Os presento ahora a la fotógrafa autodidacta Rebecca Tillett. Natural de Nuevo México, cogió su primera cámara de adolescente aunque sin tener ni idea de lo que hacer con ella desde una vertiente creativa. Trabajando como diseñadora gráfica durante veinte años, en su tiempo libre comenzó a dedicarse a la fotografía de desnudos, lo que la llevó a exponer desde Estados Unidos a Australia, pasando por Europa. Durante ese tiempo se divorció y casó de nuevo, se matriculó en la universidad y durante la pandemia se trasladó con su nueva familia desde Denver a una comunidad rural de Oklahoma, dispuesta a disfrutar de su pasión y abandonar el diseño gráfico, abrazando un ritmo de vida más sosegado.
domingo, 4 de enero de 2026
Rebecca Tillett
Os presento ahora a la fotógrafa autodidacta Rebecca Tillett. Natural de Nuevo México, cogió su primera cámara de adolescente aunque sin tener ni idea de lo que hacer con ella desde una vertiente creativa. Trabajando como diseñadora gráfica durante veinte años, en su tiempo libre comenzó a dedicarse a la fotografía de desnudos, lo que la llevó a exponer desde Estados Unidos a Australia, pasando por Europa. Durante ese tiempo se divorció y casó de nuevo, se matriculó en la universidad y durante la pandemia se trasladó con su nueva familia desde Denver a una comunidad rural de Oklahoma, dispuesta a disfrutar de su pasión y abandonar el diseño gráfico, abrazando un ritmo de vida más sosegado.
sábado, 3 de enero de 2026
Torkil Gudnason
Completo las entradas del día con el danés Torkil Gudnason. Establecido en Nueva York desde finales de los 70, comenzó su carrera como asistente en el mundo de la publicidad. Más tarde, en sus trabajos puramente artísticos o del ámbito de la moda y la belleza, aplicó técnicas y estética de lo aprendido en sus inicios llevándolas a un nivel estratosférico. Además de editar varios libros monográficos, ha publicado en las páginas de Vogue, Harper’s Bazaar, Vanity Fair, ELLE, Marie Claire o Esquire.
Günther Achleitner Re-visited
Poco os puedo contar de Günther Achleitner, un fotógrafo de Linz que ya se pasó por aquí un lejano 04.05.18 y del que hoy os ofrezco una nueva selección de sensuales retratos, pero me sirve para comenzar el sábado.
viernes, 2 de enero de 2026
Paul D’Amato
Hoy nos visita el norteamericano Paul D’Amato, un fotógrafo de Boston formado entre el Reed College de Portland y la Yale University de New Haven. Establecido en Chicago y habiendo recibido numerosos premios a lo largo de su carrera, actualmente alterna su faceta creativa con la docencia en el Columbia College.
Kansas – Audio-Visions (Epic, 1980)
Inauguro mis colaboraciones del nuevo año –uno más– con este vinilo de Kansas, que si no es el más denostado, es uno de los menos valorados de su carrera. Yo me lo compré por tres razones, a saber: Su carátula me llamó la atención, por colorida y por el psicópata puesto de drogas hasta las cejas de la contraportada. Me resultó exótico que se tratase de una edición venezolana. Y aún no tenía ningún disco de la banda aunque en general, siempre que había escuchado a Kansas, la experiencia me había resultado placentera. Total, que este viernes se me ha presentado la ocasión de aportar mi granito de arena a la causa kansana reivindicando este Audio-Visions.
En ese sentido, lo bueno de no ser un seguidor de la banda es no tener la
base de conocimientos necesaria para comparar esta obra con el resto de su
discografía por lo que afronté su escucha desde la simpleza más absoluta.
¿Me gustaba lo que estaba oyendo? ¿sí?, pues me valía, dijesen la crítica o
los fans lo que quisiesen. Y ojo, poca broma, que el álbum fue disco de oro
en los Estados Unidos. Pero también es cierto que, desde mi desconocimiento
me atrevería a decir que resulta algo desigual en su conjunto.
A modo de introducción, decir que la banda se formó en Topeka –estado de Kansas– a principios de los años 70 con miembros de diversas procedencias y unos inicios caóticos que incluyeron cambios de formación, de nombre y saltos de músicos entre grupos. Finalmente, los Kansas resultantes de Saratoga –nada que ver con los madrileños– y White Clover fueron descubiertos por el músico y ejecutivo neoyorquino Wally Gold, que los fichó para el sello del productor y mánager Don Kirshner. En ese momento el line up del grupo estaba formado por el bajista Dave Hope, el batería Phil Ehart, el violinista Robby Steinhardt, el vocalista, teclista y percusionista Steve Walsh, el guitarrista Rich Williams y el guitarrista, teclista y percusionista Kerry Livgren.
Durante los años 70, Kansas se convirtieron en estrellas y vendieron
millones de discos. De esa época son Dust in the wind y Carry on wayward,
sus dos canciones más conocidas. Pero tras su sexto disco de estudio, las
consabidas diferencias musicales propiciaron que tanto Steve Walsh como
Kerry Livgren grabasen sus propios discos en solitario. El del primero salió
un poco antes que el Audio-Visions y el del segundo poco después. Por
fuerza, esa situación influyó en una bajada del nivel compositivo del disco
de la banda ya que evidentemente cada uno de los dos músicos barrió para
casa, quedándose con sus mejores ideas para ellos mismos.
Producido por Kansas en los Axis Sound studios de Atlanta junto con Brad Aaron y Davey Moiré, como os he dicho antes poseo la edición venezolana de este Audio-Visions en el que destaca –no tengo muy claro si en positivo o negativo– el trabajo artístico del británico Peter Lloyd, que ya había realizado portadas para el grupo pero que esta vez se lució con el personaje de la contraportada, que no se sabe si está puesto hasta las trancas o con un monazo de órdago. En su descargo podemos decir que al parecer se limitó a seguir la dirección que le marcaron Walsh y Livgren así que las quejas a los culpables. El atractivo de la edición radica en la presencia de los títulos de las canciones en español, tanto en la funda como en la galleta –de Epic, eso sí, menos colorida y atractiva que la original de Kirshner– aunque prescinde de la funda interior ilustrada y con las letras de las canciones.
El álbum comienza con Relentless, un buen inicio muy rockero, con buenas
guitarras y coros aunque el sonido de la batería no me guste demasiado, algo
que se repite en varios cortes de la obra. Anything for you es resultona,
rockera como la anterior aunque el piano y los teclados le aportan una capa
más en la senda del hard melódico. Le sigue Hold on, el primer single del
disco, con ese toque folk a lo Eagles, con sus guitarras acústicas, violín y
coros. Puro AOR melífluo, con una buena ambientación y un solo más que
aceptable.
Por contra, Loner tiene un arranque cargado de energía, y es un tema en el
que tiene gran presencia una batería que no está nada mal –aquí la encuentro
más orgánica que en los temas iniciales del disco– y las guitarras disfrutan
de cierta fuerza. Y Curtain of iron posee un inicio con violín que me
recuerda a los Jethro Tull del mismo año, dando pie a una destacable canción
en la que pasajes melódicos se alternan con otros más operísticos a lo Meat
Loaf, con coros femeninos, piano y algunos guitarrazos muy acertados. Es el
tema más complejo, largo y con más cambios de ritmo de toda la
cara.
Got to rock on es la primera canción de la cara B, que comienza con mucho
ritmo y cierto regusto a Styx. Es movidita, con guitarras, coros, piano y un
estribillo algo repetitivo. Don’t open your eyes es otra que se inicia con
el protagonismo del violín y –por desgracia– con ese abuso de redobles en la
batería que se repiten en buena parte del álbum y que junto al sonido de la
producción hacen que sea el instrumento que más me ha chirriado de este
Audio-Visions. Si no fuese por ese aspecto, la canción me parece muy
resultona, incluso con ese final con piano, violín, guitarra (y de nuevo esa
batería tan machacona, sí). Le sigue No one together, que al parecer
proviene de las sesiones de grabación del anterior disco. Es la más extensa
del álbum y tiene una pátina de corte progresivo superior a la que flota a
lo largo del disco y que fluctúa con un hard rock melódico de momentos
grandilocuentes, muchos cambios de ritmo y una parte final guitarrera en la
que cabe hasta un vibráfono a cargo de Walsh.
No room for a stranger es algo más hard rockera, aunque no pierde ese
componente de rareza sonora que aquí y allá trufa el disco, como si en cada
canción tuviese que existir un atisbo de experimentación. Y para terminar,
Back door concluye el disco con mucha presencia de piano, guitarras
acústicas, unas armonías bonitas y un solo de violín que desemboca en un
parte final que –seguramente sacada con teclados– me ha recordado a un
sonido como de gaitas.
Y eso es todo lo que da de si el disco y la formación clásica de Kansas ya
que, más interesado en cantar sobre temas más prosaicos que las soflamas
místico-espirituales, Steve Walsh abandonará la banda para formar Streets
dejando a Kansas en una deriva hacia el evangelismo tras la conversión y
fuerte compromiso religioso de Livgren y Hope.
¡Feliz viernes!
@KingPiltrafilla
Entrada publicada simultáneamente en ffvinilo.blogspot.com
jueves, 1 de enero de 2026
Guido Mocafico
El dudoso honor de protagonizar la primera entrada del año de mi blog va este año para el suizo Guido Mocafico, un fotógrafo formado en el CEP de Vevey. Afincado en París la mayor parte del año, está considerado un maestro en la still photography y entre su enorme lista de clientes encontramos Chanel, Clinique, Dior, Gucci, Hermès, Pomellato, Tom Ford, Armani, YSL, Vogue, Numéro, Harper’s Bazaar, The Face o Wallpaper. Con sus instantáneas quiero desear a mis pocos pero distinguidos lectores un feliz 2026 lleno de salud y momentos alegres.
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