domingo, 10 de febrero de 2013

Mamá


Acabo por hoy –cinematográficamente hablando- con un estreno, la cinta de terror sobrenatural Mamá, una coproducción hispanocanadiense dirigida por Andrés Muschietti, realizador argentino afincado en Barcelona con experiencia en el mundo de la publicidad. De este es el cortometraje que hace unos años recibió el respaldo de la crítica y sirvió de simiente a esta película tras la que encontramos a Guillermo Del Toro en la producción ejecutiva. El argumento de Mamá nos cuenta como Victoria y Lilly desaparecen en el bosque después de un accidente de automóvil. Tras cinco años en los que su tío Lucas se dedica a financiar su búsqueda, aparecen en una cabaña perdida en medio de la nada. Pasado un tiempo de adaptación en el hospital supervisadas por un psiquiatra, los servicios sociales aceptan que las niñas residan junto a Lucas y su compañera, Annabel. Sin embargo, la pareja se dará cuenta pronto de que a las pequeñas les acompaña alguien o algo. 


En fin amiguitos, otra cinta de terror que se encarama a lo más alto del ranking de la recaudación en las pantallas USA. Mamá no es gore, no salen zombies, no hay posesiones infernales... pero sigue la nueva moda que parece ser del agrado del público norteamericano, la de los sucesos paranormales con familias de clase media involucradas. Sin embargo, en mi opinión, la historia es muy básica y para nada podemos decir que destaque por su originalidad. Eso sí, la fotografía es bonita, los efectos visuales están bien, estéticamente es atractiva, contiene algunas escenas muy logradas como la que podemos ver a la media hora de película, con la pantalla dividida en dos espacios, mostrando una situación aparentemene normal hasta que un detalle nos hace ver de pronto, sin mostrarlo, que de natural no tiene nada. Detalles como ese, efectivos sustos repartidos aquí y allá y las interpretaciones de las niñas – Morgan McGarry y Megan Charpentier como Victoria e Isabelle Nèlisse como Lilly- y de Jessica Chastain, aquí en un papel de bajista punk rocker quizás menos exigente que el del que os hablé la semana pasada pero igual de sufrido –en otro aspecto, claro- hacen que en general esta Mamá se disfrute agradablemente aún siendo conscientes de que no hay nada nuevo bajo el sol. El final –que no os destriparé, tranquilos- es de esos que te pegan a la silla o a la butaca pero que –una vez aparecen los títulos de crédito- uno no sabe si le ha gustado por lo poético o lo detesta por lo tramposo. Recomendada y palomitera, poco más.

2 comentarios:

PacoRock dijo...

Ni fu ni fa, preparada para una segunda entrega fijo.

King Piltrafilla dijo...

No sé si hay mimbres para una segunda parte, pero a mi no me pillarán.