domingo, 3 de mayo de 2015

The Scintilla Project


Scintilla: Lat. Chispa, mota brillante. 

Amiguitos, a finales del año pasado tuve conocimiento de la salida al mercado del nuevo disco de Biff Byford, un álbum conceptual titulado The hybrid producido por él mismo con Andy Sneap, Lionel Hicks y Todd Fitgerald para el sello alemán UDR y editado también en vinilo doble de 180 gramos. Sin embargo, esta vez no se trataba de un lanzamiento de Saxon sino de una banda llamada The Scintilla Project que se había creado como complemento al film Scintilla, una película británica de ciencia ficción dirigida por Billy O’Brien. La grabación del álbum corrió a cargo de los mencionados Biff a las voces, Andy a las guitarras –con la participación de Stoney Wagner, Guzz Butt y Chris Masimore–, y Lionel a la batería, con Tony Ritchie al bajo y Yiannis Koutselinis a los teclados. Se trata de una obra estupenda que enamora más cuantas más escuchas le dedicas y cuyo track list es: 

Scintilla (one black heart) 
Beware the children 
Permanence 
Some nightmare 
Angels 
Pariah 
The damned and divine 
Life in vain 
No rest for the wicked 

Por supuesto, está más que recomendada la adquisición de este The hybrid. Y para aquellos que aún no sepáis cómo suena, os acompaño el clip del single Beware the children



Sin embargo, esta entrada no estaría completa si no incluyese la reseña de la película que inspiró la obra musical. Así es, piltrafillas, para que la experiencia sea máxima tenéis que haceros también con Scintilla, el film


Lo que el argumento de la misma nos cuenta es como Jim Powell y su equipo de mercenarios son contratados por una corporación tecnológica para adentrarse en la ficticia antigua república soviética de Azerjestan –en realidad los exteriores se rodaron en los bosques de Yorkshire– y rescatar a un científico que se encuentra cautivo en unas instalaciones militares. Al mando civil de la operación se encuentra la joven doctora Healy, a la que acompaña el jefe de seguridad de la compañía. Es, en teoría, un trabajo fácil, rápido, bien pagado y que no entraña más riesgos que los habituales. Sin embargo, la realidad será muy distinta. Las instalaciones se encuentran en un antiguo complejo secreto soviético, en unas dependencias secretas a más de un kilómetro de profundidad por debajo de unas instalaciones bajo el mando de milicias uzbekas y el grupo de mercenarios pronto se dará cuenta de que no estarán solos en los oscuros y laberinticos pasillos que conducen a la localización secreta del proyecto Scintilla


Meteoritos, experimentos genéticos, codicia, traición, violencia... la aventura no ha hecho más que comenzar. Piltrafillas, no os contaré mucho más para que podáis disfrutar de esta más que decente cinta que mezcla acciones militares con ciencia ficción. Y aunque a los lectores de Akira haya aspectos que les pueden parecer muy familiares –la habitación con juguetes, las capacidades telequinéticas y la corta edad de los especímenes–, la ubicación de la acción en un escenario de la Europa del Este sumida en la guerra civil y que la historia tenga lugar en la actualidad otorgan a la historia una visión que la hace más próxima y verosímil. Entretenida y con una estética cercana al videojuego, debo deciros que –además de por haber llegado a ella gracias a un álbum de Byford– ha supuesto toda una agradable sorpresa. Eso sí, no perdamos de vista que estamos ante una película de serie B con pocos recursos. Pese a todo, su factura –tanto en el aspecto técnico como interpretativo– la hace del todo recomendable.

 No te la pierdas, te lo dice Biff.

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