domingo, 22 de mayo de 2016

Hush


Piltrafillas, la primera cinta de la que os hablaré hoy es la norteamericana Hush, un thriller dirigido por Mike Flanagan, autor también del guión a cuatro manos junto a su esposa y protagonista de la película, Kate Siegel. El argumento nos cuenta como Maddie Young, escritora de éxito que padeció una meningitis en la adolescencia –que a causa de unas complicaciones le privó del habla y el oído permanentemente– y en la actualidad reside sola en una casa aislada en el bosque, es atacada una noche por un hombre enmascarado que la acosa sin piedad, obligándola a hacerse fuerte en el interior de su hogar. Lo peor no es eso, es que el asesino –que lo es, eso se advierte pronto– ni se esconde, presentándose ante Maddie para que ella tenga conocimiento de su presencia mientras él intenta ponerla al límite. Es más, no llevamos ni media hora de película cuando el psicópata hace algo que no ocurre en las películas de este tipo –toma inteligente sorpresa del guión que no os contaré, no temáis– con el fin de perturbar aún más a la pobre Maddie. Y es que el tipo tiene sus razones para torturar a la joven, y está dispuesto a hacérselo pasar tan mal y que sienta tanto miedo que al final desee que la mate para acabar con su terror. Y si ya provoca tensión ver como un asesino acecha a alguien que no ha advertido su presencia, mucho más es ver como la víctima, que sabe que está ahí, lo tiene a poca distancia sin poder oírlo. Pero amiguitos, Maddie es un mujer valiente. 


Así pues, sin ser una gran película, Hush es un entretenimiento –angustioso, eso sí– de factura más que aceptable que le hace a uno sentir total empatía por la víctima, poniéndose en su lugar. Además, Maddie no es como la mayoría de las protagonistas de películas slasher, féminas gritonas con propensión a la histeria que acostumbran a correr hacia el lado contrario al que lo haríamos todos. La chica es inteligente y sabe mantener la serenidad. En contra, Hush tiene demasiadas escenas nocturnas con casi total asusencia de luz. En mi opinión, no hacían falta para transmitir tensión y mucho menos cuando la protagonista no oye nada y el handicap se basa en ello y no en la visión limitada. Muy conseguido el susto que a la hora de metraje nos da Flanagan, el ritmo de la acción y lo bien que nos transmiten él y Kate la angustia del momento. En resumen, una versión notable de lo que vendría a ser una película televisiva dominical de nivel alto, pero poco más.