miércoles, 22 de julio de 2015

Kreator – Terrible Certainty Re-mastered (2000)


Amigos y seguidores, definitivamente este Terrible Certainty no es el álbum de Kreator que más me guste –de ser ese el caso, os hablaría del que la banda de Essen editó después, el imprescindible Extreme Aggression– pero me viene de perlas para poner la guinda a este curso y abrir un paréntesis en mis colaboraciones en Zeppelin Rock Sabbath que –si el editor de este blog me permite– tengo intención de retomar en septiembre. Además, la edición que poseo de este tercer elepé del grupo es la que remasterizaron Mille Petrozza y Jürgen Crasser y que incluía el EP Out of the Dark ... Into the Light por lo que es como si hablase de dos cedés en una única entrada. 

Y es que Kreator tenían en sus inicios la manía –o buena costumbre– de editar pequeños EP cuando las giras de presentación de sus elepés les daban algún beneficio. Así, en 1987 grabaron para Noise records en los Horus studios de Hannover este Terrible Certainty con Roy Rowland a la producción y el line up clásico que incluía a Mille en la guitarra y voces, Jörg Tritze a la guitarra, Rob Fioretti al bajo y Jürgen ‘Ventor’ Reil a la batería. 


Con portada de Phil Lawrence, el track list fue: 

Blind faith 
Storming with menace 
Terrible certainty 
As the world burns 
Toxic trace 
No escape 
One of us 
Behind the mirror 

Blind faith comienza con una batería espídica y nos presenta un tema típicamente Kreator, con muchos cambios de ritmo y complejos riffs arropando la voz chillona de Petrozza. Lo malo es la producción, que para mi gusto no esta a la altura, algo que en su siguiente larga duración se remediaría con creces. Storming with menace es más de lo mismo, gritos, thrash metal y ese bonito interludio con guitarras dobladas que sirve de preámbulo a un solo marca de la casa, con más ganas que técnica, todo hay que decirlo. Terrible certainty es el tema título y es otra andanada de rabia thráshica con solo a lo Slayer de la primera época, con distorsión, mucho trémolo y poca melodía, con un final que me recuerda a los Metallica de Kill’em all. As the world burns es algo más compleja y con variados cambios de ritmo, aunque la producción vuelve a dejar mucho que desear y el solo podría estar mucho mas trabajado. Aún así, es de las mejores temas del álbum. Toxic trace sigue la senda del anterior y es un trallazo demoledor, otro de mis favoritos del cedé. No escape es otro típico exponente de lo que la banda era capaz de ofrecernos en sus primeros tiempos y precede a One of us, otro pelotazo de puro thrash germano. Y Kreator se despiden con Behind the mirror, que se inicia con una bonita melodía de guitarra aunque no tarda en convertirse en otro imperdible tema rápido y machacante, complejo y con varios cambios de ritmo que le convierten en otro de los preferidos de este Terrible certainty


Al año siguiente, a modo de regalo para sus seguidores en el tiempo de espera de grabar el fabuloso Extreme aggression, Kreator editan el EP Out of the Dark ... Into the Light –que incluye temas grabados en directo en el Dynamo de Eindhoven y dos canciones producidas por Harris Johns en los Musiclab de Berlín– que en la edición en cedé que poseo del Terrible Certainty se acompaña como bonus enterito. 

Así, encontramos: 

Impossible to cure 
Lambs to the slaughter 
Terrible certainty LIVE 
Riot of violence LIVE 
Awakening of the gods LIVE 

Respecto a estos temas, Impossible to cure es de los que sigue la línea de los anteriores, Lambs to the slaughter es una tremenda versión del original de Raven que da como resultado una atractiva mecla de thrash y NWOBHM. Y de las versiones en directo ¿qué decir?, que Terrible certainty suena mucho mejor que la de estudio y que Riot of violence y Awakening of the gods –incansable Ventor- suenan estupendas y llenas de energía. En resumen, que como ya os he dicho, no se trata del mejor álbum de la banda –siempre en mi seguramente desautorizada opinión–, pero resulta imprescindible para los amantes de este género. 


A título ilustrativo os acompaño las grabaciones de As the world burns, Behind the mirror, Lambs to the slaughter y un clip de Terrible certainty en directo en el Dynamo club





¡Feliz fin de semana! 
©King Piltrafilla

Entrada publicada el pasado viernes en zeppelinrockon.com

martes, 21 de julio de 2015

Mark Velasquez


Cada vez más cerca de las vacaciones y de intentar olvidarme de la oficina por unos días, os presento al californiano Mark Velasquez, un fotógrafo formado en Bellas Artes por el Cornish College de Seattle. Incansable viajero, pasa largas temporadas en centroamérica o Canadá y trabaja para publicaciones norteamericanas como Box Magazine, The Santa Barbara Independant, Santa Maria Times o The Sun... aunque también ha aparecido en medios internacionales como el polaco CKM Magazine, La Reppublica National de Italia, el Sydney Morning Herald o el israelita Maariv Press.

lunes, 20 de julio de 2015

Paseítos (y van)


Así es, inicio la semana con una nueva entrega de la serie Paseítos a cargo de vuestro humilde servidor, King Piltrafilla. Protagonizan esta selección unas cuantas instantáneas recogidas en varias salidas bajo el sol de Barcelona de hace un par de semanas. Espero que os gusten.

domingo, 19 de julio de 2015

Jared Thomas Kocka


Os dejo con Jared Thomas Kocka, un fotógrafo de Los Angeles que trabaja para diversas empresas y publicaciones entre las que se cuentan GAP, Nylon, Warner Bros. Records, Interscope, FRONT, C-Heads o Solkissed Swim.

Female Ninjas: In bed with the enemy


En mi segunda reseña de hoy dedicada al pinku eiga, la calidad del producto está a años luz en positivo de la que os he comentado antes. Se trata de Female Ninjas: In bed with the enemy, una cinta de época dirigida por Takayuki Minagawa que data de mediados de los 70. Protagonizada por Megumi Hori, Keiko Kinugasa y Maki Tachibana, el argumento de esta película se basa en las kunoichi, ancestrales practicantes de ninjutsu que en el período Edo eran utilizadas como agentes infiltrados en clanes enemigos convirtiéndose en amantes de los oficiales con el fin de obtener información. Así pues, con esta base histórica, Minagawa nos cuenta la historia de Oran, Oyô y Oen, tres agentes imperiales que deben introducirse en el clan Yamagatsu después de que estos hayan robado un cargamento de oro que la familia Saneda llevaba al Emperador. Para ello, las tres kunoichi se harán pasar por monjas dispuestas a utilizar sus conocimientos de artes marciales y la magia que la bodhisattva Kannon les otorga –de hecho, el título original de la película es Ninja kunoichi: apertura Kannon


Y es que nuestras amigas, además de ser hábiles con la espada, combinan fuerza e inteligencia con sexo –verdadera arma intemporal de destrucción masiva– utilizando sortilegios como el que hace que sus vaginas actúen como poderosas pinzas capaces de retener a sus amantes de tal manera que algunos prefieren cortarse el miembro para huír. En fin, amiguitos, que al final resultará que lo ocurrido no es tan obvio como parecía, que nuestras amigas conocerán al ninja Kaze que abrirá sus ojos –a alguna de ellas, le abrirá otras cosas– y nosotros disfrutaremos de una película de argumento elaborado, con buenas interpretaciones, bonita fotografía y sensuales escenas eróticas que convierten a esta Kunoichi ninpo: Kannon biraki en un notable exponente del pinku eiga de los setenta, en su variante de cine de época. Vamos, como si nosótros hubiésemos hecho cine S de calidad con la acción transcurriendo en la época del Empecinado o el Cura Merino. Recomendada, esta sí.

Strip mahjong: Battle royale


Hoy dedicaré mis entradas cinematográficas dominicales al cine nipón erótico, y lo haré comenzando con uno de los muchos exponentes de la parte baja de la pirámide. Me refiero a una patochada titulada Strip mahjong: Battle royale, que toma parte de su título de la cinta de culto de Kinji Fukasaku con la que nada tiene que ver este despropósito que supuso la primera de una serie de la que existen tres secuelas y que de ninguna manera debéis tomaros en serio, empezando por su director, un tipo que dice llamarse Mac P. Forever. El argumento nos muestra como cuatro mujeres son llevadas a la fuerza a un estudio de televisión desde el que se emitirá en directo un grotesco reality a través de un canal de PPV. Se trata de Yuka, la líder de un grupo pop, Aoi, una asesora contable, Misuzu, una chica de barrio y Mirai, la dependienta a tiempo parcial de un comercio de conveniencia. Las cuatro deberán jugar al mahjong, pero –en lugar de jugarse las tarjetas de puntos– lo que perderán será prendas de vestir. Y eso no es todo, cuando no les quede ropa que quitarse, recibirán un humillante castigo físico e incluso pagarán con su vida. A cambio, el presentador les promete cubrir las deudas de la ganadora. 


En fin, amiguitos, Strip mahjong: Battle royale es una película de lo más aburrido que no sirve ni como parodia. Las interpretaciones son patéticas, la calidad de imagen y sonido es de pena y ni se puede decir que las actrices sean bellezones. La violencia es de caseta de feria y en la vertiente erótica el director se limita a mostrarnos las tetas de las protagonistas –no esperéis nada del otro mundo, piltrafillas– y una especie de coito lésbico de lo más antierótico que he visto en mi vida. Así pues, con la sinceridad de la que siempre he hecho gala en este espacio, os digo claramente que ha sido una de esas cintas que he visto hasta el final por honestidad hacia los que me leéis y con afán completista de seguidor de cine cutre. Sin embargo, no puedo recomendaros que perdáis ni un segundo de vuestras vidas en dedicarle atención a este engendro. Eso sí, si no tenéis nada que hacer y la alternativa es una película de Antena 3 de las del domingo por la tarde, a lo mejor hasta os saca una sonrisa y todo.