domingo, 4 de octubre de 2015

Jurassic world


Amiguitos, comienzo mis reseñas de hoy con Jurassic world, cinta protagonizada por Chris Pratt, una estupenda Bryce Dallas Howard y el efectivo Vincent D’Onofrio, entre otros. Pero no temáis que os haga leer un extenso y sesudo análisis de la película porque la verdad es que creo que no lo merece. Y es que Colin Trevorrow –realizador y co-autor del guión– y el resto del equipo de guionistas no es que hayan sido demasiado originales situando la acción veintidós años después de los hechos de la última entrega de Jurassic Park y mostrándonos Isla Nublar convertida en una especie de Dinolandia que incluso cuenta con algunas especies domesticadas y que genera ingentes beneficios. Sin embargo, la necesidad de ser cada vez más novedosos lleva a sus responsables a diseñar un nuevo especímen, más grande y espectacular que el resto de dinosaurios conocidos. El resultado, amiguitos, será de todo menos provechoso para el parque de atracciones Jurassic world


Claro que en la vida real ha sido todo lo contrario, porque Jurassic world ha roto todos los récords de recaudación a nivel mundial. ¿Es eso señal de que estamos ante una obra maestra?, para nada, al menos yo no lo creo en absoluto. Jurassic world es más de lo mismo, con un personaje central –el Indominus Rex- más grande, más fuerte, más rápido y más inteligente que el resto de las especies del recinto, cierto, pero que nos ofrece el mismo desarrollo argumental de confrontación entre bestia y equipo humano de siempre. Por supuesto, también aquí tenemos a una persona que pretende sacar beneficio de la desgracia y que –atención, spoiler– tendrá su justo y merecido castigo. El resultado es estupendo, os soy sincero, pero se trata de un envoltorio que sirve para vendernos humo. Eso sí, nos gusta tanto ese papel brillante, esos lazos de colores, que nos olvidamos de lo que hay dentro. Lo dicho, piltrafillas, que poco hay que decir de una entrega que parece ser que podría tener continuación y que es un entretenimiento palomitero de alto nivel aunque de usar y tirar. Vamos, que me han dejado más huella algunos infames productos de sexploitation eurotrash que esta cinta que a finales de julio ya llevaba generados unos beneficios de más de 1.500 millones de dólares a nivel mundial. ¿Tan raro soy?