martes, 11 de agosto de 2015

Vacances à Paris (première partie)


Y como era de esperar, inicio la publicación de unas cuantas instantáneas tomadas en mi reciente estancia vacacional en París. La serie se inaugura con una vista de buhardillas del Quartier Latin, en donde teníamos el alojamiento a cinco minutos de Notre-Dame. Después de un vuelo que había sufrido una hora de retraso y del trayecto que escogí para trasladarme desde el aeropuerto al hotel –la opción más barata también resultaba ser la más enrevesada–, tras instalarnos se nos había pasado la hora de comer por lo que, sin más tiempo que perder, salimos a descubrir la ciudad. Yo ya había estado en París en un viaje de fin de curso a mediados de los 80 y con unos compañeros de universidad en el 91, pero esta iba a ser la primera vez que pasaba unos días en la capital gala junto a mi mujer y mi hija. Hace unos años me detuve un par de horas con ellas de camino en coche hacia Düsseldorf, pero eso no cuenta. Total, que bajo un sol abrasador nos dirigimos a nuestra primera visita turística en plena île de la Cité: la catedral de Notre-Dame.
 

Laurent Benaïm Re-visited


Un más que lejano 25.07.08 ya nos visitó el francés Laurent Benaïm, un artista controvertido que utiliza técnicas fotográficas antiguas para dar forma a sus obras, instantáneas que bordean lo pornográfico cuando no entran directamente en ese campo.

domingo, 2 de agosto de 2015

Scooby-Doo! And Kiss: Rock and Roll Mystery


Piltrafillas, es cierto que el afán por que la máquina del dinero no deje de proporcionarles dólares y más dólares no es precisamente la faceta de Simmons & Stanley que más me atraiga de ellos –a estos tipos ya sólo les queda vender papel higiénico con su marca, ¿o eso ya se les ocurrió?–, pero siendo un amante de la banda, su historia y su discografía, no puedo resistirme a sentir atracción por todo aquello que huela a Kiss. Con todo, pese a no tener problema alguno con Eric Singer –entró en el grupo a causa del triste fallecimiento de Eric Carr y se ha ganado el puesto con creces–, le tengo bastante antipatía a Tommy Thayer. Así que, dado que nunca he sido un seguidor de Scooby-Doo y sus amigos más allá de poseer de pequeño una miniatura de su furgoneta, el lanzamiento al mercado de esta Scooby-Doo! And Kiss: Rock and Roll Mystery no llamó especialmente mi atención, al menos no tanto como para comprarme el DVD, algo que –por supuesto– sí hice en el pasado con el VHS de Kiss meets the Phantom of the park. Pero amigos, las vacaciones de verano son para relajarse y abandonarse a placeres que no necesiten del uso de demasiadas neuronas. Es por ello que, en lugar de ponerme a ver una película de argumento complicado, me he decidido por descargarme esta cinta de animación y disfrutarla con la compañía de una buena copa de ron añejo colombiano. Dirigida y producida para Warner Bros. por Spike Brandt y Tony Cervone, la película cuenta con la participación de los actuales integrantes de la banda poniendo voz a sus personajes, así como la colaboración del legendario y en tiempos controvertido manager Doc McGhee


El argumento de Scooby-Doo! And Kiss: Rock and Roll Mystery nos cuenta como los miembros de Kiss –bueno, sus personalidades de Spaceman, Catman, Starchild y The Demon– son reclamados por la dirección del parque de atracciones KISS WORLD para que le libren de la malvada Bruja Carmesí –que pretende convocar al Destroyer y traerlo desde su escondite en la dimensión paralela de Kissteria para destruir la Tierra– y así poder abrir el parque al público la noche de Halloween para ofrecerles un concierto. La casualidad y la devoción de Daphne por Starchild hacen que esta y sus compañeros Scooby-Doo, Shaggy, Vilma y Fred se encuentren la misma noche en el parque y puedan formar equipo con los mismísimos Kiss para derrotar a la Bruja Carmesí. Y no hay nada más que explicar, porque lo que sigue es el desarrollo de una historia que sólo interesa a los seguidores de las aventuras de Scooby-Doo o a los kissmaníacos como yo, que sean capaces de disfrutar de una sucesión de pequeños guiños al universo Kiss como unos personajes llamados Shandi o Chikara, el malvado Destroyer o un diamante negro, además de los temas Rock and roll all nite, Love gun, Shout it out loud, I was made for loving you, Detroit rock city o Modern day Delilah integrados con mayor o menor gracia en la historia. En fin, una pequeña joyita para amantes del grupo que, por supuesto, hay que ver en versión original para poder escuchar las voces de Paul, Gene, Eric y ese chiquillo, ¿cómo se llama?... ah sí, Tommy, interpretándose a si mismos. 



A modo de bonus os adjunto esa especie de clip que incluye los títulos de crédito a los sones de Rock and roll all nite y la única canción –atención coleccionistas– que Kiss han grabado en exclusiva para la película, una Don’t touch my Ascot en la que los cuatro meten voces, además de Greg Collins –coproductor del Sonic Boom– y Jared Faber, compositor de música para programas de televisión y coescritor del tema.

Mazinger Z


Pues sí, piltrafillas, hacía tiempo que me lo había propuesto pero aún no había encontrado el momento. Y es que, entre las 325 cosas que un friki catalán tiene que hacer antes de morir está sin asomo de duda visitar la estatua de Mazinger Z que desde hace más de treinta años está plantada en un claro en medio de un pinar de Mas del plata, en Cabra del Camp, una de esas urbanizaciones sin finalizar que con ausencia de alcantarillado, mal alumbradas y con calles sin asfaltar, languidece como vestigio de una época de excesos urbanísticos. Sin embargo, Mazinger resiste en ese lugar, con sus catorce metros de altura y los puños apretados, como si clamase al cielo, para gloria de frikis que –como yo– son capaces de hacer una hora de coche para tocar la fibra de vidrio repintada de uno de nuestros iconos de infancia. Por suerte, a mi hija le encantó la visita –en realidad, alucinó al ver en medio de unas casitas rodeadas de árboles la reproducción gigante del muñeco que tiene su padre junto al ordenador– por lo que no puso impedimento a que, ya que estábamos por la zona, fuésemos a ver las ruinas de la iglesia de Santa Perpètua de Gaià. Como premio, de regreso a Barcelona, me la llevé a comer a Vilafranca del Penedès. De todo ello aporto como documentación una serie de instantáneas a las que adjunto un par que tomé unas tardes antes en mi ciudad.

sábado, 1 de agosto de 2015

Tuck Chaylor


Es hora de presentaros a Tuck Chaylor –llamadme tonto, pero apuesto un bocata de chorizo a que se trata del pseudónimo patillero de un tal Chuck Taylor–, un fotógrafo que gusta de retratar a jóvenes y sensuales modelos en Laurens, localidad de Carolina del Sur.