domingo, 29 de noviembre de 2015

The man from U.N.C.L.E.


Amiguitos, inicio mis entradas cinematográficas de hoy con The man from U.N.C.L.E., la última cinta de Guy Ritchie, basada en la serie de televisión homónima de mediados de los años 60 que contaba como, en plena Guerra Fría, un agente de la CIA y otro del KGB unían fuerzas en una agencia secreta –la U.N.C.L.E. del título, que en en los países de habla hispana se cambió por C.I.P.O.L– que luchaba contra una peligrosa organización criminal que amenazaba el frágil equilibrio nuclear entre las dos potencias y, por extensión, del mundo. Protagonizada por unos flojillos Henry Cavill y Armie Hammer –de segunda división, no nos engañemos–, una desaprovechada Alicia Vikander y la impresionante Elizabeth Debicki, debo deciros que me ha decepcionado bastante. 


Cuando tenemos muy presentes las entregas de Mission: Impossible, con su acción trepidante en perfecta comunión con un humor acertado o el carisma de los personajes de la saga James Bond, esta especie de mezcla de ambas intenta seguir la senda de las mismas pero sólo logra arrancarnos una leve sonrisa. Ni los protagonistas ni los villanos tienen carisma alguno, algunos efectos visuales no han quedado muy logrados que digamos –esos derrapes en las tomas aéreas de la persecución inicial del Trabant, por favor– y la historia es plana y carente de emoción. Y es que The man from U.N.C.L.E. es entetenida, la estética está muy cuidada, la selección musical también es uno de los puntos fuertes... pero pese a que su factura es correcta y las intepretaciones creíbles, le falta ritmo y encanto. Hay algunos diálogos pretendidamente ocurrentes, pero por desgracia Ritchie no es Tarantino y, para los dobles sentidos, hasta Mariano Ozores tenía más gracia. En resumen, piltrafillas, que se me ha hecho larga. Lo de la cámara rápida, los flashback o superponer letras en la imagen ya no nos sorprende, Guy. A lo mejor es que esperaba mucho más del creador de Lock, Stock and Two Smoking Barrels, Snatch e incluso Revolver o RocknRolla, por cierto una y otra ya comentadas y –estas sí– recomendadas en este espacio.