Y como era de esperar, inicio la publicación de unas cuantas instantáneas tomadas en mi reciente estancia vacacional en París. La serie se inaugura con una vista de buhardillas del Quartier Latin, en donde teníamos el alojamiento a cinco minutos de Notre-Dame. Después de un vuelo que había sufrido una hora de retraso y del trayecto que escogí para trasladarme desde el aeropuerto al hotel –la opción más barata también resultaba ser la más enrevesada–, tras instalarnos se nos había pasado la hora de comer por lo que, sin más tiempo que perder, salimos a descubrir la ciudad. Yo ya había estado en París en un viaje de fin de curso a mediados de los 80 y con unos compañeros de universidad en el 91, pero esta iba a ser la primera vez que pasaba unos días en la capital gala junto a mi mujer y mi hija. Hace unos años me detuve un par de horas con ellas de camino en coche hacia Düsseldorf, pero eso no cuenta. Total, que bajo un sol abrasador nos dirigimos a nuestra primera visita turística en plena île de la Cité: la catedral de Notre-Dame.
martes, 11 de agosto de 2015
Laurent Benaïm Re-visited
Un más que lejano 25.07.08 ya nos visitó el francés Laurent Benaïm, un artista controvertido que utiliza técnicas fotográficas antiguas para dar forma a sus obras, instantáneas que bordean lo pornográfico cuando no entran directamente en ese campo.
domingo, 2 de agosto de 2015
Scooby-Doo! And Kiss: Rock and Roll Mystery
Piltrafillas, es cierto que el afán por que la máquina del dinero no deje de proporcionarles dólares y más dólares no es precisamente la faceta de Simmons & Stanley que más me atraiga de ellos –a estos tipos ya sólo les queda vender papel higiénico con su marca, ¿o eso ya se les ocurrió?–, pero siendo un amante de la banda, su historia y su discografía, no puedo resistirme a sentir atracción por todo aquello que huela a Kiss. Con todo, pese a no tener problema alguno con Eric Singer –entró en el grupo a causa del triste fallecimiento de Eric Carr y se ha ganado el puesto con creces–, le tengo bastante antipatía a Tommy Thayer. Así que, dado que nunca he sido un seguidor de Scooby-Doo y sus amigos más allá de poseer de pequeño una miniatura de su furgoneta, el lanzamiento al mercado de esta Scooby-Doo! And Kiss: Rock and Roll Mystery no llamó especialmente mi atención, al menos no tanto como para comprarme el DVD, algo que –por supuesto– sí hice en el pasado con el VHS de Kiss meets the Phantom of the park. Pero amigos, las vacaciones de verano son para relajarse y abandonarse a placeres que no necesiten del uso de demasiadas neuronas. Es por ello que, en lugar de ponerme a ver una película de argumento complicado, me he decidido por descargarme esta cinta de animación y disfrutarla con la compañía de una buena copa de ron añejo colombiano. Dirigida y producida para Warner Bros. por Spike Brandt y Tony Cervone, la película cuenta con la participación de los actuales integrantes de la banda poniendo voz a sus personajes, así como la colaboración del legendario y en tiempos controvertido manager Doc McGhee.
A modo de bonus os adjunto esa especie de clip que incluye los títulos de crédito a los sones de Rock and roll all nite y la única canción –atención coleccionistas– que Kiss han grabado en exclusiva para la película, una Don’t touch my Ascot en la que los cuatro meten voces, además de Greg Collins –coproductor del Sonic Boom– y Jared Faber, compositor de música para programas de televisión y coescritor del tema.
Mazinger Z
Pues sí, piltrafillas, hacía tiempo que me lo había propuesto pero aún no había encontrado el momento. Y es que, entre las 325 cosas que un friki catalán tiene que hacer antes de morir está sin asomo de duda visitar la estatua de Mazinger Z que desde hace más de treinta años está plantada en un claro en medio de un pinar de Mas del plata, en Cabra del Camp, una de esas urbanizaciones sin finalizar que con ausencia de alcantarillado, mal alumbradas y con calles sin asfaltar, languidece como vestigio de una época de excesos urbanísticos. Sin embargo, Mazinger resiste en ese lugar, con sus catorce metros de altura y los puños apretados, como si clamase al cielo, para gloria de frikis que –como yo– son capaces de hacer una hora de coche para tocar la fibra de vidrio repintada de uno de nuestros iconos de infancia. Por suerte, a mi hija le encantó la visita –en realidad, alucinó al ver en medio de unas casitas rodeadas de árboles la reproducción gigante del muñeco que tiene su padre junto al ordenador– por lo que no puso impedimento a que, ya que estábamos por la zona, fuésemos a ver las ruinas de la iglesia de Santa Perpètua de Gaià. Como premio, de regreso a Barcelona, me la llevé a comer a Vilafranca del Penedès. De todo ello aporto como documentación una serie de instantáneas a las que adjunto un par que tomé unas tardes antes en mi ciudad.
sábado, 1 de agosto de 2015
Tuck Chaylor
Es hora de presentaros a Tuck Chaylor –llamadme tonto, pero apuesto un bocata de chorizo a que se trata del pseudónimo patillero de un tal Chuck Taylor–, un fotógrafo que gusta de retratar a jóvenes y sensuales modelos en Laurens, localidad de Carolina del Sur.
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