
Érase una vez un tipo enamorado de las artes visuales, el diseño, el erotismo, la buena comida, la música, el placer... y algunas cosas que para la mayoría de los mortales son ofensivas –no todo va a ser perfecto-, quien un buen día decidió compartir todo aquello que iba atesorando, todas aquellas imágenes y sensaciones que en su búsqueda de la belleza encontraba. Ese friki, consciente de la necesidad de rebajar su nivel de egomanía –pensar que a alguien le pueda interesar lo que uno opina es señal de ello-, decidió (des)calificarse ante la comunidad como un pequeño despojo. Sin embargo él no iba a ser una simple piltrafa, no, él tenía que ser la inmundicia más importante, pretencioso aunque empequeñecido por su apelativo, tenía que ser el rey de los mindundis, ¡el King Piltrafilla!.
Así, en 2005, inició un camino que poco a poco le ha llevado de ser leído esporádicamente por un par de amigos a ser visitado por miles de lectores –la mayoría anónimos, muchos de ellos fieles- de zonas del mundo inimaginadas al inicio de su singladura. El trabajo ha sido duro pero ese tipo sensible, con tendencia a la asociabilidad y al negativismo no se queja. Por ello, hoy, seis años exactos después de fumar su último cigarrillo, este pintor frustrado, fotógrafo aficionado, creador desencantado, escritor semi-ignorado y proyecto fallido de artista de carrera jalonada de abandonos os quiere agradecer que algunos estéis al otro lado, observando, acompañando, siendo la razón de su existencia en el universo virtual de la intenné. Gracias.
Así, en 2005, inició un camino que poco a poco le ha llevado de ser leído esporádicamente por un par de amigos a ser visitado por miles de lectores –la mayoría anónimos, muchos de ellos fieles- de zonas del mundo inimaginadas al inicio de su singladura. El trabajo ha sido duro pero ese tipo sensible, con tendencia a la asociabilidad y al negativismo no se queja. Por ello, hoy, seis años exactos después de fumar su último cigarrillo, este pintor frustrado, fotógrafo aficionado, creador desencantado, escritor semi-ignorado y proyecto fallido de artista de carrera jalonada de abandonos os quiere agradecer que algunos estéis al otro lado, observando, acompañando, siendo la razón de su existencia en el universo virtual de la intenné. Gracias.


















































