domingo, 2 de octubre de 2016

Lust for freedom


Amiguitos, la reseña de hoy es para Lust for freedom, una producción de la factoría Troma interpretada por Melanie Coll y dirigida, producida y coescrita por Eric Louzil en 1987. La película pertenece al subgénero wip y pese a la baja calidad final del conjunto por culpa de sus diálogos estúpidos, escenas eróticas gratuitas e interpretaciones sin gracia alguna o precisamente por todo ello, resulta de lo más entretenida para los amantes de basuras como esta, entre los que me cuento. La historia que Louzil nos cuenta es la de la policía Gillian Kaites, que en el transcurso de una operación encubierta se ve encuelta en un tiroteo en el que resulta muerto su novio, también agente. Desolada, la joven abandona la policía y decide comenzar una nueva vida. Mientras conduce por una carretera polvorienta, una mujer se abalanza sobre su Datsun pidiéndole auxilio y explicándole que unos hombres la persiguen. Pero cuando el sheriff del condado y una furgoneta sospechosa obligan a Gillian a detenerse, la mujer huye. Poco después, los ocupantes de la furgoneta la matarán y Gillian será llevada a la oficina del sheriff en donde, tras ser drogada, será detenida y llevada a un correccional en el que una depravada funcionaria llamada Mistress Pusker ejerce su mando con la ayuda de agentes corruptos y un juez prevaricador. 


En prisión, Gillian será golpeada mientras se convierte en testigo, tanto de las vejaciones y abusos que los funcionarios infligen a las confinadas allí como de las relaciones lésbicas entre reclusas. Con el tiempo irá descubriendo también que todo ello forma parte de un enorme tinglado de tráfico de drogas, asesinatos y prostitución en el que el juez, el sheriff del condado y los funcionarios de la prisión de mujeres están involucrados. La determinación de Gillian por escapar de allí y los remordimientos de uno de los involucrados propiciarán que la ex-policía logre castigar a los criminales de la trama y pueda liberar a las pobres chicas que han sido convertidas en esclavas sexuales, todo a ritmo de heavy metal. En fin piltrafillas, violencia, continuos desnudos gratuitos, interpretaciones forzadas y efectos especiales patéticos –en las escenas finales vemos como la tal Pusker y un policía reciben varios disparos que los hieren de muerte sin que se vea como les alcanza ninguno de ellos– que convierten a esta película en otro de esos exponentes del cine de serie Z que no puedo dejar de recomendaros. 

Y a modo de bonus, os acompaño los temas de la banda sonora Lust for freedom y Rock you to hell –para su videoclip se utilizaron algunas escenas de la película– de los norteamericanos Grim Reaper, que grabaron para su álbum Rock you to hell de 1987.