domingo, 12 de junio de 2016

Road games


Piltrafillas, mi primera reseña de hoy va para Road games, un thriller coproducido entre Francia y Estados Unidos, dirigido y escrito por Abner Pastoll, realizador británico nacido en Sudáfrica que con esta cinta nos da la oportunidad de pasar un buen rato de tensión. Protagonizada por Andrew Simpson, la modelo y actriz francesa Joséphine de La Baume, Frédéric Pierrot y Barbara Crampton, con la colaboración del inquietante actor francés de ascendencia rusa Féodor Atkine, a quien seguramente conocéis porque a lo largo de su dilatada carrera ha trabajado en series de televisión de nuestro país así como con directores como Almodóvar o De la Iglesia, la historia que Road games nos cuenta es la del joven Jack, un autoestopista británico que ha pasado una temporada en el sur de Francia y que ahora regresa a su país a través de solitarias carreteras secundarias. Los últimos kilómetros los ha hecho a pie porque nadie le para. Es más, existen señales que alertan a los conductores sobre el peligro de recoger autoestopistas. Eso es porque en la región parece existir un asesino en serie que ya ha dejado varios cadáveres degollados por la región. 


En su periplo, Jack conoce a Veronique, una joven francesa sin hogar que escapa de su pasado. De pronto, la mañana después de conocerse, un tipo extraño recoge a la pareja y les invita a pasar la noche en su mansión junto a él y su mujer, comprometiéndose a llevarlos a Calais al día siguiente. Pero la cena resulta especialmente tensa, sobre todo cuando la figura del asesino de la carretera aparece en la conversación. Total amiguitos, Road games es de esas películas de atmosfera extraña que le transmiten a uno la sensación de que alguien o todo el mundo esconde algo, de que alguna cosa va a pasar y no va a ser buena, mientras un desenlace poco halagüeño se va acercando de una manera aparentemente banal, aunque no exenta de una soterrada violencia. Muy recomendable. 


Como bonus, adjunto una sugerente instantánea de Joséphine posando para Agent Provocateur.