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Esta entrada es de transición, entre el fin de mi estancia en Oslo –os
adjunto algunas imágenes de Grunerlokka y de su río Akerselva– y mi llegada
a Estocolmo, vía Karlstad. Y es que semanas antes del viaje, la compañía
estatal de ferrocarriles sueca me comunicó vía e-mail que mi tren de Oslo a
Estocolmo se anulaba y era substituido por un autobús hasta Karlstad. Así,
sin más explicaciones. Tuve que contactar con ellos para averiguar dónde
debía coger el autobús y confirmar que en dicha localidad habría un tren hasta la
capital sueca, por supuesto todo ello sin recargo alguno. Así que salimos
prontito por la mañana, llegamos a Karlstad –solo tuve tiempo de hacer la
foto de esa locomotora– y en unas horas nos plantamos en
Estocolmo.
Las imágenes adjuntas son una primera toma de contacto con la ciudad,
pudiéndose ver el imponente campanario de la iglesia de Santa Clara, el paso
elevado entre las Kungstornen –dos torres gemelas construídas a principios
del siglo XX y que están consideradas como los primeros rascacielos modernos
de Europa–, diversos lugares de los barrios de Normalm y Östermalm –donde
nos alojábamos– y la plaza Sergels Torg, con su fuente y su columna
Kristallvertikalaccent.
Hoy os muestro imágenes de la Catedral, interesante pero bastante
sobria, así como del paseo posterior bordeando el mar desde la estación
hasta la fortaleza Akershus, pasando por el puerto de cruceros de
Oslo.
Y la mañana siguiente nos trasladamos a la bonita localidad de Drobak.
Además de su innegable belleza, la tradición noruega dice que es la
residencia de Papa Noel durante el verano. Supongo que ya os he contado
otros años que, al igual que yo acostumbro a llevarme vinilos como
souvenir de las ciudades que visitamos, mi mujer acapara figuritas
para el árbol de Navidad. Pues bien, en esta población se encuentra la
tienda Julehuset, abierta todo el año y donde se puede dejar la carta
para Papa Noel y adquirir numerosas figuritas y recuerdos relacionados con
la Navidad. Como supondréis, no nos lo podíamos perder.
De camino al muelle del Ayuntamiento para coger el ferry hasta
la península de Bygdoy, donde queríamos visitar el Norsk Folkemuseet,
pasamos por el pasaje del Folketeateret que une la avenida
Storgata con la plaza Youngstorget y que alberga una escultura
de Marc Quinn representando a la
modelo Kate Moss. Forma parte de la colección del Hotel Clarion, al igual –supongo– que la
otra de la que también os adjunto fotografía pero de la que no recuerdo el
autor. Se completa la serie con instantáneas de nuestro paseo por los
alrededores de la Catedral –a esa hora cerrada– y la estación central con el
tigre de bronce de Elena Engelsen.
El resto de la entrada lo dedico a la visita al Folkermuseet,
un museo al aire libre –un poco en la línea del que visitamos el año pasado
en la isla Seurasaari de Helsinki y que os mostré
aquí– que con más de cien edificios nos enseña la cultura e historia de
Noruega. Destaca la iglesia de madera de Gol, construida entre los siglos
XII y XIII y que fue desmantelada y emplazada en su ubicación actual en
1885. Para alguien que conozca la historia del Black Metal noruego es
imposible no recordar los sucesos de principios de los 90. Sin embargo, al
admirar la belleza de esta construcción, uno no puede hacer otra cosa que
condenar los actos vandálicos de aquel grupo de gilipollas, por muy ateo y
amante de su música que sea.