domingo, 31 de enero de 2016

La dame dans l'auto avec des lunettes et un fusil


Mi segunda reseña es para La dame dans l'auto avec des lunettes et un fusil, película de Joann Sfar que toma su título de la novela homónima de Sébastien Japrisot. Lo que no sé es si se trata de una nueva adaptación de la misma o de un remake de la que rodó Anatole Litvak en los 70 con Samantha Eggar de protagonista, por lo que no os puedo decir si considero que en aquella estaba mejor resuelto el suspense de la trama. Sin embargo, una cosa está clara: en esta se adivina el final desde el principio de la película. El argumento explica como Dany, una solitaria y miope secretaria de una agencia de publicidad, es requerida por su jefe para redactar un importante informe que necesita para un viaje de negocios que debe emprender al día siguiente. Es por eso que Michel le pide que pase la noche en su casa –en donde vive junto a su hija Sylvie y Anita, su mujer y antigua compañera de academia de Dany– con el fin de no perder tiempo. Por la noche, mientras la niña está en casa de sus abuelos, la pareja sale a un cocktail mientras Dany trabaja mecanografiando hasta bien entrada la madrugada. Por la mañana, Michel –que posee un bonito Citroën SM– le pide a Dany un último favor. Deberá conducir al matrimonio al aeropuerto con un Ford Thunderbird del ’66 y luego devolverlo a su hogar, porque no quiere dejarlo en el aparcamiento de Orly. 


Pero Dany, la fantasiosa secretaria pelirroja y de piel pálida que nunca ha visto el mar, a duras penas esconde un complejo de inferioridad y está enamorada en secreto de su jefe, decide utilizar el coche para irse a la Costa Azul, donde nunca ha estado. Sin embargo, en su camino hacia Monte-Carlo, todo el mundo parece conocerla sin que ella recuerde haber pasado por allí y Dany tiene que hacer esfuerzos por no volverse loca. Pero cuando aparece un cadáver en el maletero del Ford, ya es demasiado para ella. Protagonizada por una guapísima Freya Mavor, como os he avanzado antes, en esta versión de La dame dans l'auto avec des lunettes et un fusil uno se da cuenta desde el principio de quién es la joven que en realidad vieron todas esas personas y a la que confunden con Dany... ¿o no es así? Porque, parece todo tan claro que uno –que ya os he dicho que no conocía la historia ni vio la película de Litvak– se debate entre suponer que sabe quién ha urdido la trama o pensar que la chica, que ya hemos visto que tiene una imaginación que utiliza para alegrar su anodina existencia, está creando una realidad propia. En fin, que estamos ante una película visualmente bonita, interesante en conjunto, pero que en mi opinión no consigue sorprendernos del todo. 


A modo de bonus, os acompaño un retrato de la Mavor, una escocesa que se desenvuelve perfectamente en francés al haber pasado algunos años de estudio en La Rochelle.