domingo, 20 de octubre de 2013

Blind detective


Ahora toca hablaros de Blind detective, simpática y amena cinta de Hong Kong dirigida por Johnnie To y protagonizada por Andy Lau –actor, productor, cantante y presentador- y Sammi Cheng –actriz, cantante y modelo-, un par de celebridades del star system hongkonés en su enésima película formando pareja artística, algo así como unos –salvando las distancias- Tony Leblanc y Concha Velasco asiáticos. La cinta –curiosa mezcla de cine policíaco y edulcorada comedia romántica- nos cuenta como la joven agente Ho, deslumbrada por las aptitudes del detective Johnston –un expolicía que dejó el cuerpo tras quedarse ciego y subsiste como cazarrecompensas-, decide solicitar su ayuda para encontrar a una amiga de la infancia que desapareció, no sin antes expresar sus temores de convertirse en una asesina. 


En Blind detective –que pasó por la edición de este año del festival de Cannes fuera de concurso y más recientemente por el de Sitges –en donde Lau se ha llevado el premio a la mejor interpretación masculina en la sección oficial-, el realizador adereza una trama de investigación, con persistentes toques de humor, leves pinceladas gore y –sobre todo- la química que se establece entre los protagonistas y que quizás sea más evidente para sus compatriotas o los que conozcan su trayectoria que para alguien como yo, pero que resulta suficientemente interesante para que no se hagan excesivamente largas las dos horas de metraje en las que Johnnie To da rienda suelta a su obsesión por la comida –los protagonistas, sobre todo Johnston, no paran de tragar- y nosotros nos creemos los poderes y perspicacia de un detective casi tan inverosímil y admirable como Matt Murdock. Recomendada para una gris tarde otoñal en el sofá como la de hoy, por muy calurosa que esta haya sido. 

Como bonus, una de las fotos de la sesión que Sammi hizo para el número de noviembre de 2009 de Elle Hong Kong.

1 comentario:

Atticus Brewster dijo...

Jostias!
Mi chaval la tiene... se la pido y luego le digo lo cacho apes... perdón lo mucho que me habrá gustado...