domingo, 8 de mayo de 2016

Captain America: Civil war


Amiguitos, ayer fui al cine con mi hija cumpliendo con la liturgia que con alegre y voluntaria disposición por ambas partes nos hemos autoimpuesto desde hace unos años. Y es que –como ya os he contado en alguna ocasión–, pese a haberlo intentado incluso desde antes de su nacimiento, tras diecisiete años de vida no he conseguido que me una a ella mi pasión por el hard rock. Mi hija, piltrafillas, es asidua consumidora de programas tipo Got talent, La Voz o X-Factor, además de una freak de Eurovisión. Ahí es nada. Sin embargo, para consolarme, afirma que por lo menos es capaz de escuchar mi música sin que le desagrade del todo –algunas canciones es capaz incluso de tararearlas– y odia con todas sus fuerzas el reggaetón. Pero en lo que sí coincidimos es en nuestro cariño por el universo Marvel. Y debo deciros que, aunque crecí leyendo comics de esa editorial gracias a las Ediciones Vértice –ojo, y de DC gracias a la mexicana Novaro– ella está mucho más al día en lo que se refiere al universo cinematográfico actual que yo mismo. Eso sí, ni conoce a Luke Cage ni sabe quiénes son Capa y Puñal porque –no os lo perdáis–, es fan a muerte de la saga Marvel cinematográfica pero no le gustan los comics. Lo sé, es mi hija y yo tampoco la entiendo. Pero la adoro. Total, que desde hace un tiempo vamos juntos a ver todos los estrenos de superhéroes –inicialmente Marvel, pero lo hemos ampliado a DC–, nos compramos palomitas y luego vamos a cenar. Tengo que aprovechar lo que quede, amiguitos, que cualquier día de estos me dice que al cine me vaya sólo o con mi mujer. Y así es como por fin pude disfrutar ayer de la esperada Captain America: Civil war


Dirigida por los hermanos Russo y con la aparición de Capitán América, Iron Man, la Viuda Negra –espectacular como siempre–, War Machine, Halcón, Visión, la Bruja Escarlata, Spiderman, Ant Man, Ojo de Halcón, Pantera Negra y el Soldado de Invierno, la historia que nos cuenta esta entrega es la del enfrentamiento entre dos facciones de los Vengadores después de que una de sus operaciones finalizase con muertos civiles de Wakanda –estupenda manera de presentar al príncipe heredero del país– y el gobierno haya decidido que el grupo pase de tener autonomía a depender de una comisión de las Naciones Unidas. Así, Rogers por un lado y Stark por otro –con sus respectivos aliados– pelearán por defender sus ideas, a la vez que se verán envueltos en una elaborada venganza urdida por Helmut Zemo –estupendo el germano-barcelonés Daniel Brühl– en la que se verá envuelto el Soldado de Invierno. Y poco más os voy a contar, piltrafillas. No he leído una sola crítica de Captain America: Civil war que sea mala y a estas alturas, todos los amantes del cine y los cómics que escriben en sus blogs ya han dado su opinión sobre uno de los estrenos más esperados del año, por lo que mis palabras estarán de más. El guión es muy bueno, las interpretaciones se afrontan con seriedad, hay humor, acción y el aspecto técnico es impresionante. Por poner algún "pero", diría que en bastantes escenas se advierten demasiado –al menos a mi me lo ha parecido más que en otras ocasiones– los efectos digitales. Claro que, cuando hablamos de gente disfrazada que vuela o hace volar cosas y es capaz de resistir explosiones sin casi pestañear, eso es lo de menos. En resumen, otra fantástica entrega de Marvel Studios para disfrutar y ayudarnos a olvidar por unas horas las preocupaciones de nuestra vida diaria. Y, como os he dicho, me proporciona una excusa inmejorable para pasar un buen rato con mi hija, ¿qué más puedo pedir?