viernes, 8 de enero de 2016

Alice Cooper – Killer (1971)


Amigos, de Alice Cooper ya hace años que me hice con sus Hey stoopid y The last temptation, así como con un recopilatorio The beast of Alice Cooper, del que os di cuenta aquí. Mucho después llegó el estupendo Billion dollar babies –que también comenté en este blog– y, tras leer el estupendo libro de Sergio Martos, me dió por hacerme con más vinilos de este grupo mítico del que hoy quiero recordar su mítico Killer, cuarto álbum y uno de los más valorados de su carrera, tanto por la crítica como por el mismo Mr. Furnier


Y es que amo los años 80, el sonido Desmond Child, la guitarra ametralladora de Kane Roberts y los shows con las serpientes, la guillotina y las apariciones de Calico Cooper como enfermera psicópata junto a su padre. Pero lo cierto es que todo eso tuvo su origen en los 70, mucho antes de que Alice Cooper fuese sólo el alter ego de Vincent Damon Furnier, cuando también era el nombre de una de las bandas más excitantes de los Estados Unidos. En aquel entonces, los álbumes del grupo eran la suma de genialidades de Alice, Glen Buxton a las guitarras, Michael Bruce a las guitarras y teclados, Dennis Dunaway al bajo y Neal Smith a la batería (sin olvidar la extraordinaria dirección musical de Bob Ezrin). 


Grabado en los RCA studios para Warner Bros. Records con el mencionado Ezrin como productor, Killer –con una portada de Pete Turner protagonizada por Kachina, la boa del loco de Neal Smith– constaba del siguiente track list

A 
Under my wheels 
Be my lover 
Halo of flies 
Desperado 

B 
You drive me nervous 
Yeah, yeah, yeah 
Dead babies 
Killer 

Este fantástico disco comienza con el que sería su primer single, Under my wheels, un tema cortito –un rock’n roll con arreglos de metales– que, pese a ser de los más conocidos y no faltar en cualquier recopilación que se precie, es bastante simple. No obstante o quizás precisamente por eso, es todo un clásico. A mencionar la colaboración en el solo de Rick Derringer, algo que se ha sabido con los años pero que en su momento no obtuvo crédito alguno. Le sigue Be my lover, fabulosa canción que se convertiría en el segundo single del álbum y que es mucho más completa, tanto en su melodía como en los arreglos que tiene. Entonces llega Halo of flies, con ese sintetizador, esa base rítmica, esos guiños a Sonrisas y lágrimas, esas melodías arábigas, esos cambios de ritmo, esas guitarras excelsas, esa manera teatral de cantar de Alice y esa producción genial de Bob Ezrin y sus arreglos de cuerda. Amigos, un álbum que posee un tema como este sólo puede definirse de una manera: es una puta obra de arte. Halo of flies es mi preferida con Yeah, yeah, yeah, Dead babies y Killer. Pero antes llega la preciosa Desperado, que viene a apaciguar los excesos del tema anterior y es –sin duda– uno de los momentos álgidos del álbum. 


You drive me nervous da inicio a la cara B con un sonido de hard rock setentero potente. Lástima que sea el tema más corto del disco. Yeah, yeah, yeah es otra de esas canciones que se prodigan poco en recopilatorios y Best of..., pero que tiene un estupendo trabajo instrumental, armónica incluida. Escuchándola, creo que Kiss no pueden negar que este disco estaba entre sus favoritos. Dead babies es el segundo tema más largo de Killer y, al igual que Halo of flies, otro en el que –al menos oficialmente– toda la banda contribuyó. Es mi segundo preferido, con una letra fantástica a la par que polémica y unos arreglos estupendos que enlazan al final con la alucinante Killer, otra genialidad de esta banda que en ese momento estaba lanzada hacia el estellato y que tendría su continuación en los míticos School’s out y Billion dollar babies. Pero eso es otra historia. 






Como bonus, os adjunto un retrato de Calico, digna hija de su padre. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Entrada publicada simultáneamente en ffvinilo.blogspot.com