miércoles, 25 de mayo de 2016

Formento & Formento Re-visited


Piltrafillas, aunque ya se pasaron por aquí un 18.11.14 no muy lejano, cruzo el ecuador de la semana con otra seleccón de las fantásticas obras del matrimonio Richeille y BJ, más conocidos profesionalmente como Formento & Formento.

Bruce Dickinson – Balls to Picasso (1994)


Amigos, tras el debut en solitario de Bruce Dickinson que supuso Tattoed millionaire –álbum coescrito junto a Janick Gers–, cuatro años más tarde el vocalista buscó la colaboración de Roy Z y sus Tribe of Gypsies para dar forma al muy recomendable Balls to Picasso, un cedé cuya infame portada –todo hay que decirlo– no estaba a la altura del contenido. Y es que la concepción del disco no fue fácil. Bruce llegó a Roy después de probar con otros músicos y el productor Keith Olsen fue cambiado en el último momento por Shay Baby, uno de sus ingenieros y colaboradores. Shay conocía a los Tribe of Gypsies y fue quien hizo de puente entre ellos y Bruce Dickinson, que se enamoró del sonido mezcla de ritmos africanos y latinos que la banda de Roy estaba creando junto a Shay


Así fue como Balls to Picasso se grabó para EMI en diversos estudios de Londres –baterías en los Townhouse y los Battersea studios, bajos en los Westside studios y el resto en los Metropolis de Chiswick– con Roy Z a las guitarras, Eddie Casillas al bajo, David Ingraham a la batería y la colaboración de Mario Aguilar, Dean Ortega y Doug Van Booven –todos de Tribe of Gypsies– con Dickie Fliszar, que había substituido a Fabio Del Rio para el tour del Tattoed millionaire, en la batería del excelso Tears of the dragon

Con una portada muy simple de Simon Fowler, Dickinson puso en las tiendas su segundo trabajo fuera del amparo de la Doncella de Hierro con el siguiente track list:

Cyclops
Hell no
Gods of war
1000 points of light
Laughing in the hiding bush
Change of heart
Shoot all the clowns
Fire
Sacred cowboys
Tears of the dragon 


Cyclops es estupenda, llena de arreglos, con un bajo a lo Faith no more –salvando las distancias, claro– y estupendas guitarras. Hell no es otro tema del mismo estilo, con mucha presencia del bajo de Eddie Casillas y total omnipresencia de Roy y Bruce, los protagonistas absolutos de un disco que, aunque quizás no sea tan puramente dickinsoniano como su primera obra, es mucho más redondo e interesante que aquella. Gods of war es una cancioncilla con percusión tribal de Ingraham y Van Booven y un buen trabajo vocal de Bruce vestido por la guitarra de Roy pero que en mi opinión no destaca demasiado. La siguiente es 1000 points of light, mucho mejor, con un estribillo pegadizo y unas guitarras frescas y variadas. Laughing in the hiding bush es muy metalero y supone otra estupenda muestra del buen hacer vocal de Dickinson y de la calidad compositiva e instrumental de Mr. Ramirez. Unos sonidos de corte latino abren la preciosa Change of heart, un tema lento fantástico que para mi es uno de los highlights del cedé. 

Nos encontramos entonces con Shoot all the clowns, una canción que se convirtió inexplicablemente en single y que se grabó a petición de la compañía una vez el disco estaba casi terminado –de hecho, la banda lo hizo en Los Angeles y Reno, muy lejos de Londres–, con un estilo semejante a lo que Aerosmith estaban haciendo y que no guarda demasiada relación con el sonido del resto del álbum. Fire es una cancioncilla que considero prescindible por lo que no me extenderé. Sacred cowboys es otro tema que no está nada mal pero que se me hace extraño en la voz de Dickinson, con unas buenas guitarras y que –llamadme rarito si queréis– me suena horrores a Armored Saint en el aspecto musical, lo que para nada es malo, todo lo contrario. Pero, amigos, la verdad es que todas y cada una de las canciones escuchadas hasta el momento no son más que el prólogo a la impresionante Tears of the dragon –compuesta totalmente por Bruce– que cierra el cedé de una manera fabulosa, una canción de impresionante factura con una melodía preciosa, una interpretación vocal maravillosa y un trabajo instrumental acorde con todo ello. Sólo por ella valía la pena comprar el álbum. 


Y eso es todo por hoy. Si aún no lo habéis hecho, dedicadle una escucha al Tito Bruce. No os defraudará. 


¡Feliz fin de semana! 
©King Piltrafilla

Entrada publicada el pasado viernes en zeppelinrockon.com

martes, 24 de mayo de 2016

Follow the King


David Burdeny


Llega al blog el canadiense David Burdeny con sus extraordinarias fotografías de inspiración pictórica y arquitectónica. Influenciado por maestros como Michael Kenna, Hiroshi Sugimoto o Fay Goodwin, cuenta en su haber con numerosos galardones internacionales.

domingo, 22 de mayo de 2016

Ray Donley


Me despido con Ray Donley y sus fabulosas pinturas figurativas. Formado en la University of Texas de Austin, se graduó summa cum laude y cursó un master en historia del arte centrado en los maestros del Barroco españoles y holandeses. Lleva ya unos cuantos años participando en exposiciones por Europa y los Estados Unidos y su trabajo ha aparecido incluso en películas como The life of David Gale.

10 Cloverfield Lane


Despido mis entradas cinematográficas del día con 10 Cloverfield Lane, el debut como realizador de largometrajes de Dan Trachtenberg. Protagonizada por John Goodman, Mary Elizabeth Winstead y John Gallagher Jr., esta interesante película se inicia con Michelle huyendo de su hogar. Al parecer ha tenido una pelea con su pareja y ha decidido poner tierra de por medio. En plena noche sufre un accidente de coche y cuando despierta se encuentra en una estancia bajo tierra, retenida por un hombre que asegura haberla salvado de un ataque químico que ha hecho irrespirable el aire exterior. Al poco, la pobre Michelle –que sospecha que ha sido secuestrada por una especie de pervertido– conoce a Emmett, un compañero de cautiverio que le cuenta como ayudó a Howard –estupendo Goodman– a construir el búnquer en el que se encuentran, con comida, libros, cintas de vídeo, sala de estar, cocina equipada, un sencillo baño y un sistema de ventilación que les dará algunos problemas. 


Y eso es todo, piltrafillas. ¿Es Howard un psicópata o un superviviente? Hacedme caso y no dejéis que os cuenten nada más. 10 Cloverfield Lane es de esas cintas que le atrapan a uno, en las que las dudas e inseguridades de la víctima protagonista –en este caso Michelle– se contagian al espectador y pese a que algunos de vosotros imaginaréis pronto hacia donde va el desenlace como m ha pasado a mi, el final os dejará buen sabor de boca. Recomendada.

Hush


Piltrafillas, la primera cinta de la que os hablaré hoy es la norteamericana Hush, un thriller dirigido por Mike Flanagan, autor también del guión a cuatro manos junto a su esposa y protagonista de la película, Kate Siegel. El argumento nos cuenta como Maddie Young, escritora de éxito que padeció una meningitis en la adolescencia –que a causa de unas complicaciones le privó del habla y el oído permanentemente– y en la actualidad reside sola en una casa aislada en el bosque, es atacada una noche por un hombre enmascarado que la acosa sin piedad, obligándola a hacerse fuerte en el interior de su hogar. Lo peor no es eso, es que el asesino –que lo es, eso se advierte pronto– ni se esconde, presentándose ante Maddie para que ella tenga conocimiento de su presencia mientras él intenta ponerla al límite. Es más, no llevamos ni media hora de película cuando el psicópata hace algo que no ocurre en las películas de este tipo –toma inteligente sorpresa del guión que no os contaré, no temáis– con el fin de perturbar aún más a la pobre Maddie. Y es que el tipo tiene sus razones para torturar a la joven, y está dispuesto a hacérselo pasar tan mal y que sienta tanto miedo que al final desee que la mate para acabar con su terror. Y si ya provoca tensión ver como un asesino acecha a alguien que no ha advertido su presencia, mucho más es ver como la víctima, que sabe que está ahí, lo tiene a poca distancia sin poder oírlo. Pero amiguitos, Maddie es un mujer valiente. 


Así pues, sin ser una gran película, Hush es un entretenimiento –angustioso, eso sí– de factura más que aceptable que le hace a uno sentir total empatía por la víctima, poniéndose en su lugar. Además, Maddie no es como la mayoría de las protagonistas de películas slasher, féminas gritonas con propensión a la histeria que acostumbran a correr hacia el lado contrario al que lo haríamos todos. La chica es inteligente y sabe mantener la serenidad. En contra, Hush tiene demasiadas escenas nocturnas con casi total asusencia de luz. En mi opinión, no hacían falta para transmitir tensión y mucho menos cuando la protagonista no oye nada y el handicap se basa en ello y no en la visión limitada. Muy conseguido el susto que a la hora de metraje nos da Flanagan, el ritmo de la acción y lo bien que nos transmiten él y Kate la angustia del momento. En resumen, una versión notable de lo que vendría a ser una película televisiva dominical de nivel alto, pero poco más.