viernes, 17 de enero de 2020

Abbath – Outstrider (2019 – Season of mist)


Amigos, vaya por delante que nunca he sido un seguidor de Immortal ni de su frontman clásico Abbath. De hecho, el primer álbum de los noruegos al que presté suficiente atención fue All shall fall, precisamente el último en el que tocó su co-fundador y co-líder Abbath Doom Occulta, también conocido por su madre como Olve Eikemo. La verdad es que el tipo es para dar de comer aparte. Al parecer, el enfado del controvertido Abbath y su salida de Immortal fue provocada por sus continuos problemas con el alcohol y las drogas. A título ilustrativo circula un patético vídeo de Olve en una actuación –por llamarla de alguna manera– en Buenos Aires de la banda Abbath y que podéis enlazar aquí. Sea como sea, tampoco es que me fijase demasiado en el debut en solitario de Abbath en 2016. 


Sin embargo, este pasado verano le eché el oído a su segundo trabajo, un más que aceptable Outstrider que enseguida escogí para reseñar al final del año como uno de los lanzamientos remarcables de 2019, lleno de fuerza y energía. Pese a eso, la verdad es que no me hubiese decidido por comprarme el vinilo si no hubiese sido porque @AlbertoGarVal me puso los dientes largos en Twitter con su copia, una edición limitada de 300 ejemplares en formato gatefold y ¡con un vinilo que brilla en la oscuridad!, como esas figuritas de la virgen que se pueden comprar en Lourdes. No pude resistirme. Esa frikada tenía que ser mía. 


Y cayó. Así pues, más por otras razones que por sus méritos musicales –que los tiene– llega a este blog variopinto y ecléctico Outstrider de los noruegos Abbath (Glow in the dark edition). Al frente de la banda, Abbath a las voces y guitarra con Ole Farstad a las guitarras y cítara, Endre Kirkesola a la percusión y teclados, la italiana Mia Wallace al bajo y el finlandés Ukri Suvilehto a la batería. 


Grabado, mezclado y producido por Kirkesola en los Dub studios de Kristiansand junto a Abbath y Farstad como arreglistas –excepto las líneas de bajo, que se grabaron en el italiano Genxia studio–, el álbum tiene una estupenda portada de Kim Holm sobre diseño de Olav Iversen


El track list es: 

A 
Calm in ire of hurricane 
Bridge of spasms 
The artiflex 
Harvest pyre 

B 
Land of Khem 
Outstrider 
Scythewinder 
Hecate 


Calm in ire of hurricane es un estupendo inicio de disco, con cambios de ritmo, machacón y con unas guitarras muy interesantes. Bridge of spasms no está mal pero es el primer tema en el que se nota demasiado una producción que –ignoro si buscando ese efecto– resulta un pelín embarullada, algo que va a caracterizar bastantes momentos del álbum. Más potente y mejor hilvanado resulta The artifex, con unas guitarras en medio del tema muy atractivas. Y llega Harvest pyre, una de mis preferidas, una cabalgada nocturna a lomos de un corcel negro con ojos de fuego a través de una pradera helada –yo me entiendo– con la que finaliza la cara. 


Damos la vuelta al vinilo y encontramos Land of Khem, más de lo mismo, una batería galopante, la voz de ultratumba de Abbath y unos riffs que a veces me recuerdan a Anthrax, con un sonido que podría definirse como como de thrash black metal. Outstrider da título al disco y tiene un precioso inicio acústico. Es otro de mis temas preferidos del álbum, con su riff típicamente blackmetalero y machacón. Scythewinder no ofrece descanso y nos golpea sin misericordia con sus ramalazos thrashy sobre ese doble bombo asesino de Suvilehto. Y el disco finaliza con Hecate, otra de mis favoritas, que sigue la tónica habitual de la obra. 


En fin, que como ya he dicho antes, no soy un seguidor de la trayectoria de Immortal por lo que no puedo comparar si el sonido de dicha banda era en realidad obra de su guitarrista Demonaz –como algunas voces críticas con Abbath afirman– pero la verdad es que creo que si olvidamos todo eso, este Outstrider es un estupendo trabajo de black metal superior a su anterior lanzamiento. Un muro sónico potente con melodías oscuras y repetitivas en una efectiva mezcla de thrash y oscuridad escandinava. Otra cosa serán los directos si Olve consigue quitarse de encima sus adicciones. En definitiva, un recomendable vinilo que –si me permitís el chiste–, brilla con luz propia. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla






Entrada publicada simultáneamente en ffvinilo.blogspot.com

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