Ryan McGinley es un fotógrafo y realizador norteamericano que se dedica a la moda y el retrato de celebridades. Nacido en una localidad de New Jersey, creció empapado de la cultura de la música alternativa, el mundo skate y el arte urbano. Formado en diseño gráfico por la Parsons School of Design, no tardó en convertirse en un respetado y galardonado fotógrafo siendo uno de los profesionales de la cámara más importantes del presente siglo.
domingo, 3 de octubre de 2021
Ryan McGinley
Ryan McGinley es un fotógrafo y realizador norteamericano que se dedica a la moda y el retrato de celebridades. Nacido en una localidad de New Jersey, creció empapado de la cultura de la música alternativa, el mundo skate y el arte urbano. Formado en diseño gráfico por la Parsons School of Design, no tardó en convertirse en un respetado y galardonado fotógrafo siendo uno de los profesionales de la cámara más importantes del presente siglo.
No time to die (2021)
¡Por fin, piltrafillas!, más de un año después de la proyectada fecha inicial de estreno y tras numerosos retrasos, llega a las pantallas de casi todo el mundo –los Estados Unidos aún tendrán que esperar hasta la semana próxima– el esperadísimo nuevo título de la saga de James Bond en la que por desgracia será la última vez que veamos a Daniel Craig interpretar al personaje creado por Ian Fleming. Dirigida por Cary Joji Fukunaga, No time to die está coprotagonizada por Rami Malek, Léa Seydoux, Ana de Armas, Christoph Waltz o Lashana Lynch entre otros y nos muestra a un James Bond que ve truncadas sus aspiraciones de olvidar sus fantasmas del pasado y comenzar una nueva vida junto a Madeleine Swann. Años después, abandonado ya el servicio activo y retirado en Jamaica, Bond recibe la llamada de su viejo amigo Felix Leiter de la CIA que le pide ayuda para rescatar a un científico que trabajaba para un proyecto secreto del MI6.
Ese es el punto de partida de No time to die, una película que ofrece acción, emociones, humor y cierta autoparodia en momentos en los que Bond se muestra más humano que en entregas anteriores, con un guión muy acertado y en la que lo que menos me ha gustado –por ponerle algún pero– ha sido la interpretación de Malek llevando a la pantalla a un villano demasiado estereotipado en mi opinión. Si habéis seguido las entregas de la serie con Craig –la primera vez que lo vi en el papel no me gustó nada ese cambio tan brusco de perfil frente a sus predecesores y ahora no imagino a otro Bond mejor–, no os podéis perder su visión. Recomendada sin duda. Nada más puedo ni debo contar.
Arroz marinero a la Piltrafilla
Bueno, vaya por delante que a este plato yo siempre le he llamado Paella. Vamos, yo y cualquiera que no provenga de la Comunidad Valenciana. Es más, para la mayoría de los mortales, cualquier cosa que lleve arroz y cosas de mar, es una paella marinera. Sin embargo, ante la última ola de purismo que en este tema se está dando –la verdad es que con razón, hay que respetar las recetas y fundamentos de la cultura gastronómica–, no he sido capaz de ponerle ese nombre al plato. Total, que después de que en Twitter me pidiesen la receta de mi Arroz marinero al ver una fotografía que subí, aquí os pongo la manera en que yo lo cocino, detallada en sencillos pasos. Luego está la mano de cada cual en los fogones. Por supuesto, las cantidades vendrán dadas por el número de comensales y el saque de cada cual.
Lo primero es pelar las gambas y langostinos y reservarlos. Las cáscaras y cabezas se fríen a fuego bajo un rato con sal y pimentón en un poco de aceite. Luego se pasa por un colador, chafando bien todo para que suelte la sustancia y se reserva.
Por otra parte se frie a fuego medio en sal y pimentón sepia o calamar cortado a trozos de tamaño medio a pequeño.
A la vez –sí, no sé si me complico demasiado la vida o qué, pero mi receta es laboriosa pese a su sencillez– se abren almejas o chirlas al vapor en un recipiente con un dedo de agua, hecho lo cual se reserva el líquido después de colarlo. Respecto a los bivalvos, dependiendo del tamaño, les quito las conchs o no. Eso ya a gusto de cada uno.
En otra sartén, se sofríe cebolla rallada, tomate rallado y ajo rallado, sal y pimienta negra en un poco de aceite y se va removiendo hasta que reduzca. Vamos, como cualquier sofrito.
Hecho todo eso, en la paellera se echa un par de minutos el sofrito, el jugo de cabezas, el calamar o sepia, las almejas o chirlas con un poco de su líquido y finalmente –después que que se integre todo– añadimos las gambas y langostinos pelados, con una cola de rape cortada a taquitos, sin espinas. A veces también le echo cigalas, pero en ese caso no las pelo ya que me gusta chupar las cabezas y pinzas. Se remueve un poco y se echa el arroz, en mi casa medio vaso por persona. Y hala, se aparta del fuego y se deja un par de horas en reposo hasta que se acerque la hora de comer.
Llegado el momento, se pone el agua al fuego –un vaso por persona– y cuando arranque a hervir se echa en la paellera junto con todo lo demás y se deja cociendo hasta que el líquido esté a punto de desaparecer (serán unos diez minutos). Entonces se pone al horno –que ya tendremos precalentado– y se va vigilando para que no se queme pero desaparezca el líquido y el arroz adquiera un ligero colorcillo tostado en la superficie.
sábado, 2 de octubre de 2021
Lois Dodd
Mi primera entrada del día es para la artista norteamericana
Lois Dodd, quien a sus más de 90 años sigue pintando mientras reparte su
tiempo entre Nueva York, New Jersey y Maine. Formada en la
Cooper Union del East Village de Manhattan, se dedicó también a la
docencia en el Brooklyn College hasta su jubilación. La naturaleza y los
paisajes de Nueva Inglaterra son el centro de su obra.
viernes, 1 de octubre de 2021
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