo para dar un poco de apariencia al elenco. En ese aspecto, es cierto que este último nos regala otro de esos trabajos alimenticios en los que últimamente se prodiga, pero creo que tampoco se lo podemos reprochar. Esta muy bien ganar premios y conseguir el favor de la crítica, pero es mejor cobrar por un trabajo fácil y poder pagar las facturas. Y es que Willis, a estas alturas, ya no tiene que demostrarnos nada. Ha trabajado con directores como Zemeckis, Tarantino, Gilliam, Besson, Bay o Night Shyamalan y –¡qué coño! – será para siempre el puto John McClane. En fin, amiguitos, que Marauders no deja de ser una película para la televisión por cable pero que me ha parecido de calidad y muy entretenida, con desenlace sorpresa incluido. No se puede pedir mucho más.