domingo, 10 de julio de 2016

Barely lethal


Piltrafillas, mi primera reseña de hoy es para Barely lethal, una comedia de acción –poca, la verdad– para adolescentes que ya os confieso que si he decidido ver ha sido a causa de Samuel L. Jackson y Jessica Alba, los reclamos del reparto, que para eso han sido puestos ahí. Así que, en una nueva tarde calurosa de estío en la que lo que importa es abandonarse al sopor sin necesidad de ejercitar demasiado las neuronas, me parece que un producto de tales características es de lo más recomendable para pasar un rato semiinconsciente. Dirigida por Kyle Newman, el argumento de Barely lethal comienza en Prescott, una escuela supersecreta que convierte a las huérfanas que allí estudian en asesinas del gobierno. Al frente del centro se encuentra Hardman –Samuel L. Jackson, literalmente hombre duro, muy acertado– al frente de un programa educativo que incluye técnicas de conducción evasiva, artes marciales, puntería y prácticas con peluches para aprender cómo matar a un hombre con un lápiz. En la escuela se inculca que las chicas Prescott son islas, tienen que sentirse solas frente al resto de los seres humanos. Esa falta de empatía con el prójimo no encaja demasiado con el carácter de Megan, pero en todo lo demás es la mejor de su curso con sólo 8 añitos. Así es como con el tiempo, la chiquilla –Hailee Steinfeld, joven actriz y cantante californiana que actualmente tiene 19 años y pertenece al círculo de amigas de la artista de moda Taylor Swift– se convierte en la primera de su promoción en ser activada como agente 83. 


Pero tras años de recorrer el mundo como asesina, Megan siente que se está perdiendo algo, vivir y disfrutar de la vida como el resto de las chicas de su edad. Aún así, pese a que su interés por las misiones que le encomiendan es más bien débil, su valía hace que Hardman le siga asignando las de mayor importancia, como la detención de la peligrosa traficante de armas Victoria Knox –Jessica Alba, bella como siempre–, lo que aumenta la inquina que siente por ella la agente 84, Heather –la británica Sophie Turner, que actualmente cuenta con 20 años pero saltó a la fama internacional con sólo 15 al comenzar a interpretar el papel de Sansa Stark en la serie Juego de Tronos–, la eterna rival de Megan en Prescott. Total, que después de la misión, la chica aprovecha un accidente para fingir su muerte y desaparición, llevando a cabo un plan que hacía tiempo que tenía en mente. Convertirse en una chica de 16 años anónima y normal. Para ello, se matricula en el instituto de Newton, Massachusetts y a través de una web que busca familias para alojar a estudiantes en intercambio, comienza a formar parte de la de Penny Larson –recientemente divorciada– y sus hijos Liz y Parker. Pronto comprenderá que la normalidad que ansía está muy lejos de todo aquello para lo que la han formado durante su vida y que el día a día de una estudiante de secundaria es más que complicado. Por si fuera poco, Hardman descubrirá su treta. Y, bueno amiguitos ¿acaso es infantiloide la palabra justa para definir Barely lethal?, en efecto, así es. Sus diálogos –destinados a ser comprendidos por adolescentes lerdos– son simplones, las situaciones previsibles, los personajes estereotipados y el resultado total tiene un nivel a la altura de revistas como Bravo o -¿alguien la recuerda? – Ragazza. En fin, que Barely lethal es una película que no creo que interese ni a mi hija de diecisiete años. Entonces, ¿qué hago hablando de ella aquí?. Bueno, ya os lo he dicho, hace calor, no tenía ganas de pensar... y sale Jessica Alba. Todo lo demás, no importa. Además, quizás simpática también sea una buena palabra para definir esta peliculilla. 


Y como bonus, unos retratos de Hailee y Sophie para darle jovialidad y frescura a este blog.