sábado, 11 de marzo de 2023

Istanbul (Kisim 6)


En la segunda parte de la mañana desembocamos en el muelle de Eminönü a través de sus callejuelas y cogimos el ferry a Kadiköy, barrio situado en la parte asiática de Estambul a orillas del Mar de Mármara en Anatolia y uno de los más antiguos de la ciudad. Uno de los puntos de interés de Kadiköy es su mercado abierto –fue uno de esos momentos en los que mi ánimo recibía tantas sensaciones a la vez que ni se me ocurrió hacer fotografías, mala suerte–, con gran cantidad de puestos de venta de pescado fresco, cordero, verduras o viandas autóctonas. Paradójicamente, pese a estar oficialmente en Asia, las calles adyacentes me resultaron mucho más europeas que las del Estambul supuestamente europeo. Y es en los alrededores del mercado donde se encuentra el Akmar Pasaji, un pasaje interior con numerosísimas tiendas de libros de segunda mano así como de discos de vinilo. Ya os anuncio que en una de ellas aproveché para hacerme con mi habitual souvenir musical. 
 

Después de comer decidimos dirigirnos a pie hasta Üsküdar, barrio al norte de Kadiköy –en realidad, este último se separó de Üsküdar– y antigua Crysopolis griega fundada incluso antes que Bizancio, a donde llegamos tras dar un largo paseo que nos condujo a través del cementerio de Karacaahmet, el mayor de Turquía y más viejo de Estambul con sus 700 años de antigüedad. Allí me encontré con una ruinosa Otosan P100, una pickup de principios de los años 90 fabricada por Ford Otomotiv Sanayi, una compañía de automóviles turca en manos de Ford Motor Co. y el holding empresarial –el mayor de Turquía– de la familia Koç, una de las más ricas del país, cuya sede se encuentra precisamente en Üsküdar. Y con imágenes del mercado de Üsküdar, la Mezquita Yeni Valide y el Bósforo de regreso al hotel finalizo la serie fotográfica de hoy que concluye con unas vistas de la Torre Gálata desde Balat, barrio en el que cenamos esa noche.
 

viernes, 10 de marzo de 2023

Jhina Alvarado Re-visited


Entro en un nuevo fin de semana con la artista norteamericana Jhina Alvarado, una pintora autodidacta afincada en San Francisco junto a su marido, sus gemelos y un perro, que alterna su faceta creativa con la docencia a tiempo parcial enseñando cálculo y álgebra en la Ruth Asawa School of the Arts. Ya se pasó por aquí un 22.02.14 más que lejano.

Istanbul (Kisim 5)


El objetivo de nuestra segunda mañana en Estambul fue visitar su Gran Bazar o Kapali Çarshi, uno de los más grandes del mundo con sus más de 60 calles y 4.000 tiendas. Ubicado en medio del distrito de Fatih, está organizado de forma gremial y recibe la visita diaria de cientos de miles de visitantes. Mi recomendación es visitarlo a primerísima hora, a no ser que os guste el bullicio y el apretujamiento humano, que no es mi caso. 
 

Al salir del bazar deambulamos por las callejas comerciales del barrio y fotografié la Torre Beyazit situada en el recinto de la Istanbul Üniversitesi, que por la noche se ilumina con una bonita luz azul. Luego visitamos de nuevo los patios exteriores de la Mezquita Süleymaniye –que me tenía enamorado– desde donde se ofrecen estupendas vistas, tanto de la parte de la ciudad sobre el Cuerno de Oro como de Üskudar, en la parte asiática al otro lado del Bósforo, nuestro siguiente objetivo del día. De camino a los muelles de Eminönü podéis ver también el Puente Atatürk
 

Y&T - In rock we trust (A&M - 1984)


Tras mi entrada blandengue tanto en lo emocional como en lo musical de hace dos semanas, regreso al hard rock, esta vez con los norteamericanos Y&T y su exitoso In rock we trust, el álbum que más alto llegó en las listas de toda su carrera. Por cierto, una carrera que oficialmente no ha finalizado pese a que haga más de una década que el grupo no graba un nuevo disco de estudio. Pero, a lo que vamos. Después de dos obras de potente hard rock como Black tiger y Mean streak con las que Y&T cimentaron su legión de fans, con este trabajo jugaron a rebajar un poco la fuerza e introdujeron en su música diversos elementos de hard melódico. La jugada les salió bien –alcanzaron el puesto 46 en Billboard–, lo que quizás provocó que abandonaran su espíritu inicial en una deriva comercial que continuó en sus siguientes Down for the count (comentado aquí) y Contagious, sobre todo (comentado aquí). 
 

Grabado en los Fantasy studios con Tom Allom a los controles, contó con la participación de la formación clásica de la banda, Dave Meniketti a la guitarra y voces, Joey Alves a la guitarra rítmica y coros, Phil Kennemore al bajo y coros y Leonard Haze a la batería. 
 

Y nuevamente con una portada de John Taylor Dismukes (muy inferior a las dos anteriores, la verdad), el track list de este disco del que tengo la edición neerlandesa de la época fue: 
 
A 
Rock & Roll’s gonna save the world 
Life, life, life 
Masters and slaves 
I’ll keep on believin’ (Do you know) 
Break out tonight! 
 
B 
Lipstick and leather 
Don’t stop runnin’ 
(Your love is) Drivin’ me crazy 
She’s a liar 
This time 
 

Lo primero que escuchamos al depositar la aguja sobre el plástico es Rock & Roll's gonna save the world, un pelotazo de hard rock americano ochentero con mucha fuerza en el que destacan un solo de guitarra fantástico y la carismática voz de Meniketti, con un estribillo de esos que le trepanan el cerebro a uno. Vaya manera de comenzar un álbum en lo alto. Le sigue Life, life, life, un medio tiempo con bonitas armonías vocales que alterna pasajes guitarreros con momentos más melódicos. Masters and slaves es otro hard rock potente en la senda de lo escuchado hasta el momento, con coros, otro estribillo pegadizo, vozarrón de Meniketti y guitarrazos. Y entonces llega I’ll keep on believin’ (Do you know), una power ballad cargada de emoción. La primera cara finaliza con Break out tonight!, fuerza guitarrera arropada con acertados coros. Vamos, más de lo mismo con el sello Y&T
 

Abre la cara B Lipstick and leather, el típico tema Y&T festivo y alegre, de estribillo pegadizo y ritmo hardrockero a tope. Lo mismo podemos decir de Don’t stop runnin’ que es otra tonada marca de la casa. Con (Your love is) Drivin’ me crazy, Meniketti y compañía bajan un poco el ritmo y abrazan un hard blues rock en el que advierten ramalazos a lo ZZ Top, con un solo que bien podría haber metido Gibbons en el Eliminator. She‘s a liar tiene un ritmo de puro hard rock, con un estribillo machacón, tintes jazzy y un solo lleno de energía y luego llega This time, que es el baladón del álbum con el que la banda cierra el trabajo. 
 






Total, que los fans acérrimos de la primera época del grupo dejan un poco de lado este título –aunque en Mean streak ya se atisbaban pinceladas melódicas– pero no se puede negar que al final, este es el sonido que ha quedado como típicamente Y&T después de los años y además comercialmente –sin sacrificar calidad– tocaron la tecla acertada. Así que, si no lo conocéis, ya estáis tardando en descubrirlo. Y si forma parte de vuestros imprescindibles del grupo, es un buen día para darle un repaso. 
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla 
 
Entrada publicada simultáneamente en ffvinilo.blogspot.com 

jueves, 9 de marzo de 2023

Celine Yasemin


Dedico la segunda entrada de este jueves a Celine Yasemin, una fotógrafa afincada en Berlín que cuenta entre sus clientes a marcas y publicaciones como ID Magazine, Der Spiegel, Paper Magazine, Miss Crofton, Laura Westerbeek o Tagesspiegel.