domingo, 23 de octubre de 2016

Inferno


Por cierto, ayer fui al cine para ver Inferno, la última aventura del profesor Langdon protagonizada por Tom Hanks, basada en la novela homónima de Dan Brown. La verdad es que esta nueva adaptación de Brown dirigida –como las dos anteriores– por Ron Howard no me llamaba demasiado la atención, le tenía más ganas a El contable mientras espero el estreno de Doctor Strange. Sin embargo, la salida de ayer la enfocamos como sesión de cine familiar por lo que tuve que plegarme a los deseos de mi hija –hay que aprovechar que aún quiera ir al cine con sus padres, que cualquier día de estos nos dice que ya somos mayorcitos y que no nos acompaña más– y mi esposa, muy fan de las novelas de Brown. Lo que Inferno nos cuenta es la historia de Bertrand Zobrist, bioingeniero multimillonario que cree que la solución al descontrolado crecimiento demográfico que está amenazando a un planeta de recursos limitados es una virulenta pandemia global. 


El tipo fallece al principio de la película –por lo que no os hago spoiler alguno– y entonces nos encontramos con Langdon que despierta amnésico en Florencia después de haber sido disparado y al que persiguen agentes de la OMS y una organización secreta. Gracias a pistas que irá encontrando, simbología sacada de la primera cántica de La Divina Comedia de Dante Alighieri dedicada al infierno –de ahí el título– y la ayuda de la doctora Sienna Brooks, Langdon tendrá que ir juntando las piezas de una trama en la que desconoce su papel mientras intenta eludir a sus perseguidores y va recuperando la memoria. Y aunque es verdad que de las tres películas de la saga de Brown, esta me parece la menos interesante –de Ángeles y demonios ya os hablé aquí en su día–, mi esposa asegura que es muy fiel a la novela original, por lo que quizás no debamos echar la culpa a Howard de lo inverosímil de algunas partes del argumento sino al mismísimo Brown. Pese a ello, me entretuvo bastante, que era de lo que se trataba, aunque la mayoría de giros de guión eran algo previsibles. Total amiguitos, no hagáis caso de las malas críticas que podáis leer y si sois de los que vais al cine a pasar un rato ameno y tenéis un par de horitas para desconectar del día a día, podéis dedicárselas a Hanks y Felicity Jones sin miedo.