jueves, 20 de abril de 2017

Viaje a Japón, día 1: Shibuya, Harajaku, Shinjuku y Ginza

 El rascacielos Sunshine y la chimenea de la incineradora de Toshima medio ocultos por las nubes bajas.

Esta mañana caían chuzos de punta. Milagrosamente, después de desayunar, cuando hemos salido a la calle ha dejado de llover. Eso sí, todo el día ha estado el cielo nublado. 


El plan del día ha comenzado tomando el metro hasta Shibuya para dar un paseo por el barrio, hacer la foto típica de Hachiko –no ha podido ser, resulta que hoy le hacían un homenaje a la estatua y estaba acordonada para los asistentes a la ceremonia– y la del famoso cruce. También he dedicado algunos minutos a buscar por el método de círculos concéntricos la tienda de discos Disk Union. Cuando la he encontrado me he hecho con el III de Vow Wow y The devil soldier de Loudness


Desde Shibuya hemos ido caminando hasta Harajaku, la zona de Omotesando y sus callecitas adyacentes, y de ahí nos hemos ido al Yoyogi Park, donde hemos visitado su santuario Meiji Jingû antes de desplazarnos hasta Shinjuku, comer algo y visitar el Keio Plaza –hotel en el que me alojé en mis visitas del 92 y el 93 a Tôkyô– y las torres del gobierno metropolitano de la ciudad, subiendo a uno de sus miradores gratuitos. 

 
 
 
 
 
 
 
 

Lástima del día que ha hecho, con unas nubes que han limitado las vistas. 

 
 
 

Lo siguiente ha sido dar un paseo por las callejuelas de Shin-Okubo, el barrio coreano de Shinjuku, y regresar a pie –de locos, sólo se me puede ocurrir a mi– hasta Ikebukuro

 
 

Resultado: ocho horas caminando en total y las piernas y pies destrozados. Y eso que sólo ha sido el primer día.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Pues aún nos han quedado ganas de ir a pasear por Ginza antes de regresar a Ikebukuro y regalarnos una suculenta cena.

Día 0