domingo, 28 de octubre de 2018

Nueva York bajo el terror de los zombies (1979)


Mi segunda reseña de este fin de semana es para la mítica Nueva York bajo el terror de los zombies. Dirigida por Lucio Fulci, un realizador italiano del que ya os he comentado alguna cinta en este espacio, su título internacional fue Zombie mientras que en Italia se estrenó como Zombi 2 ya que la no menos icónica Dawn of the dead de George A. Romero fue titulada Zombi en el país de Pavarotti. Este baile de nombres provocó no pocas confusiones, algo que no ocurrió en nuestro país al tener este título más largo y explícito. Sea como sea, la cinta protagonizada por Tisa Farrow e Ian McCulloch junto a Richard Johnson o Auretta Gay, nos cuenta cómo un barco cargado con zombies aparece en Nueva York. El navío pertenece a un científico desaparecido por lo que su hija Ann partirá hacia las Antillas en busca de su padre ayudada por un periodista. Allí conocerán al doctor David Menard, que lucha contra una enfermedad que asola la isla de Matul convirtiendo en zombies a sus habitantes. 


Nueva York bajo en terror de los zombies tiene una de las escenas más grotescas en las que se ha visto involucrado un zombie, ni más ni menos que mordiendo a un tiburón –en realidad un escualo bien gordito y poco violento que parece querer escapar en lugar de luchar con el muerto viviente– y que me evoca aquellas escenas igual de hilarantes con Johnny Weissmüller luchando con cocodrilos disecados que a algunos nos marcaron en tardes sabatinas en blanco y negro. En fin, amiguitos, con patéticas interpretaciones y unos efectos de maquillaje acordes a la época y el presupuesto –es decir, algo cutres–, cuenta sin embargo con algunas escenas impactantes, como la del ojo perforado por una astilla. Pese a todo, sus defectos no empañan una entretenida película que no debéis dejar de ver. Además, Fulci nos regala un desnudo gratuito –como deben ser todos en este tipo de cintas– de Olga Karlatos y una estimulante escena de Auretta Gay con un sucinto tanga.

Mile 22 (2018)


Inicio mis entradas cinematográficas con Mile 22, una película de acción trepidante dirigida por el neoyorquino Peter Berg –realizador de Lone survivor, ya vista aquí– en una nueva colaboración con Mark Wahlberg, que últimamente ha protagonizado e incluso producido los estrenos de Berg. En esta ocasión, Mark ha estado acompañado por Iko Uwais –actor y deportista de artes marciales al que no conocía de nada y del que no tardaré en volveros a hablar–, Ronda Rousey –otra luchadora experta en artes marciales que alterna su deporte con el cine–, la televisiva matazombies Lauren Cohan y el gran John Malkovich, otro viejo conocido de Berg


El argumento nos cuenta cómo un desertor de la policía indonesia entrega en la embajada de los Estados Unidos en Yakarta un dispositivo con la localización de varios discos de cesio radiactivo repartidos por el mundo. Sin embargo, el fichero está protegido por un código que sólo él conoce y que comunicará cuando le saquen del país. Para dirigir la huida, el gobierno encarga la misión a un equipo secreto de operaciones encubiertas denominado Overwatch. El título de la cinta proviene de la distancia que hay entre la embajada y el punto de extracción en el aeropuerto. 


Piltrafillas, la verdad es que Mile 22 resulta entretenida si a uno le gusta el cine de acción sin tregua y violencia, pero tiene un argumento poco original y un desarrollo visto innumerables veces en otras tantas películas, con mayor o menor gracia. La dirección de escenas es pésima y la mayor parte de la acción –explosiones, disparos, peleas cuerpo a cuerpo o persecuciones– se expresa en un batiburrillo de imágenes que en lugar de transmitir fuerza resultan confusas en la mayoría de los casos. Por otra parte, Berg muestra sin recato las cartas de su manga desde el principio cuando podría haber buscado fórmulas para ocultarlas algo más inteligentemente. 


Por ello el desenlace, en lugar de sorprender, es bastante obvio y roba al espectador la pretendida sorpresa final. No obstante, ya os digo que –si sólo pedimos a la cinta pasar un rato de evasión– tampoco es que sea tan mala como he leído en la mayoría de críticas. Y es que ya os he dicho en otras ocasiones que hay siempre una película para cada momento y situación, que no todo debe ser La noche del cazador o Sed de mal. A destacar el trabajo de Cohan, muy creíble en su papel de madre con remordimientos y agente comprometida con el país.

Victor Robertof


Mi primera entrada de hoy es para Victor Robertof, fotógrafo de moda y belleza afincado en Nueva York que reparte su tiempo con Los Angeles, Londres y París. Mostraros parte de su trabajo es una buena manera de comenzar el domingo.

sábado, 27 de octubre de 2018

Richard Phibbs Re-visited


Mucho ha llovido desde que un estival y lejano 31.08.10 nos visitase Richard Phibbs, este fotógrafo canadiense afincado en Nueva York que hoy regresa al blog con una nueva muestra de sus sensuales retratos.